17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2

Cap铆tulo 2

    Capítulo 2


    Capítulo 2


    —?Los García de verdad hicieron eso? —Jaime frunció el ce?o, ya que no podía creer que Sandra


    hiciera algo así.


    Cuando fue arrestado, e incluso lloró y dijo que esperaría para casarse con él después de que


    saliera de prisión.


    ?Por qué resultó de esta manera? Como resultado, Jaime decidió ver a Sandra para preguntarle al


    respecto.


    De repente, alguien golpeó con fuerza puerta. El impacto fue tan fuerte que puerta casi se


    derrumba.


    En el momento en que Elena escuchó el golpe, su rostro se puso pálido de terror.


    —Mamá, ?quién es? —preguntó Jaime con curiosidad al notar reión de su madre.


    —No te involucres. ?Ve rápido a tu habitación y no salgas, pase lo que pase!


    Después de empujarlo a su habitación, Elena con ansiedad fue a abrir puerta.


    Justo cuando lo hizo, un hombre calvo entró con un grupo de hombres de aspecto feroz cuyos cuerpos


    estaban cubiertos de tatuajes.


    —?Preparaste el dinero? —preguntó el hombre calvo, mirando a Elena.


    —Calvo, lo tengo. Esta aquí.


    Elena asintió de manera repetida mientras buscaba una bolsa en esquina.


    En ese momento, muchos de los vecinos se habían agolpado alrededor. Sin embargo, mantuvieron


    distancia al ver a Calvo.


    —Estos muchachos vienen pidiendo dinero todos los meses. ?Qué grupo tan despiadado!


    —Exactamente. ?Dónde está el estado de derecho?


    Original from N?velDrama.Org.


    —Cáte, no tan fuerte. Fueron enviados por Familia Sabina para recolectar dinero a tiempo.


    Los vecinos se escondieron al costado y criticarons iones de los hombres. Por desgracia, nadie


    se atrevió a interferir.


    Mientras tanto, Calvo arrebató bolsa des manos de Elena y abrió para verificar.


    —?Qué diablos es esto?


    Arqueandos cejas, Calvo dio vuelta a bolsa, lo que provocó que cayesen algunos billetes rotos


    y monedas sueltas. Había cien, cincuenta y un par de unos. De hecho, había un montón de monedas


    dentro.


    —?Esto acaso suma diez mil? —Calvo tronó a Elena.


    —Calvo, está todo ahí, y lo contamos. Si no me crees, puedes contarlo tú mismo. —Elena asintió con


    una sonrisa obsequiosa.


    —?Tonterías! —Calvo pateó a Elena en el abdomen y hizo caer al suelo—. ?Cómo te atreves a


    pedirme que cuente? No tengo tiempo para esto. ?Cámbialos todos a cientos!


    —?Mamá! —Jaime salió corriendo de su habitación y de inmediato ayudó a Elena a levantarse.


    Luego, deslizó una mirada gélida sobre Calvo y sus hombres, enviando un escalofrío por sus espinas


    dorsales.


    —Jaime, no deberías estar aquí. ?Regresa a tu habitación y no te involucres!


    Elena trató con desesperación de empujarlo hacia atrás.


    —Mamá, ya que estoy en casa, déjame lidiar con esto. Deberías quedarte quieta.


    Después de odar a Elena en una si, Jaime se volvió para mirar a Calvo.


    Habiendo escudri?ado a Jaime, Calvo se burló:


    —?No eres tú el tipo que golpeó al Se?or Sabina con undrillo y fue encarcdo tres a?os por eso?


    ?Me sorprende que estés fuera! Tu tiempo es impecable. Hoy es el día en que tu novia y el Se?or


    Sabina se casarán. Como su exnovio, ?no vas a asistir?


    —?Perdedor!


    Calvo y sus hombres se echaron a reír.


    —?Qué dijiste?


    Frunciendo el ce?o, Jaime estaba lleno de incredulidad.


    —Dije que chica por que fuiste a prisión se casa hoy con el Se?or Sabina. La boda se celebra en


    el Hotel mour, y sin duda es un lujo. ?No vas a echar un vistazo?


    Calvo le sonrió a Jaime.


    Cuando el ce?o fruncido en el rostro de Jaime se intensificó, apretó los pu?os.


    Detrás de él, Elena temba porpleto cuando su expresión cambió de manera drástica.


    No podía creer que Sandra se casara con el enemigo después de que Jaime fuera a prisión por su


    bien.


    —Arrodíte y discúlpate con mi madre. Háganlo y les perdonaré vida.


    La mirada de Jaime se volvió hda cuando un aura asesina emanó de su cuerpo.


    Sintiendo tensión en el aire, Calvo y sus hombres dejaron de reír.


    Después de un tiempo,prensión amaneció y Calvo se enfureció:


    —?Qué dijiste? ?Quieres que me arrodille y me disculpe?


    Justo cuando haba, Calvonzó un pu?etazo en dirión a Jaime.


    Dado lo escuálido que se veía Jaime, pensó que un solo golpe lo sacaría.


    Para sorpresa de todos, Jaimenzó una patada en respuesta al ataque de Calvo.


    Agarrando su entrepierna, Calvo se derrumbó en el suelo. Estaba empapado en sudor mientras


    gritaba de dolor agonizante.


    —?Jaime, no puedes darte el lujo de pelear de nuevo! —Elena gritó cuando escuchó los repetidos


    gemidos de Calvo.


    ?Jaime fue encarcdo por asalto. ?Y si lo arrestan de nuevo por pelear??.


    —?Todos ustedes, golpéenlo hasta muerte! —Calvo rugió con una mirada viciosa.


    Con eso, los hombres de Calvo cargaron contra Jaime.


    Después de mirar a su madre, Jaime de repente movió ambas manos, desatando múltiples destellos


    de luz. Al momento siguiente, sus atacantes sintieron que sus piernas se debilitaban antes de caer de


    rodis.


    Conmocionado por el giro de los acontecimientos, Calvo miró a Jaime con incredulidad cuando el


    miedoenzó a apoderarse de él.


    Incluso los vecinos que estaban mirando abrieron los ojos con asombro.


    —?Discúlpate con mi madre! —Jaime repitió en un tono hdo.


    Después de una breve vión, Calvo no tuvo más remedio que arrodirse cuando sus ojos se


    encontraron con mirada prante de Jaime.


    —Lo sentimos. —Calvo y sus hombres expresaron su remordimiento.


    —?Piérdanse! —espetó Jaime con un movimiento de su mano.


    A pesar de que podía matar a los matones con un movimiento de su dedo, no quería asesinar a nadie


    frente a su madre y vecinos.


    Mientras sus hombres ayudaban a Calvo a salir de casa,nzó una mirada insidiosa a Jaime antes


    de salir cojeando. Era evidente que, se sentía indignado por lo que había ocurrido. Sin embargo,


    Jaime no temía en absoluto venganza de Calvo.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)