Capítulo 1610
René hizo un mohín de enfado.
—Aunque Jaime no busque a otras mujeres, eso no significa que otras mujeres no se le
lanzaran encima. Hay algo raro en forma en que Astrid se le queda mirando…
—Ya, ya. Basta de conjeturas. Jaime es un hombre entre los hombres, así que no es de extra?ar
que sea popr entres mujeres. No me importará que tenga otras mujeres... —dijo Isabel con
una sonrisa, parecía indiferente ante perspectiva de que Jaime saliera con más mujeres.
Al escuchar eso, René y Colín se quedaron boquiabiertos.
Mientras tanto, el enfrentamiento entre Jaime y Edgar era cada vez más intenso en arena de
artes marciales.
Ambos irradiaban un aura amenazadora mientras sus ojos se llenaban de intenciones asesinas.
—Jaime, hoy lucharemos a muerte. Ya no te daré oportunidad de vivir... —dijo Edgar con
confianza.
—?Oh? ?Estás seguro de que puedes derrotarme?
Edgar estalló al instante en una risa maníaca.
—?Jajaja! No eres más que un Marqués de Artes Marciales de Alto Nivel, así que ?cómo puedes
compararte conmigo, un Gran Marqués de Artes Marciales? Además, ?no viste cómo derroté a Saulo
antes? Tuvo que huir con el rabo entres piernas. No puedo creer que tengass agas de
enfrentarte a mí. ?Debo barte por tu valentía o llorar por tu estupidez?
—?Ah, sí? —se burló Jaime—. Creo que mi podero Marqués de Artes Marciales de Alto Nivel es
suficiente para astarte. ?Has olvidado que estoy acostumbrado abatir con los de mayor rango?Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
No pudiste vencerme en el pasado, ?y tampoco lo harás ahora! A mis ojos, siempre serás basura.
?Incluso tienes que depender de los espíritus para tu cultivo, por el amor de Dios! Sin ayuda de los
espíritus, seríaspletamente patético e inútil. Cualquiera aquí sería capaz de matarte de un solo
golpe.
No hace falta decir ques pbras de Jaime hirieron profundamente a Edgar.
—?Tienes ganas de morir, Jaime Casas! Ya que es así, ?permíteme que te lo cum! —bramó éste
antes de liberar un aura que volvió a transformarse en una gigantesca mano negra.
Mientras mano vba hacia Jaime, éste levantó un pu?o brinte ynzó un pu?etazo.
Al segundo siguiente, un rayo de luz se elevó hacia el cielo y golpeó mano gigante.
?Bum!
En cuanto sonó explosión, todos se dieron cuenta de que el ataque de Jaime había hecho a?icos
mano y había reducido a una nie negra.
No cabía duda de ira de Edgar, cuyo rostro se contorsionó de rabia.
Jaime, sin embargo, permaneció inmóvil, con los ojos fríos y prantes.
Aunque los dos hombres acababan de intercambiar sus primeros golpes, Edgar ya notaba que
fuerza de Jaimeo marqués de artes marciales de alto nivel eraparable a de Saulo.
Por desgracia, cuanto más veía lo tranquilo que estaba Jaime, más rabia le invadía.
Con los pu?os fuertemente apretados, Edgar liberó ráfagas de su aura de Gran Marqués des
Artes Marciales y enseguida envolvió a Jaime con e.
Para su sorpresa, éste se limitó a sonreír e irradió rayos de luz dorada que disiparon el aura
hasta converti en nada.
—Eres un Marqués de Artes Marciales de Alto Nivel, pero tus poderes sonparables a los de
un Marqués de Artes Marciales Mayor recién ascendido. Debo admitir que estás bastante
dotado —dijo Edgar con frialdad—. Sin embargo, es tu desgracia haberme conocido hoy. Puede
que acabe de ascender a este nivel de cultivo, pero también soy el primer Gran Marqués des
Artes Marciales que ha sufrido y sobrevivido a tribción del rayo. Mis poderes actuales
pueden rivalizar con los de un Gran Marqués de Artes Marciales de Tercer Nivel, ?así que no
tienes ninguna posibilidad de derrotarme!
Una mueca de desprecio se dibujó al instante en el rostro de Jaime.
—?De verdad? ?Cómo puedes estar tan seguro de que no te venceré si no has probado a
luchar conmigo? Puede que seas tan poderosoo un Gran Marqués des Artes Marciales
de Tercer Nivel, pero también te falta un brazo. Ese es tu defecto…
Naturalmente, esas pbras llevaron a Edgar al límite.
??Maldita sea! ?Cómo se atreve Jaime a mencionar mi brazo cuando fue él quien me lo cortó??.
—No seas tan engreído, Jaime —se burló Edgar mientras miraba al hombre que tenía dnte—.
?Has olvidado que tu madre y tu novia están bajo mi control? ?Qué derecho tienes a harme
así cuando ni siquiera has podido proteger a tus seres queridos?