Capítulo 1409
Mientras tanto, Rigoberto regresó a residencia con un aspecto sombrío y mncólico. El
resultado de bata de Jaime con Diego le preocupaba.
Edgar se dio cuenta del estado de ánimo de su padre, así que le preguntó:
—?Qué te pasa, papá?
Levantando cabeza, Rigoberto miró a su hijo. Edgar estaba curado en su mayor parte, y sus
músculos volvían a crecer.
—Edgar, el se?or Szar en persona exige que Jaime participe en el Juicio esta vez —informó.
La noticia entusiasmó a Edgar.
—?Eso es genial, entonces! Puedo usar el Juicioo pretexto para matar a Jaime y absorber
su poder.
Content protected by N?v/el(D)rama.Org.
—No subestimes su poder, Edgar. Su fuerza ha mejorado mucho más de lo que pensaba.
Incluso Sion perdió un brazo ante él. ?Recuerdas a Diego? ?El que ha estado desaparecido
durante décadas? Luchó contra Jaime hoy, y vi con mis propios ojos cómo Jaime lo destruyó.
?Fue horrible! Si se une al Juicio, me temo que no serías rival para él —afirmó Rigoberto con
sinceridad.
Al oír eso, Edgar también empezó a ponerse solemne. Nunca pensó que Jaime pudiera volverse tan
poderoso en tan poco tiempo. Sin embargo, un momento después, habló.
—Papá, somos los anfitriones de esta Prueba, así que podemos contrr quiénes son los
participantes. Yo digo que hagamos esto…
Edgar se acercó más y susurró su n al oído de Rigoberto. El rostro del anciano se iluminó y asintió.
—De acuerdo, haré los arreglos. Es fuerte, pero no hay manera de que pueda luchar contra todos
solo.
Con eso, Rigoberto se levantó y se fue, mientras los ojos de Edgar se encendían con sed de sangre.
—Esta vez te haré vida imposible, Jaime.
Por otrodo, Sion regresó corriendo hasta Alianza de Guerreros en Ciudad de Jade. Estaba
resondo, pero su corazón estaba lleno de rabia.
?Incluso Diego perdió ante él. ?Quién más puede matar a Jaime??.
Al ver a Sion alterado, Saulo esbozó una sonrisa.
—Ha vuelto pronto, presidente Zapata. ?Cómo fue bata?
—?De verdad necesitas preguntarlo? Ya estaría sujetando cabeza de ese b*stardo si hubiera ido
bien —espetó Sion. Quería descargar su ira contra Saulo.
Aun así, Saulo no se enfadó y siguió sonriendo.
—No se preocupe, presidente Zapata. Hemos reunido un cuarteto de poderososbatientes, y
ahora podemos movilizarlos. Si hacemos un movimiento hoy, Jaime no seguirá vivo por mucho tiempo.
Ah, sí. Tenemos el cuarteto. Ante ese pensamiento, los ojos de Sion briron.
—Cierto. ?Cómo he podido olvidarme de ellos?
—Esta vez, se unirán al Juicio celebrado por los Duval, y Jaime también estará allí. Nadie puede
ayudarles mientras estén dentro, así que... —Saulo se interrumpió, con una sonrisa de
desprecio en el rostro.
A Sion se le escapó una sonora carcajada ante sus pbras, y su ce?o se borró. Incluso Saulo
le parecía ahora menos molesto.
Justo entonces, un miembro de alianza entró e informó:
—?Presidente Zapata, el se?or Duval desea verlo!
—?Por qué me busca Rigoberto a estas horas? —Un ce?o fruncido frunciós cejas de Sion.
Saulo adivinó.
—Si no me equivoco, ha venido a har de cómo deshacerse de Jaime. Los Duval tienen m
sangre con Jaime, en especial en el caso de Edgar. Jaime lo arruinó una vez, y no lo dejarán
pasar. Sin mencionar que Jaime acaba de matar a Diego. Rigoberto debe haber notado
inminente crisis, así que vino a buscar un aliado.
No hace falta decir que Saulo era un hombre meticuloso e intrigante. Casi nadie podía ver a
través de él, y mucho menos lo que estaba pensando. Nunca llevaba su corazón en manga, y
este hombre se convertiría en némesis de Jaime en el futuro.