Capítulo 55
El arrepentimiento de Alpha: Mi Luna tiene un hijo Capítulo 55
Mi cabeza palpitaba aún más mientras Macey me miraba con preocupación, y e se acercó a mí y
pinchó el bulto en mi cabeza con su dedo. Lo que solo hizo que le doliera más con su intento de
examinarlo.
“Es que estoy sangrando un poco; Apuesto a que duele —dijo, tocándolo de nuevo.
Me reí, lo que hizo que me agarrara cabeza con dolor. “Ah, sí, porque sigues hurgando”,
respondí. “?Mierda! Lo siento”, se rió entre dientes y se detuvo.
“Tal vez deberías cambiar; ?Puede ayudar a curarlo un poco más rápido? Ofreció Macey. Eso era lo
último que quería hacer. Siempre me pareció demasiado esfuerzo en estos días cambiar, y odiaba mi
forma de lobo, me hacía sentir débil. Me cansé rápidamente y no quería pasar el resto del díao un
zombi porque me moví por un leve golpe en cabeza.
“Tal vez más tarde, todavía tenemos montones de trabajo hoy, oh, morgue. ?Era Emily? Yo le
pregunte a e. Con todo lo que estaba pasando, me olvidé de preguntarle.
“No, era una mujer sin hogar. Debe haber robado algo de ropa de Emily. Reconocí espini te?ida,
pero no era e —me dijo Macey, y dejé escapar un suspiro de alivio—. Gracias a los cielos. Sin
embargo, todavía me dejaba preguntándome qué pasó con e y qué estaba pasando en esta
ciudad. Faltaba mucha gente, y estaba empezando a preocuparme de que algo más grande estaba
pasando de lo que no éramos conscientes o que no entendíamos porpleto.
Los asesinatos fueron raros,s desapariciones más raras en esta ciudad, sin embargo, han ocurrido
múltiples ens últimas semanas. Más problemático fue cantidad de abandonados que intentaban
entrar en ciudad. ?De qué estaban huyendo? En su mayoría se mantuvieron alejados. últimamente,
ha habido repetidos intentos de traspasar los límites de ciudad. Además, incluso los abandonados
que habían sido etiquetados y rastreados habían desaparecido sin dejar rastro.
“?Qué estás pensando?” preguntó Macey, sentándose en el sofá a mido. Negué con cabeza; No
tenía idea de qué pensar. En estos días, parecía que era drama tras drama. La miré a punto de
responder cuando tanto Maceyo yo nos tensamos. Ambos miramos en dirión al pasillo.
La cabeza de Macey se giró hacia mí antes de tapar los oídos y boca de Casey.
“?Son ellos?” e asintió hacia el pasillo. Misbios se apretaron en una línea mientras escuchaba los
ruidos en el pasillo, tratando de no reírme. Casey, sin darse cuenta, nos miró.
?Qué tal un hdo? Vamos aprar hdo”, dijo Macey, levantando a Casey.
“Pero quería mostrarle a Marcus pelíc Trolls”, se quejó Casey antes de sacar elbio inferior
mientras hacía un puchero.
Los ruidos se hicieron un poco más audibles y Macey corrió hacia puerta antes de detenerse y
mirarme.
“Dile a Zoe que tengo a Casey”, exmó, saliendo corriendo por puerta antes de que pudiera
protestar. ?Por qué tengo que decirle? Gemí y me puse de pie antes de caminar por el pasillo. mé a
la puerta y escuché cosas que rondarían mi memoria. Zoe erao hermana peque?a mía y de
Macey, y había algunas cosas des que simplemente no queríamos imagen mental. Y esta era una
de esas cosas, especialmente cuando hacía esos ruidos. palidecí.
Me aré garganta y mé de nuevo. “Ah, Zoe, Macey tiene a Casey mientras que tú, um… e solo
tiene a Casey”, le dije antes de salir corriendo de mi apartamento.
A salvo afuera, regresé al edificio principal y me dirigí hacia el restaurante. Acababa de entrar cuando
puerta que conducía desde el frente se abrió de golpe y Valen entró luciendo furioso. Sus ojos
recorrieron el lugar antes de caer sobre mí y el alivio en su rostro era ro. “Estoy bien”, dije con un
movimiento de mi mano mientras él corría hacia mí.
Unos cuantos rezagados habían llegado para un almuerzo tardío y nos miraron, y aparté mano de
Valen de un golpe cuando se acercó a mí. Fue a decir algo antes de darse cuenta de que teníamos una
audiencia aquí, y éramos el entretenimiento principal.
“?Qué sucedió?” preguntó Valen. Me agarró del codo mientras me conducía fuera del restaurante y por
el pasillo hacia mi oficina. Vi a Casey y Macey en guardería con tazones de hdo. Casey saludó
cuando pasamos por ventana de vidrio, y yo sonreí y le devolví el saludo.
