Capítulo 1
Capítulo 1
—Por fin salí —exmó Jaime Casas mientras tomaba una bocanada de aire fresco con fuerza.
Detrás de él estaba prisión de Ciudad Higuera, donde había estado encerrado durante los últimos
tres a?os. Hoy fue el día en que fue liberado.
—Hmm, me pregunto cómo estarán mis padres.
Con una bolsa de lona rota en espalda, Jaime se apresuró a casa de inmediato. Durante los últimos
tres a?os, sus padres nunca lo visitaron. Por lo tanto, estaba preocupado por ellos.
De camino a casa, Jaime no dejaba de mirar el anillo de color bronce que llevaba puesto.
Había un dragón realista tado en él. Encima de cabeza del dragón había un símbolo especial.
El anillo se lo dio Daniel, un amigo de prisión.
Daniel era un hombre extra?o. De manera constante divagaba sobre cómo era el líder de Secta
Dragón y sabía todo, incluida astrología, geografía, medicina y mucho más. No solo eso,
incluso afirmó que podía traer de vuelta a alguien de entre los muertos.
Todos trataron a Danielo un loco y lo ignoraron en consecuencia. Solo Jaime chaba con él y
compartía suida de vez en cuando.
Daniel le contaba a Jaime todo tipo de historias extra?as sobre Secta Dragón y I del Dragón.
Estos eran nombres que Jaime nunca había escuchado antes.
Además, Daniel hizo que Jaime lo pa?ara en su entrenamiento de meditación y artes marciales.
Teniendo en cuenta lo aburrido que estaba Jaime en prisión, con mucho gusto estuvo de acuerdo.
Al cabo de tres a?os, Jaime había aprendido una plétora de ticas de artes marciales y habilidades
médicas de Daniel.
En el fatídico día de liberación de Jaime, Daniel le dio el anillo a Jaime y le dijo que fuera a I
Innombrable en el Mar del Este el 15 de julio de ese a?o. Allí, se suponía que debía mostrar su anillo y
alguien lo recogería. Cuando eso sucediera, a Jaime se le otorgaría una maravillosa oportunidad.
Teniendo en cuenta lo mucho que había aprendido de Daniel, Jaime, por naturaleza, tomó en serio sus
pbras y prometió hacer lo que le dijera. Sin embargo, aún quedaban algunos meses más antes de
julio.
Antes de darse cuenta, Jaime había llegado a entrada de su casa. Cuando vio casa en ruinas
frente a él, sintió una sensación de amargura, ya que no sabía cómo ses arreron sus padres
durante los tres a?os.
?Debido a mis iones precipitadas, mis padres deben haber sufrido mucho?.
Al recordar lo que había sucedido hace tres a?os, Jaime se llenó de ira.
En ese entonces, él y su novia, Sandra García, estaban en etapa en que haban de matrimonio.
Eranpa?eros de se en universidad y tenían una rción desde hacía dos a?os.
Un día, mientras pa?aba a Sandra de regreso a casa, ambos se encontraron con Lucas Sabina,
que estaba borracho.
Lucas era un ni?o rico en Ciudad Higuera, conocido por todas sus fechorías.
Cuando vio lo bonita que era Sandra, albergó intencionesscivas contra e yenzó a toca
físicamente.
Como un ni?o rico famoso, Lucas ni siquiera se molestó en mirar a Jaime.
En consecuencia, Jaime se indignó cuando vio que se aprovechaban de su novia.
Recogiendo undrillo del suelo, lo estrelló contra cabeza de Lucas.
Uno no necesitaba ser un genio para adivinar el resultado.
Teniendo en cuenta lo poderoso que era Lucas, mó a policía, que arrestó a Jaime.
Por eso, Jaime fue sentenciado a tres a?os de prisión por agresión.
Después de dudar durante mucho tiempo, Jaime mó con suavidad a puerta.
—?Quién es? —Cuando se abrió puerta, una anciana jorobada con un montón de cabello nco
asomó cabeza. Extendiendo una manoo si quisiera sentir algo, preguntó—: ?Quién es? ?Quién
ma a puerta?
Los ojos de anciana estaban cerrados. No podía ser más obvio que estaba ciega.
Jaime se quedó atónito en el momento en que vio. Sus ojos se abrieron en estado de shockOriginal from N?velDrama.Org.
mientras todo su cuerpo temba ligeramente.
No podía creer que anciana arrugada fuera su madre, Elena Torres.
??Cómo terminó mamá en ese estado en solo tres a?os??.
—Mamá, soy yo. ?Jaime! —Jaime gritó emocionado mientras daba un paso adnte para apoya.
—?Jaime? ?Eres en verdad tú?
Mientras Elena usaba sus manos para sentir el rostro de Jaime,s lágrimas no pudieron evitar rodar
por sus mejis.
—Mamá, soy yo. Soy en verdad yo. —Las lágrimas también brotaron de los ojos de Jaime—. Mamá,
?qué te pasó?
Jaime estaba desconcertado de cómo su madre, que antes estaba sana, se volvió así después de solo
tres cortos a?os.
—Um, es unarga historia. Entra primero antes de que hablemos.
Elena empujó a Jaime a casa.
Al ver lo vacía que estaba su casa decrépita, Jaime se sorprendió más allá de lo creíble.
Aunque no eran ricos, su padre tenía un trabajo estable. Por lo tanto, antes llevaban una vida senci
pero cómoda.
—Mamá, ?qué pasó con nuestra casa? —Jaime cuestionó con horror.
Elena dejó escapar un suspiro.
—Después de que te fuiste…
Su madre entonces le contó todo. Después de que Jaime fue enviado a prisión, Familia Sabina no
pasó por alto el asunto. En cambio, exigieron un millón enpensación.
Sin otra opción, los padres de Jaime vendieron casa quepraron para su matrimonio y pidieron
prestado mucho dinero. Incluso entonces, no fue suficiente. Finalmente, tuvieron que pagar los últimos
trescientos mil a zos.
Así, el padre de Jaime perdió su trabajo y solo pudo encontrar trabajoo barrendero. En cuanto a
su madre, lloró todo el día hasta que se quedó ciega.
Esa fue también razón por cual sus padres nunca lo visitaron.
Mientras escuchaba a su madre, Jaime apretó poco a poco el pu?o mientras sus ojos briban con
intenciones asesinas.
No había esperado que Familia Sabina no mostrara piedad a su familia.
—Mamá, ?Sandra no te ayudó en nada? —Jaime preguntó en un tono perplejo.
?Sandra y yo estábamos a punto de casarnos. Además, fui encarcdo defendiendo su honor. Por lo
tanto, no hay forma de que pueda quedarse de brazos cruzados y ver a mis padres terminar en este
estado, ?o sí??.
Dejando escapar un suspiro, Elena respondió:
—No mencionemos eso. La Familia García no solo nos ignoró, sino que ni siquiera devolvieron el
regalo depromiso cuando se lo pedí. Afirmaron que no fue su culpa que boda fracasara porque
fuiste a prisión. Por eso se negaron a devolverlo. Cuando tu papá discutió con ellos, incluso lo
golpearon por eso.
Cuanto más haba Elena al respecto, más se deprimía. Al final, sus lágrimas simplemente no
paraban.