17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1291

Cap铆tulo 1291

    Capítulo 1291


    Una vez que Lázaro y Heliodoro salieron, sólo vieron a Jaime de pie en entrada. Estaba


    cubierto de tierra y sangre.


    —Jaime, estás herido. —Con una mirada de asombro, Heliodoro se apresuró a revisars


    heridas de Jaime.


    Jaime, sin embargo, sólo esbozó una sonrisa despreocupada.


    —Es sólo una peque?a herida.


    —Se?or Casas, tengo unas pastis de antibiótico y tónico con infusión de oro. Haré que


    alguiens traiga ahora mismo —pronunció Lázaro con respeto a Jaime mientras se acercaba


    también a éste.


    —No es necesario, Se?or Delgado. Todo son heridas leves. Se curarán pronto —respondió


    Jaime agradecido.


    Lázaro respiró aliviado al notar el tono de Jaime. De inmediato se hizo a undo y le indicó a


    Jaime que entrara en residencia.


    —Por favor, pase, se?or Casas.


    Jaime así lo hizo. Después de sentarse, Lázaro incluso le sirvió una taza de café. Para ser


    sinceros, Jaime ya notó el nerviosismo de Lázaro, y dedicó una sonrisa débil al hombre mayor.


    —Jaime, he oído que has matado a Demetrio —preguntó Heliodoro.


    Jaime asintió.


    —Sí, pero se autodestruyó.N?velDrama.Org ? 2024.


    —?Se autodestruyó?


    Tanto Heliodoroo Lázaro se sorprendieron.


    Sabían lo fuerte que era autodestrión de un marqués des artes marciales. Demetrio se había


    autodestruido, pero Jaime seguía vivo y en buen estado. Lo único que sufrió fueron unas peque?as


    heridas, y eso fue suficiente para saber lo poderoso que era Jaime.


    —?Saulo salió vndo en pedazos por autodestrión de Demetrio? —preguntó Heliodoro con


    curiosidad.


    —Saulo huyó. Sin embargo, me aseguraré de atraparlo, aunque huya hasta el fin del mundo —


    prometió Jaime mientras sacudía cabeza.


    —Es una pena. Saulo es un hombre muy astuto. Si ha huido, hay que tener más cuidado —le recordó


    Heliodoro a Jaime.


    —Gracias por tu recordatorio, Heliodoro —Jaime asintió antes de continuar—: He venido aquí porque


    quería que familia Delgado se hiciera cargo de los bienes y negocios de familia Noguera. Como


    sabes, hay muchos negocios bajo el nombre de familia Noguera, y muchas familias de artes


    marciales quieren hacerse con su control. Ahora que Demetrio está muerto, sus negocios serán


    rápidamente devorados si nadie se hace cargo. No tengo tiempo para ocuparme de ello y, a decir


    verdad, no me importa mucho. Por lo tanto, espero que puedas hacerte cargo, Heliodoro.


    Tanto Heliodoroo Lázaro se quedaron sorprendidos pors pbras de Jaime, en especial este


    último.


    Ya había estado agradeciendo a sus estres de suerte que Jaime estuviera dispuesto a dejarlo


    libre. Nunca había esperado que Jaime le hiciera un regalo tan grande a familia Delgado.


    —?Has en serio, Jaime? Tienes que saber que los negocios de familia Noguera son uno de los


    más importantes de Ciudad de Jade —replicó Heliodoro con cara de incredulidad.


    Jaime se limitó a sonreír.


    —Por supuesto, hablo en serio.


    —Jaime, ya que confías tanto en mí, no puedo decir nada que te haga cambiar de opinión. Sin


    embargo, en el futuro, sólo tienes que decir una pbra, y te prometo que atravesaré hastas


    fosas más profundas del infierno por ti. —Heliodoro miró a Jaime con los ojos enrojecidos,


    ramente conmovido.


    Lázaro, por su parte, tenía una expresión de culpabilidad en el rostro. De repente, se arrodilló


    frente a Jaime.


    Jaime se sintió demasiado sorprendido y se apresuró a ayudar a Lázaro a levantarse.


    —?Qué está haciendo, se?or Delgado?


    —Se?or Casas, nunca he hecho nada malo en mi vida, pero le he hecho cosas terribles. Le


    prometo que, a partir de ahora, yo, Lázaro Delgado, le serviré. Toda familia Delgado


    escuchará sus órdenes. Si alguna vez lo traiciono, que los cielos se abran y me golpeen con un


    trueno.


    Lázaro había sido sometido por Jaime. Incluso deseó poder darse unas cuantas bofetadas


    como castigo.


    —Se lo está tomando demasiado en serio, se?or Delgado. Heliodoro es mi amigo y me ha


    ayudado mucho. Así que vamos a ayudarnos mutuamente —respondió Jaime con una ligera


    sonrisa.


    Jaime no se quedó mucho tiempo en residencia de los Delgado. Después de discutir el


    asunto, partió hacia Aldea de los Vinos, queriendo ver si Los Cuatro Vinos se habían


    recuperado o no.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)