Está arredo, Valen. Marcus lo manejó; Micha y Amber vinieron e intentaron llevarse a Casey. Me
golpearon y estoy bien —le dije mientras me empujaba por puerta de mi oficina.
“Marcus dijo que estabas herido”, dijo mientras me examinaba mientras yo ponía los ojos en nco.
“No soy un ni?o. No necesitas revisarme y quitarme los dolores con besos —gru?í mientras él me
pinchaba y empujaba. “Espera, ?dónde está Vrian?”
“Con mi padre, lo mé para que lo cuidara por mí”, suspiré.
Es un buen padre, Everly; No tienes que preocuparte por mi padre. Le confío a nuestro hijo”, me dijo
Valen. Dándole a Kalen el beneficio de duda, lo dejé pasar. Nunca había mostrado signos de que
fuera una amenaza para nuestro hijo y también me dijo que quería ser parte de su vida.
“?Y dónde está Micha ahora?” preguntó Valen.
“Su padre se lo llevó. Está ordenado; solo déjalo estar.”
“No haré eso. Micha es parte de mi manada y será castigado”.
“?Castigado cómo, Valen? No puedes ir matando gente por una disputa”.
“Testimó”, gru?ó Valen.
“Estoy bien, pero es posible que tengas que har con Micha sobre mantener boca cerrada y con
Amber porque saben que ahora somospa?eros. Marcus lo golpeó bastante bien; No creo que
necesite otra paliza”.
“Espera, ?dónde está Marcus?” preguntó Valen, reconociendo ahora que no estaba conmigo. Me reí y
tapé mi boca, y Valen me miró fijamente.
“?Qué?”
“Zoe y Marcus sonpa?eros”, me reí entre dientes. Sus cejas casi desaparecieron en línea de su
cabello antes de que una expresión pensativa cruzara su rostro. “Eh, ahora eso explica el olfateo”,
murmuró. “Eso tiene mucho sentido. ?Cómo no me di cuenta de eso?” él dijo.
Pensé exactamente lo mismo, elportamiento extra?o de ambos hizo aún más evidente que eran
compa?eros mientras que pobre Casey estaba atrapada en medio de su olfato.
Me reí entre dientes, empeorando mi dolor de cabeza, e hice una mueca antes de caminar hacia mi
escritorio en busca de analgésicos. Valen agarró mi mano cuando saqué el paquete de paracetamol.
“Dijiste que no estabas herido”, gru?ó.
“Me golpeé cabeza, solo un dolor de cabeza”, le dije, soltando mi mano de su agarre. Valen me miró
fijamente antes de que se le escapara un gru?ido y empezó a pincharme el bulto en parte posterior de
la cabeza.
“Voy a matarlo”, dijo bruscamente, saliendo de habitación antes de que pudiera detenerlo. “Espera,
Valen. Solo déjalo estar”, grité, persiguiéndolo mientras se dirigía a su auto.
Su auto emitió un pitido cuando abriós puertas antes de abris y corrí hacia el otrodo. “Valen,
detente. Suéltalo —dije trepando por eldo del pasajero.
“Fuera”, gru?ó Valen. La piel crecía a lorgo de sus brazos mientras luchaba por permanecer en su
forma humana. Sus ojos parpadearon con su rabia, y los caninos sobresalieron.
“?No!”
“?Everly!”
“No, Valen. O te pa?o o no te vas. “?Everly!” Espetó Valen, y yo levanté una ceja hacia él.
No dejaré que lostimes o que hagas algo que no puedas deshacer. Era una disputa, eso ya terminó, y
nadie necesita morir por un golpe en cabeza”, le dije. Las garras de Valen se deslizaron de sus lechos
ungueales, apretó los pu?os contra el vnte. Fue a decir algo más, y lo miré.
“Micha es el padre de Casey. Puede que sea una mierda, pero sigue siendo su padre. Lostimaste y
eso podría molesta a e, así que no. No lo tocarás o lo que sea que estabas neando hacerle al
idiota —le espeté. Valen pareció sorprendido por mi arrebato, pero tomar represalias solo empeoraría
las cosas. Y Zoe no necesitaba el drama adicional cuando estaba a punto de entrar en una bata por
custodia contra él. Esto solo agregaría másbustible al fuego.
“No puedes esperar que no haga nada”
“Eso es exactamente lo que espero. Se acabó el asunto. El oficial Richards parecía que iba a darle un
infierno de todos modos por el drama que causó. Parecía genuinamente avergonzado pors iones
de su hijo y sin duda se ocuparía de él”.
“Como su Alfa, no puedo dejarlo pasar cuandostimó a mi pareja”, gru?ó Valen.
“Yo su Luna, no permitiré que lo mates,” repliqué y él pareció desconcertado por mis pbras.
“?Estás tratando de sacar rango sobre mí?” Se burló.
