Capítulo 1242
Al recordar que el hombre estaba allí para ofrecer ayuda, Cecilia apartó el disgusto de su rostro
y forzó una sonrisa.
—?Qué te trae al Pcio Carmesí? —preguntó.
—Es usted tan hermosao dicen los rumores, Dama Campana —respondió el joven con
mirada todavía vada en Cecilia.
—Soy ángel Calderón, y he venido en respuesta al anuncio que ha puesto, Dama Campana —
contestó él, limpiándose boca que se le hacía agua.
Los ojos de Cecilia se oscurecieron al ver suportamiento desali?ado, pero se recordó a sí
misma que debía mantener sonrisa para solicitar su ayuda.
—Ya que has venido a ayudarnos, estoy segura de que estás preparado para enfrentarte a
nuestro enemigo —dijo.
Cecilia dudaba de capacidad de ángel para enfrentarse a Porfirio, ya que uno debe ser
formidable para resistir el poder de ese hombre y de Secta de Bestia Divina. Ningún
hombre ordinario se atrevería a desafiar a Porfirio.
—Sé a lo que me apunté. Ese pervertido no es nada. Se pondrá de rodis cuando me vea. Estoy
seguro de que no se atreverá a poner un pie en el Pcio Carmesí mientras yo esté aquí — afirmó el
hombre con seguridad mientras miraba a Cecilia.
—Por cierto, espero que cum su promesa una vez que esto termine, Dama Campana — a?adió—.
Cecilia se sonrojó y se mordió elbio.
—?Cumpliré mi parte de promesa siempre que seas capaz de salvar el Pcio Carmesí! —aseguró
e.
—?Ja! Bien. Te garantizo que no le pasará nada al Pcio Carmesí —exmó ángel, miránd de
formasciva antes de soltar una risita.
—Se?or Calderón, será mejor que recuerde que Secta de Bestia Divina está detrás de Porfirio.
Tiene que...
—No tiene que preocuparse por nada. Incluso Secta de Bestia Divina tendrá que tomarme en
serio una vez que sepan quién es mi padre —interrumpió ángel mientras agitaba mano con
desprecio.
Cecilia hizo una pausa. ??Pertenece a una familia prominente? Si lo es, su familia tiene que ser de
verdad influyente?.
—?Puedo saber quién es tu padre? —inquirió Cecilia, queriendo saber quién era ese hombre que
ángel decía que era superior a Secta de Bestia Divina.
—No es necesario que lo sepa, Dama Campana. Sólo tiene que saber que puedo proteger el Pcio
Carmesí. —Como el hombre se negó a responder a su pregunta, Cecilia decidió dejarlo pasar.
—Bien. Entra, entonces —invitó Cecilia, inclinando un poco su cuerpo para hacer se?as al hombre
para que entrara.
ángel se excitó aún más cuando vio piel desnuda de Cecilia alrededor del pecho.
Se acercó a e, queriendo tomarle mano, pero Cecilia esquivó su mano con agilidad.
—Dama Campana —le dijo, sorprendido—. ?se arrepiente ahora de su promesa? Dijiste que te
acostarías con cualquiera que salvara el Pcio Carmesí.
Sus crudosentarios hicieron que Cecilia se sonrojara.
—Sí, Se?or Calderón. Hice una promesa, pero aún no es el momento de cumpli. Porfirio
todavía no está aquí. Me casaré con usted una vez que lo hayabatido —respondió Cecilia,
sintiéndose incómoda.
Content ? N?velDrama.Org.
—Bueno, entonces, ?espero que venga pronto! —dijo ángel decepcionado mientras entraba en
el pcio, pero su rostro cambió al contemr vista del pcio.
Su mirada lujuriosa recorrió con avidez cada rincón del pcio viendo a todass mujeres del
Pcio Carmesí, y suportamiento disgustó a Cecilia.
—Dama Campana, puede enviarme a cualquiera de estas mujeres si no puede hacerme
compa?ía esta noche. He oído que todass discíps de aquí son bonitas —balbuceó.
Cecilia se enfureció por su vulgaridad, pero forzó su emoción y dijo:
—No se preocupe, Se?or Calderón. Le rpensaremos con generosidad cuando se deshaga
de Porfirio. Entonces le daremos todo lo que quiera.