Capítulo 84
Capítulo 84 Everly POV
Dando un mordisco a mi muffin, Zoe se veíao una mierda mientras descansaba su cabeza sobre
mesa. Me río de e y niego con cabeza. Vine aquí para ver cómo estaba y traerle algo de
desayuno. Marcus había ido a recoger a Casey para que Macey pudiera tomar el turno de Zoe hoy, y
ahora entendía por qué no podía trabajar.
“Deja de reírte”, gime antes de levantarse y caminar hacia el refrigerador con su bolsa de guisantes
congdos derretida.
“Ew, tíralos”, le digo, tomando otro bocado de mi muffin. Coge otra bolsa de verduras congdas,s
mete en parte dntera de los pantalones cortos de su pijama y suspira. Resoplé cuando e volvió
torpemente a su si y se sentó en e.
“Mi vagina se siente irritada. ?Es eso posible?” Zoe gime, descansando su cabeza sobre mesa.
“él lo rompió”, se queja, y me río de e.
“Tan injusto. Marcus se divierte mucho mientras aquí estoy metiendo verduras congdas en mis
pantalones porque siento que tengo una quemadura de alfombra donde no debería tene”, gru?e.
“Estoyiendo”, le digo, sacudiendo mi muffin hacia e, no queriendo esa imagen en mi cabeza.
“Lo siento, pero déjame lloriquear; Tengo una situación literal de entrepierna de fuego aquí”,
“Otra vez, estoyiendo. Eres hermana peque?a queparte con información; No necesito
saber qué está pasando con tus partes femeninas —le digo cuando mi teléfono suena, diciéndome que
había recibido un correo electrónico.
“Podría ser peor…” Zoe divaga, y sus pbras caen en oídos sordos cuando saco mi teléfono y veo el
correo electrónico del ayuntamiento.
Un paso adnte y dos pasos atrás, siempre misma mierda repetida. Se me escapa un gru?ido que
sobresalta a Zoe mientras leo carta de rechazo. Cuando veo a los alfas que firman, envuelvo mi
panecillo en su envoltorio y Zoe me mira
“?Qué pasa?” pregunta e, instantáneamente alerta.
“Fue rechazado”,
“?Qué fue?”
“Mi petición para los pícaros”, le digo, levantándome de mi asiento.
“?Qué estás haciendo?” pregunta mientras tiro el resto de mi café en el fregadero. Solo cuando lo hago,
la taza esta en mi mano. Parpadeo hacia mi mano sangrante. “?Mierda!” Maldigo por lo bajo,
recogiendo los pedazos de vidrio rotos y tirándolos a papelera antes de sacar algunas toas de
mano de debajo del fregadero. Me enjuago mano, sacando un fragmento de vidrio grueso de mi
palma y
envolviéndolo Zoe grita al ver sangre goteando de mi mano, pero no sentí nada. Estaba enojado de que
mi padre me saboteara así. Rápidamente envuelvo una toa de papel alrededor de mi mano antes de
tomar mi bolso de mesa.
“?Everly?” dice Zoe, alcanzando mi mano.
“Voy a tratar de arrerlo”, le digo.
“Espera, necesitas calmarte. Solo espera, iré contigo”, dice, saltando y haciendo una mueca. Niego con
la cabeza.
“Marcus estará aquí pronto con Casey. Y tienes que congr quemadura de tu alfombra —le digo, sin
darme cuenta de lo que dije mientras salía furiosa. Bajo corriendo los escalones y rodeo el costado del
edificio antes de subirme a mi camia.
Salgo marcha atrás de mi lugar de estacionamiento, navego a través del estacionamiento repleto antes
de saltar al tráfico y dirigirme as cámaras del consejo.
Encontrar un lugar para estacionar me tomó veinte minutos cuando llegué, lo que solo aumentó mi ira
reprimida. Arrebatando mi bolso del asiento del pasajero dntero, irrumpí en el edificio dedrillo y casi
me arranco el brazo cuando abrí puerta y me abrí paso a empujones a través del control de
seguridad. Seguridad corrió hacia mí, y no estaba seguro si era expresión de enojo en mi rostro o el
hecho de que mi mano goteaba sangre por todas partes.
Sin embargo, un gru?ido mío hizo que se detuvieran en seco cuando mi aura salió vndo y los
golpeó. Se quedaron golpeados, aturdidos y parpadeando hacia mí. Me sobresaltó momentáneamente
antes de encogerme de hombros. ?Gracias,pa?ero de ece! Pensé mientras me dirigía a
recepción hacia el empleado que estaba detrás y que estaba hando por teléfono. E cuelga y me da
una cálida sonrisa que se desliza de su rostro, y trato de rjar mis rasgos faciales, solo dándome
cuenta de que estaba mirando a pobre mujer cuando habló.
