Capítulo 1633
—?Dejar el odio? —Losbios de Jaime se curvaron en una mueca—. He matado a tu padre y
aniqudo a toda familia Noguera. ?De verdad puedes desprenderte de ese rencor?
Cuando Saulo escuchó aques pbras, todo su cuerpo empezó a temr.
?No había forma de que pudiera dejar ir venganza que tenía contra el asesino de su padre!
—Contr tus emociones. Te está poniendo nervioso a propósito. —El espíritu se lo recordaba
seguido a Saulo.
Saulo respiró hondo antes de dedicarle otra sonrisa a Jaime.
—Eso es cosa del pasado. Ahora mismo, sólo quiero centrarme en el cultivo para aumentar mis
propias habilidades. Hace tiempo que dejé de pensar en venganza. La venganza sólo se
convertirá en un ciclo interminable. Aunque me vengara, matarte no devolvería vida a mi
familia.
La expresión rjada del rostro de Saulo no mostraba ni rastro del atroz dolor que sentía en
aquel momento.
Mirando a Saulo de arriba abajo, Jaime no pudo evitar sentir una nueva admiración por él. La
paciencia de éste superaba todass expectativas.
—Si quieres discutir un tratado de paz, no tengo inconveniente. Pero primero tendrías que
demostrar tu sinceridad. —Afirmó Jaime con calma mientras se reodaba en su asiento.
—Por supuesto, somos sinceros. Sea lo que sea lo que quieras, háznoslo saber. —Saulo respondió de
inmediato al giro de los acontecimientos.
—Mi novia lleva ya mucho tiempo secuestrada por Alianza de Guerreros. Libér ahora y
demuéstrame sinceridad de alianza.
This is the property of N?-velDrama.Org.
Aprovechando oportunidad, Jaime intentó rescatar a Josefina.
En cuanto esas pbras salieron de boca de Jaime, Saulo frunció el ce?o.
—Jaime, estoy seguro de que sabes que hay una fuerza poderosa detrás de Alianza de Guerreros.
Inclusoo presidente de Alianza de Guerreros, ?no soy más que un mero peón! No puedo
autorizar liberación de tu novia. Sin embargo, tienes mi pbra de que recibirá el mejor tratamiento
posible.
La ira de Jaime se disparó en cuanto escuchó eso.
—Entonces, ?qué más hay que discutir? Ustedes están usando sangre fresca de mi novia para
cultivar as élites de Alianza de Guerreros, ?y tienen osadía de decirme que e recibirá el
mejor tratamiento posible? Si te encierro y te hago sangrar todos los días, ?puedo decir que recibes el
mejor tratamiento posible?
La intención asesina se alzó tras los ojos desorbitados de Jaime.
—Jaime, cálmate. Como artistas marciales, no deberíamos tomarnoss rciones románticas
demasiado en serio. Además de esta petición, puedo prometerte cualquier otra cosa. La Alianza de
Guerreros tiene muchos recursos para el cultivo. Puedo dártelos —insistió Saulo, aterrorizado de que
Jaime perdiera los estribos.
Jaime fijó su mirada en Saulo mientras su intención asesina se disipaba poco a poco. Tomando
asiento de nuevo, le dijo a Saulo:
—En ese caso, cambiaré mi petición. Dame el cetro que tienes en mano. Me gustó desde el
momento en que lo vi.
Al escuchar aquello, Saulo apretó el cetro por instinto, temiendo que Jaime se lo arrebatara.
—?Qué pasa? ?No me lo das? —Al ver el pánico de Saulo, Jaime hizo una fría mueca.
—Yo... yo tampoco puedo opinar. Por favor, haz otra petición. —Saulo replicó con torpeza.
—Parece que no puedes autorizar nada, ?entonces por qué demonios eres tú el que hace de ece
conmigo? Ve a buscar a alguien que lleve voz.
Jaime se puso en pie y se dispuso a marcharse.
—Jaime, Alianza de Guerreros está en posesión de muchas ruinas antiguas. Si aceptas
detener guerra contra Alianza de Guerreros, ?aceptaremos darte uno de los yacimientos a
cambio! —Saulo ofreció en voz alta.
La Alianza de Guerreros organizaba una prueba cada a?o. Por lo tanto, tendrían que disponer
de un espacio adecuado para el evento.
Al escuchar eso, Jaime se detuvo en su camino y se dio vuelta.
—?Puedo elegirs ruinas antiguas que has mencionado?
—?Por supuesto! —Saulo asintió.
—Muy bien, entonces. Elegiré el lugar des ruinas antiguas.
Jaime volvió a tomar asiento.
La alegría invadió el corazón de Saulo. Sin perder más tiempo, ordenó a alguien que sacara un
tomo cuya cubierta estaba gastada. Por su aspecto, había pasado por muchas vicisitudes.