“No lo estoy intentando, lo estoy. Valen, si lostimas, solo causará más problemas. No quiero que
manada me odie incluso antes de unirme a e. Micha y su padre son muy respetados en tu manada y
en esta ciudad. Seguroo el infierno que no quiero entrar, perturbando paz de inmediato, solo
porque mestimó antes de darse cuenta de quién era yo —le digo.
Valen pareció calmarse y cruzó los brazos sobre el pecho, girándose ligeramente para mirarme.
“?Así que eres mi Luna?”
“Cáte y llévame con mi hijo”, le dije. No encendió el auto; en cambio, Valen continuó mirándome
mientras yo miraba por ventana, tratando de ignorar su mirada.
“No puedo creer que estés tratando de imponerte sobre mí, y ni siquiera me has dejado marcarte
todavía”, se rió entre dientes.
Crucé los brazos sobre mi pecho y giré mi cabeza para mirarlo. “Entonces, ?qué será,
AIpha?” Pregunté, y él chasqueó lengua y sacudió cabeza, murmurando por lo bajo.
“Oh, ?así que ahora estamos recurriendo al chantaje?” él se rió. “Sí, quieres una Luna; No quiero
sangre en mis manos.
“Ticamente, su sangre estaría en mis manos, no ens tuyas. No me gustaría que te rompieras una
u?a —se burló Valen.
“Las u?as rotas nunca me desconcertaron, pero empeorass cosas, y puede que tenga que cambiar
de opinión sobre todo este asunto de Luna”, le digo.
“?Es eso así?”
“Sí”, le digo. Se rascó barbi.
“No es tema de discusión”, le dije cuando abrió boca para discutir.
“?Qué tal unpromiso?”
“Esopensaría discusión”, se rió entre dientes y se encogió de hombros.
“No le haré da?o”, gru?ó última parte, ramente no le gustaba.
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
“?Si?” Lo miré y él sonrió antes de que una sonrisa arrogante se dibujara en su rostro.
“?Si que?” Pregunté, mirándolo, sabiendo que pediría algo que él sabía que yo no querría aceptar.
“Tu me das un beso,”
“?Quieres un beso?”
“Sí, ese es mi trato. Tómelo o déjelo,”
“?Qué, ahora mismo, aquí?” Pregunté, mirando alrededor y rezando por una excusa de que había
alguien cerca. No encontré a nadie.
“?Un beso!” Le dije y él sonrió triunfalmente.
“Un beso”, repitió. Presioné misbios en una línea y lo miré. Se rió y, a mitad de risa, me incliné y
besé susbios antes de sentarme en mi asiento.
“Ya terminaron”, me reí entre dientes.
“Ah, eso no es lo que quise decir con un beso”.
“Un beso es un beso”, le dije.
“Eso no es lo que quise decir, y lo sabes, he besado a mi padre mejor que eso”. Gru?ó.
“?Besas a tu padre?”
“Eso salió mal. Quise decir en meji, en el saludo, ?no de una manera romántica!” Me reí.
“?Qué, no besas a gente?” preguntó.
“Bueno, yo no beso a mi padre, eso es seguro,” dije.
“Basta, sabes lo que quise decir”, dijo Valen, avergonzándose de su pbra vomitar. Era extra?o
sentirlo a través del vínculo, aunque me gustaba que fuera él quien se sintiera avergonzado por una
vez.
“Sé lo que quisiste decir, y creo que es dulce que le des un beso en meji al buen papá. Apuesto a
que le hace feliz que no hayas superado el amor de tu padre —le digo—. No quería que pensara que
me pareció raro. Era totalmente aceptable. Simplemente me sorprendió que él fuera tan cercano a su
padre. Aunque ninguno de los dos parecía demasiado cari?oso, Valen siempre estaba feliz de recibir y
dar abrazos y cari?o a nuestro hijo. Me hizo pensar en mi padre cuando aún era su hija, no en su mayor
vergüenza.
él también fue un buen padre y nunca rechazó nuestro afecto hasta que me quedé embarazada y pasé
de ser ni?a peque?a de papá a ser hija puta rebelde de papá. Pero me alegré de que tuviera una
rción sólida con su padre. Eso nunca sería malo. Aunque hizo que todo el lío de Vrie fuera más
molesto, saber cuánto le dolería a Valen saber que su padre le mintió todos estos a?os.
“Entonces, ?sobre este beso que me enga?aste?” Valen se rió.
“Yo no te enga?é. Te enga?aste a ti mismo”, le dije a Valen mientras le hacía se?as para que encendiera
el auto.
“Te besé. Se hace; ahora vámonos. Tengo que volver para hacer algo de trabajo —le dije.
“Bien, pero todavía me debes un beso, y uno apropiado”, se burló Valen mientras encendía el auto.
“Y te haré pagar”, agregó mientras retrocedía. Me reí y negué con cabeza ante sus pbras.