17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1200

Cap铆tulo 1200

    Capítulo 1200


    En el Departamento de Justicia, Teodoro fue de inmediato a ver al Se?or Szar después de


    enterarse del mensaje de Familia Ramos en el foro.


    Después de todo,o funcionarios, era su responsabilidad detener un incidenteo


    pelea entres familias ys sectas, ya que una pelea de ese tipo a menudo provocaría


    pérdida de innumerables vidas.


    —Se?or Szar, Familia Ramos está desafiando a Aldea Vil con ayuda de todo el mundo


    des artes marciales de Vi Monarca... —Teodoro fue interrumpido por el Se?or Szar con


    un gesto de mano.


    —Lo sé —respondió el se?or Szar.


    —Entonces, ?qué hacemos ahora? ?Debemos enviar a nuestros hombres para detenerlos


    antes de pelea? —preguntó Teodoro.


    —No. Solo hay que dejarlos en paz. —La respuesta del se?or Szar, sin embargo, no era algo


    que Teodoro quisiera.


    —Pero, Se?or Szar, ?sería inapropiado que nosotros,o funcionarios, permitiéramos que


    se produjera una bata a gran esc?


    —Ya lo dije. Déjenlos en paz. —El Se?or Szar fijó sus ojos en Teodoro.


    Al sentir mirada proveniente del Se?or Szar, Teodoro se encontró temndo por un


    segundo antes de volver a quedarse en silencio sin decir otra pbra sobre pelea entre


    Familia Ramos y Aldea Vil.


    Por otrodo, al ver que Teodoro cerraba boca, el Se?or Szar explicó:


    —El mundo des artes marciales en Cananea ha estado dormido durante demasiado tiempo, en


    especial los del mundo des artes marciales de Ciudad de Jade. Ahora es el momento de


    reorganizarse.


    Teodoro no entendió sus pbras, pero eso no le impidió acatar sus órdenes, pues era el general del


    Departamento de Justicia.


    Mientras tanto, en Aldea Vil, Ondo también vio publicación en línea. Al enterarse de que


    Familia Ramos los estaba desafiando con ayuda de todo el mundo des artes marciales de Vi


    Monarca, frunció un poco el ce?o.


    —Ondo, parece que Familia Ramos está decidida a ponerles manos encima al Se?or Casas —


    dijo Edgardo en voz baja.


    —No importa. No debemos dejar que nos quiten al Se?or Casas, aunque tengamos que jugárnoslo


    todo. —La determinación parpadeó en los ojos de Ondo mientras a?adía—: Prepara a los hombres.


    Hazles saber que, aunque vayamos a ser aniqudos, Aldea Vil no se rendirá. Nos mantendremos


    en pie y lucharemos hasta el último hombre.


    —Ondo, entonces, ?puedo sugerir que busques ayuda? —Canelo sugirió de repente.


    —?Y qué ayuda crees que podríamos obtener nosotros, Aldea Vil? —respondió Ondo.


    También había una sonrisa de auto desprecio en su rostro.


    La respuesta de Ondo dejó a Canelo sin pbras. La sonrisa burlona de Ondo se dirigió de


    nuevo a los de Aldea Vil, ya que no tenían amigos ni familias ni sectas cons que estuvieran en


    buenos términos. ?Siempre habían estado solos!


    En ese momento, un guardia entró corriendo a toda prisa antes de informar con pánico:


    —Se?or Ondo, tenemos visita. ?Muchos de ellos! Dijeron que querían har con usted.


    —?Son Familia Ramos? No es posible que sean tan rápidos, ?no? —Ondo frunció el ce?o una


    vez más mientras murmuraba antes de dirigirse a entrada.


    Junto con sus hombres, Ondo llegó rápido a entrada de Aldea Vil, donde había cientos de


    hombres.


    Tras un rápido vistazo, Ondo se dio cuenta de que no había ninguna cara conocida entre ellos.


    —Se?or Díaz, soy Leviatán Zamudio, del Estado des Sombras. Saludos. —Leviatán se acercó


    a Ondo y lo saludó.


    —?En qué puedo ayudarle, Se?or Zamudio? ?Cuál es su propósito aquí hoy con tantos


    hombres pa?ándole, si se puede preguntar? —Ondo miró con caut a Leviatán.


    —Se?or Díaz, mis hombres y yo hemos venido lo más rápido posible después de enterarnos


    del mensaje de Familia Ramos. Estamos aquí para ayudarle a defenderse de los enemigos.


    También queremos proteger al Se?or Casas —se apresuró a explicar Leviatán.


    Tras conocer intención de Leviatán, Ondo se sintió aliviado.


    Había un viejo refrán que decía que gente daba una patada a un hombre cuando estaba en el


    suelo, y eso era lo que Ondo temía. Le preocupaba que algunas sectas de ahínzaran un


    ataque contra Aldea Vil cuando Familia Ramos los desafiara.


    Si eso ocurriera, no habría forma de que Aldea Vil se mantuviera unida.


    Sin embargo, después de conocer fuerza de Leviatán y sus hombres con una mirada,


    Ondo sonrió y dijo:


    —Se?or Zamudio, le agradezco su amable oferta. Sin embargo, me temo que su presencia solo


    provocará un derramamiento de sangre innecesario con sus fuerzas actuales.


    All text ? N?velD(r)a''ma.Org.


    —Se?or Díaz, sé que mis hombres y yo no tenemos fuerza suficiente, pero muerte no es lo


    que tememos. Si cree que somos una carga, ?siempre podemos montar un campamento fuera


    de Aldea Vil!


    ?Para entonces, Familia Ramos tendrá que deshacerse de nosotros antes de poder entrar en


    la aldea. Además, ?recuerda que pensamos que esto vale pena si podemos ganar tiempo para


    el Se?or Casas, aunque no podamos retenerlos! —Los ojos de Leviatán parpadeaban con


    determinación mientras haba.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)