“Luna”, tartamudea, y trato de recordar que esta mujer no es causa de mi ira. Miro una etiqueta con
su nombre.
“H, Amanda, necesito har con alguien sobre mi petición rechazada”, le digo, inclinándome sobre el
mostrador y mostrando el número de caso en mi correo electrónico. Rápidamente toca su tedo.
“Dice que necesitabas cuatro Alphas para firmarlo antes de que pudiera ser escuchado,”
“Tengo cuatro firmas de Alpha,” le digo, mostrándole mía y de Valen, junto con de Alpha y Luna
des fronteras sureste. Amanda niega con cabeza.
“Tuyo y los Alpha Valens no cuentan ya que eres tú quien presenta petición”, le dice
. “?Desde cuándo?” Le espeto antes de tomar una respiración profunda. No es culpa de Amanda, me
recuerdo.
“Lo siento. ?Hay alguien con quien pueda har al respecto?” Pregunto de nuevo, tratando de
mantener mi ira bajo control.
“‘?Puedo ver si mi supervisor está adentro?” Me ofrece, y yo asiento, mis dedos tamborilean con
impaciencia sobre el escritorio.
E hace una mada y se aleja de mí. La observo antes de mirar el reloj detrás de e en
pared. Necesitaba volver para firmar entrega en una hora. “?Se?or? Tengo el Blood Luna aquí. E
quiere har contigo. Parpadeo por lo que e me mó. Escucharlos mar a Valen eso era una cosa,
?pero yo?
“Entiendo, se?or. Se lo haré saber”, dice antes de colgar el teléfono. Se gira en su asiento y me sonríe
disculpándose.
“él está en una reunión y dijo que tendrías que programar una cita”, dice e, encogiéndose en suContent ? N?velDrama.Org 2024.
asiento. Frunzo losbios. ?Esto fue una mierda! Podría garantizar que no harían esta mierda con mi
pareja.
“?El nombre de su supervisor, por favor?” Pregunto.
“Scott Peters Maam”, chasqueo lengua. Por supuesto, él no me verá. Era miembro de manada de
mi padre.
“Gracias”, le digo, girando sobre mis talones para salir y dirigiéndome as puertas. El personal de
seguridad abre rápidamente peque?a puerta que atravesé al entrar y veo a otro esperando allí con
una venda en mano. Al oler el aire, me di cuenta de que era uno de los miembros de manada de
Alpha Nixon. él asiente hacia mí cuando lo tomo de él.
—Gracias —murmuro, empujando puerta con el hombro para abri. Volviendo a mi auto, miro por el
parabrisas, tratando de pensar. Mi padre rechazó petición y mi madre rechazó. Eso me dolió más
de lo que debería por alguna razón, pero ver firma de mi padre en el correo electrónico realmente me
afectó.
Incluso después de todos estos a?os, no podía hacer nada decente, ni siquiera por su hija caída en
desgracia. Esto era más grande que yo, no era para mí, y aun así, lo rechazó. Erao si me estuviera
evitando de nuevo. ?Cuándo sería suficiente? Parpadeo para apartars lágrimas. Ys pbras de
Vrie llegaron a mis oídos. “?No merecen tus lágrimas!” Sabiendo que tenía razón, sollocé y me los
sequé. No los necesitaba; Probé eso. Pero eso no significaba que no los quisiera. Extra?o lo que alguna
vez tuve.
Quería que Vrian supiera de dónde vengo, que conociera a los padres que me criaron antes de que
me rechazaran. Arrancando mi auto, me dirijo de regreso al Hotel. A mitad de camino a casa, mi ira
todavía estaba enconada debajo de superficie, mis emociones tratando de estrangrme; mis
trabajadores no merecían mi enfado, pensé para mis adentros.
Tirando el coche a undo de carretera, tamborileé con los dedos sobre el vnte, debatiéndome
sobre cuál debería ser mi próximo movimiento.
“?A mierda!” Gru?o, mirando por los espejosterales. Cuando no vienen autos, hago un cambio de
sentido en dirión opuesta al hotel. Piso a mi bestia, el motor gru?eo yo mientras me dirijo de
regreso al único lugar en el que no he estado en a?os. Me dirijo al lugar que una vez mé
hogar y al mismo hombre que me rechazó.
No se merecía mis lágrimas, pero jodidamente merecía mi ira, que es con lo que se encontraría. Al
llegar as patrus fronterizas, me hacen se?as para que me detenga, pero les doy vuelta mientras
me muero de risa cuando mi camión atraviesa barrera de protión y arranca antes de dirigirse a
la empacadora. Si mi padre no hubiera sido alertado ya de brecha fronteriza, seguramente me
escucharía venir con forma en que el motor rugió cuando puse mi pie en el suelo, dirigiéndome al
centro de su manada. ?Lo que debería haber sido mi manada de tierras!