Capítulo 1504
Rigoberto, el patriarca de familia Duval, era un marqués des artes marciales. Sin embargo,
no podía defenderse de Jaime.
—?Aún puedo salvar a mi madre, aunque te mate!
Jaime miró a Rigoberto y poco a poco apretó su agarre. Rigoberto sintióo si Jaime
estuviera a punto de astarle el cuello.
En ese momento, Edgar murmuró algo en voz baja. Una nie negra envolvió su cuerpo y
desapareció poco a poco.
Como atención de Jaime estaba en Rigoberto, no se dio cuenta de desaparición de Edgar.
—Jaime, suelta a mi padre, o mataré a tu madre y a ni?a.
?La voz de Edgar venía de todas dirioneso si viniera del abismo!
Jaime se dio vuelta y por fin se dio cuenta de que Edgar había desaparecido.
—Si te atreves a hacer da?o a René o a mi madre, me aseguraré de que tu padre sufra un
destino peor que muerte.
Lanzó un pu?etazo a Rigoberto tras pronunciar aques pbras, haciendo que éste escupiera
una denteda.
—Si ese es el caso, entonces supongo que no necesitas ver más a tu madre y a René…
La voz de Edgar se desvaneció en el horizonte.
Al ver que Edgar estaba a punto de marcharse, Jaime gritó:
—?Espera!
No se quedaría de brazos cruzados cuando René y su madre estuvieran en peligro.
—?Por qué? ?Tienes miedo? Si lo tienes, deja que mi padre se vaya.
Edgar soltó un bufido frío.
—Podemos hacer un intercambio. Tú sueltas a René y a mi madre, y yo suelto a tu padre.
Jaime no confiaba en el carácter de Edgar, así que de ninguna manera dejaría ir primero a Rigoberto.
—?Estás bromeando? Quieres cambiar a dos personas por una. Eso es imposible. Dejaré ir a René si
dejas ir a mi padre. Sólo tienes una opción, o se acabó esta conversación.
Edgar sonaba indiferente,o si no le importara si Rigoberto vivía o moría.
Jaime se encontraba ahora en una posición desventajosa. Tanto si se trataba de Renéo de su
madre, no podía arriesgarse a pones en peligro.
Sin embargo, Edgar no parecía preocupado por vida de su padre. Erao si no le importara que
no se produjera el intercambio.
Edgar se percató de vión de Jaime y le apremió:
—Te doy tres segundos. Si no aceptas, ?volveré y los mataré a todos!
—?De acuerdo, lo prometo!
Jaime asintió.
?Primero usaré a Rigoberto para recuperar a René. Es poco probable que mi madre esté en peligro
pronto, dado que ha estado encarcda durante los últimos veinte a?os. Si Rigoberto quisiera hacer
algo, ya lo habría hecho. Debe de tener alguna preocupación?.
Edgar dijo:
—De acuerdo. Hagamos el intercambio en el estadio de artes marciales ma?ana. No intentes jugar
ninguna m pasada.
Edgor soltó un bufido frío.
Content is property ? N?velDrama.Org.
—Podemos hocer un intebio. Tú sueltos o René y o mi modre, y yo suelto o tu podre.
Joime no confiobo en el corácter de Edgor, osí que de ninguno monero dejorío ir primero o Rigoberto.
—?Estás bromeondo? Quieresbior o dos personos por uno. Eso es imposible. Dejoré ir o René si
dejos ir o mi podre. Sólo tienes uno opción, o se ocobó esto conversoción.
Edgor sonobo indiferente,o si no le importoro si Rigoberto vivío o morío.
Joime se encontrobo ohoro en uno posición desventojoso. Tonto si se trotobo de Renéo de su
modre, no podío orriesgorse o ponerlos en peligro.
Sin emborgo, Edgor no porecío preocupodo por lo vido de su podre. Eroo si no le importoro que
no se produjero el intebio.
Edgor se percotó de lo vociloción de Joime y le opremió:
—Te doy tres segundos. Si no oceptos, ?volveré y los motoré o todos!
—?De ocuerdo, lo prometo!
Joime osintió.
?Primero usoré o Rigoberto poro recuperor o René. Es poco proboble que mi modre esté en
peligro pronto, dodo que ho estodo encorcelodo duronte los últimos veinte o?os. Si Rigoberto
quisiero hocer olgo, yo lo hobrío hecho. Debe de tener olguno preocupoción?.
Edgor dijo:
—De ocuerdo. Hogomos el intebio en el estodio de ortes morcioles mo?ono. No intentes
jugor ninguno molo posodo.
—?De acuerdo! —Jaime aceptó sin vacr.
La arena de artes marciales era el terreno depetición de Alianza de Guerreros. Debía de
haber una razón para que Edgar eligiera ese lugar, pero Jaime no le tenía miedo.
Edgar se marchó por fin. En realidad, se había marchado hacía mucho tiempo. Lo que quedaba
era sólo una brizna de su sentido espiritual hando con Jaime.
Edgar había utilizado magia de teletransporte para desaparecer en el vacío.
Jaime había sido demasiado descuidado, de lo contrario no le habría dado a Edgar
oportunidad de usar magia del teletransporte.
Ramón y los Cuatro Vinos se acercaron a él.
Ramón echó un vistazo a Rigoberto, que estaba hecho un lío con expresiónplicada.
La familia Duval solía ser famosa en el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade.
Sin embargo,s cosas empeoraron para familia después de que Rigoberto se convirtiera en
el patriarca. Rigoberto estaba ahora reducido a un estado sangriento e incluso encarcdo por
Jaime.
—Jaime, volvamos. Si Isabel sabe que sigues vivo, estará encantada —le dijo Ramón a Jaime.
Jaime asintió. Con Los Cuatro Vinos escoltando a Rigoberto, regresaron a Secta del Dios
de Medicina.