17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1239

Cap铆tulo 1239

    Capítulo 1239


    —?Quién está ahí? —una voz gélida llegó desde el interior.


    —?Soy yo, Moly! —gritó chica.


    —?Qué estás haciendo aquí? ?No te dije que debías hacer guardia en entradao castigo?


    —reprendió mujer del interior con enfado.


    —Cecilia, ven a ver quién está aquí. Estoy segura de que te alegrarás de ver a esta persona —


    respondió Moly emocionada.


    —No me creo ninguno de tus trucos. Tres días. Tendrás que hacer guardia allí durante tres días.


    —Vamos, Cecilia. Me agradecerás que haya traído a esta persona —imploró Moly.


    —?Bien!


    Cuando obtuvo aprobación de su hermana, Moly empujó puerta y entró con Jaime.


    Al entrar, Jaime vio a una mujer vestida de rojo detrás de mesa. Sus rasgos eran exquisitos y


    su piel era ra, pero su expresión fría sugería que estaba preocupada y apenada.


    La mujer se congeló al ver a Jaime.


    —Jaime, esta es mi hermana mayor, Cecilia Campana. Puedes ma Lía. Es líder del Pcio


    Carmesí. La mamos Dama Campana —presentó Moly.


    —Dama Campana —saludó Jaime con cortesía.


    —Estaba dando un paseo cuando por casualidad me encontré con el Pcio Carmesí. Espero que no


    le importe.


    Cecilia todavía se estaba recuperando del shock, con los ojos pegados a Jaime.


    —?Cecilia! Jaime te está hando!


    No fue hasta que Moly mó de nuevo que Cecilia por fin reionó.


    —H, Se?or Casas. Me alegro de verle. Siéntese —dijo Cecilia, levantándose de su asiento.


    Cuando Jaime estuvo sentado, ordenó a los sirvientes que trajeran algunas bebidas.


    —Moly, deberías estar de servicio —le recordó Cecilia a su hermana una vez que el café estuvo


    servido.


    —Cecilia... — suplicó chica, mirando a Jaime.


    Era evidente que quería quedarse más tiempo.


    —Es una orden —insistió hermana mayor con expresión severa.


    La chica se levantó de inmediato y se dirigió a puerta, pero antes de cerra tras de sí, volvió a


    robar una última mirada a Jaime.


    Cuando e se fue, Jaime se quedó solo con Cecilia en habitación.


    —Se?or Casas, ?está usted aquí por el anuncio? —preguntó Cecilia sin pena después de tomar un


    sorbo de café.


    —?Anuncio? ?Qué anuncio? —Jaime no tenía ni idea.


    —?Hay algún malentendido, Dama Campana? De verdad me he topado con este sitio por casualidad.


    Jaime no tenía ni idea de a qué anuncio se refería Cecilia, y cuando ésta vio su reión, le


    creyó y sonrió.


    —Bueno, no importa. Ya que has acabado aquí por casualidad, supongo que está destinado a


    ser. Deberíamos darte una cálida bienvenida, pero por desgracia, algo pasa en el Pcio


    Carmesí, así que me temo que no podremos acogerte por mucho tiempo. Tendrás que irte


    después de dos días. —Jaime se horrorizó al oír eso, pues no sabía qué había hecho para


    ofender a Cecilia.


    Según Moly, Cecilia era una ávida admiradora suya, e incluso guardaba fotos de Jaime, pero lo


    que acababa de oír sólo demostraba que Cecilia no estaba del todo contenta al verle.


    —Dama Campana, no era mi intención entrometerme. Me iré si no soy bienvenido —respondió


    Jaime.


    Después de todo, no tenía intención de quedarse aquí mucho tiempo.


    —Lo siento, Se?or Casas —respondió Cecilia.


    —Oh, no te preocupes. Es culpa mía —soltó Jaime cuando se dio cuenta de que podía haber


    sonado mal.


    —Dama Campana, los mayores están aquí —informó alguien después de llegar.


    —Por favor, discúlpeme, Se?or Casas. Tengo que irme —dijo Cecilia disculpándose.


    —Siéntase libre de recorrer el pcio. Ya he dado mis órdenes para que tenga libre eso al


    pcio.


    —Gracias, Dama Campana.All rights ? N?velDrama.Org.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)