Capítulo 1177
Jaime sabía que seguro no habría podido matar a Quintín si Javier no hubiera descubierto el secreto
de magia de este último en aquel entonces.
—Ciudad de Jade se ha vuelto mucho más tranqu mientras usted estaba fuera, Se?or Casas. Pero
Heliodoro, de familia Delgado, ha venido varias veces en su busca. Me pregunto si tiene algún
negocio con usted —informó Teodoro a Jaime.
Las cejas de Jaime se fruncieron un poco al oír eso.
—?Por qué me buscaba Heliodoro?
??Será que hay algo grave que Heliodoro vino a buscarme varias veces??.
—?Yo tampoco estoy seguro, pero me dijo que le mara por teléfono cuando hubieras vuelto a Ciudad
de Jade! —contestó Teodoro.
Al oír eso, Jaime sacó su teléfono y mó a Heliodoro.
Después de todo, Heliodoro le parecía bastante decente. Aparte de eso, el hombre le ayudó una vez.
Por lo tanto, calculó que éste podría haber tenido algunas dificultades para que lo buscara con tanta
urgencia.
Cuando Heliodoro recibió mada de Jaime, se alegró muchísimo. Le dijo que le esperara en el
Departamento de Justicia mientras él se dirigía a él de inmediato.
En ese mismo momento, se estaba preparando un gran banquete en residencia de los Delgado.
Sentado en el asiento principal, Lázaro esperaba en silencio llegada de Jaime.
—Viejo Se?or Delgado, el hecho de que Jaime haya matado al líder de secta Maligna, Quintín
Zaldívar, es una prueba de sus magníficas capacidades. ?Y si se resiste cuando lo detengamos por
fuerza? —susurró el mayordomo de Lázaro, Mateo Salda?a.
—?No te preocupes, pues hace tiempo que lo tengo en cuenta!
Lasisuras de boca de Lázaro se curvaron. Sacó una píldora que era cristalina, muy hermosa.
—?Qué es esto, viejo Se?or Delgado? —preguntó Mateo, curioso.
Content provided by N?velDrama.Org.
—Esto se conoceo una píldora que restringe energía. Cualquiera que consuma no podrá dar
rienda suelta a sus capacidades, por muy poderoso que sea. En ese momento, Jaime estará a nuestra
merced —explicó con cidez Lázaro.
Al oír eso, Mateo se apresuró a pronunciar:
—He oído que tiene estrechos vínculos con Secta del Dios de Medicina. De hecho, incluso se
rumorea que es el Se?or de Secta del Dios de Medicina. ?No estaríamos haciendo el ridículo ante
un experto si lo drogáramos? Seguro que lo sabría.
Ante eso, Lázaronzó una mirada al hombre.
—Déjeme decirle esto: esta píldora limitadora de energía es incolora e inodora. Se disuelve de
inmediato en el agua, por lo que nadie puede saber que el agua ha sido pinchada. Incluso si es el
Se?or de Secta del Dios de Medicina, ?nunca será capaz de discernirlo!
—?Ya veo! —Mateo asintió. Pero al segundo siguiente, cuestionó:
—Pero ?qué pasaría con el Se?or Delgado si lo hiciéramos? Sin duda se opondría si se enterara.
—Inventaré una excusa para enviar a Heliodoro a hacer un recado. Mientras consigamos contrr a
Jaime, esencia dracónica que lleva dentro será mía en poco tiempo.
Los ojos de Lázaro rebosaban de codicia.
—?Qué pasará después de que obtengamos esencia dracónica? Si lo dejáramos ir, seguro que
volvería a buscar venganza cuando recupere sus capacidades —preguntó Mateo.
—?Eres un maldito estúpido? ?Quién ha dicho que vamos a dejarle marchar? Después de obtener
esencia dracónica, lo mataremos de inmediato. No podemos estar preparándonos para los problemas,
?no? —arremetió Lázaro, irritado pors interminables preguntas.
—Pero si el Se?or Szar se enterara de que lo hemos matado, tendremos problemas —recordó
Mateo en un susurro, encogiéndose en sí mismo.
Para entonces, Lázaro estaba tan lívido que su cara se puso roja. Golpeó a Mateo en cabeza.
—?Por qué demonios he contratado a un mayordomoo tú? Aunque lo matemos, nunca podremos
admitirlo. Resulta que Saulo Noguera le guarda rencor. Así, haremos que parezca obra de familia
Noguera. Entonces, el Se?or Szar sólo tendrá que culpar a familia Noguera. Será bueno que
familia Noguera sea destruida. Con eso, ?tendremos unpetidor menos en Ciudad de Jade!
Mateo no se atrevió a seguir hando, pero cerró boca.
Lázaro tomó cafetera y dejó caer en e píldora que restringía energía. Después, agitó de
forma suave unas cuantas veces.
Al final, abrió y aspiró un poco antes de asentir satisfecho.
Luego esperó a que llegara Jaime para enga?arlo y que se tomara el café.