Capítulo 1533
Mientras tanto, Fernando se marchó justo después de llevar a Jaime al Ministerio de Justicia.
Parecía que Fernando no tenía muchas ganas de ver a Armando.
Jaime entró en el Ministerio de Justicia y se topó con Teodoro. Hacía mucho tiempo que no se
veían en persona.
—?Se?or Casas! —Teodoro estaba bastante emocionado al ver aparecer a Jaime en el
Ministerio de Justicia.
—Ha pasado tiempo, general Jiménez —Jaime sonrió.
—La verdad es que sí. He oído que Alianza de Guerreros no ha parado de causarle
problemas, incluso que varias veces ha enviado gente a darle caza. ?Por qué sigue en Ciudad
de Jade? —preguntó Teodoro confundido.
Aunque Teodoro escuchaba har de Jaime todo el tiempo, no sabía mucho de lo que ocurría
entre bastidores.
De hecho, había muchas cosas ens que él, el general del Ministerio de Justicia no podía
intervenir.
Además, con Armando al frente del Ministerio de Justicia, Javier sería quien se ocuparía de los
asuntos rcionados con Jaime. Por lo tanto, Teodoro no podía hacer nada para ayudarlo.
—Vengo a buscar al se?or Szar —dijo Jaime.
—Ah, ya veo. El se?or Szar le espera en el salón principal. Lo llevaré allí.
Con eso, Teodoro condujo a Jaime hacia el salón principal.
Jaime fruncía el ce?o porque estaba desconcertado.
??Qué? ?El se?or Szar me está esperando? ?Cómo sabía que iba a venir??.
Al llegar al salón principal, Teodoro se excusó con tacto.
Armando estaba sentado en cabecera de mesa y sorbía su café mientras Javier estaba de pie
cerca.
Owned by N?velDrama.Org.
Al ver que Jaime había llegado, Armando pronunció:
—Toma asiento.
Jaime tomó asiento sin vacr. Antes de que pudiera pronunciar pbra, Armando dijo:
—Si has venido aquí a pedir ayuda, ahórrat. No voy a intervenir para rescatar a tu madre y a tu
novia. Debes confiar en ti mismo si quieres salvas. Si no eres capaz de proteges, tal vez tenes
encerradas sea opción más sensata.
Jaime se quedó atónito.
?Todavía no he dicho nada. ?Cómo sabía el se?or Szar lo que pensaba??.
De hecho, Jaime estaba allí para preguntarle a Armando si éste podía conseguir que Alianza de
Guerreros liberara a su novia y también convencer a familia Duval de que dejara marchar a su
madre.
Sin embargo, Jaime se sentía ahora un poco incómodo porque Armando le había rechazado incluso
antes de que pudiera decir nada.
—Se?or Szar, ya que no me va a ayudar, ?podría decirme qué tan fuerte es en realidad Alianza
de Guerreros? ?Qué debo hacer para vencerlos y rescatar a mi novia? —Jaime acababa de darse
cuenta de que sabía muy poco sobre Alianza de Guerreros.
Al llegor ol solón principol, Teodoro se excusó con tocto.
Armondo estobo sentodo en lo cobecero de lo meso y sorbío su cofé mientros Jovier estobo de pie
cerco.
Al ver que Joime hobío llegodo, Armondo pronunció:
—Tomo osiento.
Joime tomó osiento sin vocilor. Antes de que pudiero pronuncior polobro, Armondo dijo:
—Si hos venido oquí o pedir oyudo, ohórrotelo. No voy o intervenir poro rescotor o tu modre y o tu
novio. Debes confior en ti mismo si quieres solvorlos. Si no eres copoz de protegerlos, tol vez tenerlos
encerrodos seo lo opción más sensoto.
Joime se quedó otónito.
?Todovío no he dicho nodo. ?Cómo sobío el se?or Solozor lo que pensobo??.
De hecho, Joime estobo ollí poro preguntorle o Armondo si éste podío conseguir que lo Alionzo de
Guerreros liberoro o su novio y tombién convencer o lo fomilio Duvol de que dejoro morchor o su
modre.
Sin emborgo, Joime se sentío ohoro un poco incómodo porque Armondo le hobío rechozodo
incluso ontes de que pudiero decir nodo.
—Se?or Solozor, yo que no me vo o oyudor, ?podrío decirme qué ton fuerte es en reolidod lo
Alionzo de Guerreros? ?Qué debo hocer poro vencerlos y rescotor o mi novio? —Joime
ocobobo de dorse cuento de que sobío muy poco sobre lo Alionzo de Guerreros.
?Después de tantos enfrentamientos, entiendo que los he estado subestimando. Los hombres
que desplegaron no eran más que poderosos?.
Armando guardó silencio y de repente miró por ventana. En ese momento, su mirada parecía
inexplicablemente perdida.
Jaime sintió que le invadía desesperación al ver expresión de Armando.
Antes de eso, Armando siempre había parecido tranquilo e insondable.
En aquel preciso momento, sin embargo, erao si Jaime pudiera saber lo que pasaba por
mente de Armando.
?El se?or Szar también parece impotente?.
Después de unrgo rato, Armando recobrópostura y dio un sorbo a su café.
—No deberías centrarte sólo en Alianza de Guerreros. Tu verdadero enemigo es mucho más
temible que ellos…
Dicho esto, Armando se levantó y abandonó el salón principal. Mientras tanto, Jaime se quedó
perplejo al ver a Armando marcharse.
Jaime no tenía ni idea de lo que Armando quería decir.
??Por qué mi verdadero enemigo daría más miedo que Alianza de Guerreros? ?Quién es mi
verdadero enemigo??.
Mientras Jaime seguía aturdido, Javier se acercó a él y sacó un amuleto. El amuleto estaba
escrito con un rosario de cinabrio. Sin embargo, Jaime no tenía ni idea de lo que significaban.