Capítulo <b>122</b><b>: </b><b>?</b><b>Quieres </b><b>one </b><b>Te </b><b>Ayude</b><b>? </b>
Incluso de repente senti el impulso de irme de aquí<b>, </b>sin ninguna precaución hacia él.
Cuando Patricio me vio paralizada sin moverme, detuvo lo que estaba haciendo y me miró desde arriba con un tono de desprecio, preguntando: -?Qué pasa? ?Tienes miedo? ?<b>Soy </b>tan aterrador?
<b>Lo </b>miré<b>, </b>mi rostro se sonrojó, y le respondí: -?No te tengo miedo en absoluto!
A pesar de mi aparente calma, estaba nerviosa por dentro.
—Si hubieras estado preparada para Hernán, no te habríasstimado- dijo mientras extendía mano hacia mí. No te preocupes, no haré nada que no quieras… a menos que quieras…
Lo miré con una mirada suplicante, pero él parecía no notarlo.
-?Portate bien! ?Acuéstate! Te sentirás mejor pronto- de repente su tono se volvió mucho más suave. ?Quieres que te ayude?
Parecía que no podía evitar que él me aplicara medicina.
No tenía sentido resistirse más, eso solo parecería melodramático.
Entonces, me tumbé honestamente, sin moverme, mientras él desabrochaba mi camisa y
Era meticuloso en su aplicación, y yo estaba tan tensa que tenía los músculos tensos. él me habló con dulzura: -Relájate. La próxima vez, no te dejes llevar tanto. Si no puedes ganar, corre. No es vergonzoso. Cuando seas más fuerte, puedes volver a vengarte.
Sus pbras me conmovieron un poco, y me di cuenta de que había sido un poco… tonta.
él siguió aplicando medicina con seriedad. Susrgas pesta?as se inclinaron hacia abajo, su nariz recta y su cabello negro y elegante perfectamente peinado. Cada rasgo de su rostro estaba nítidamente esculpido, y realmente no había otro hombre más guapo que él.
Solía
pensar que Hernán era el hombre más guapo a mis ojos. Pero en este momento, ya no lo era. Si Hernán era guapo, Patricio erao un dios, capaz de conquistar el universo.
-?Has tenido suficiente?– Parecía que podía leer mi mente, siempre tomándome por
sorpresa.
-?Hoy estás muy hadora!– Hice un gesto con losbios, rápidamente cerré los ojos, no me atrevía a mirar su expresión tan seria. No podía contrr creciente palpitación en mi corazón, incluso mi respiración se volvía un poco entrecortada.
-?En tu propia casa y termina así? Eres más torpe que he conocido. ?Sabes que incluso si los atacaste <b>con </b>un cuchillo, sería legítima defensa? ?Realmente eres torpe!
Aunque su tono estaba lleno <b>de </b>bu, lo que decía tenía sentido. y
Hasta <b>que </b>terminó de aplicarme medicina, no me atreví a abrir los ojos<b>, </b>aún disfrutando de sensación <b>de </b>sus manos suaves deslizándose cuidadosamente sobre mi piel.
En silencio, me quejé a mí misma de por qué tenía esta sensación.
En ese momento me sentí un poco avergonzada. Una mujer abatida por un matrimonio fallido, <b>de </b>repente anhndo ternura y el cuidado de otro hombre aquí.
Parecía que realmente estaba embriagada por esta sensación, inexplicablemente deseosa de
más.
En ese momento, de repente pude entender el deseo insaciable de Hernán, <i>y </i>cómo ese deseo lo llevaría al abismo. (2
Sentí su mirada fija en mi rostro y mi cara se puso roja de nuevo.
–
Justo en ese momento, él habló lentamente: Si no estuvieras herida en este momento, de verdad te querría.
Aunque su voz fue suave, me sorprendió de repente y abrí los ojos de golpe, encontrándome con su mirada cautivadorao si estuviera siendo atraída por un poderoso imán.
De repente, se inclinó hacia adnte y besó misbios con precisión, sin importarle nada más.
En esta posición<b>, </b>en esta situación, inexplicablemente sentí un deseo incontrble.