Capítulo <b>94</b>: Un Invitado Inesperado
En un instante<b>, </b>orderié mis emociones, me observé <b>y</b>, silenciosamente, abrí puerta, salí rápidamente de esa s privada y regresé al vestíbulo.
Continué saludando a los invitadoso si nada hubiera pasado, especialmente a esos clientes de toda vida que me tenían un cari?o especial. Les tengo un gran aprecio, ya que a lorgo de todos estos a?os, habían sidoo mis padres en términos de sustento. Por supuesto, también habían alimentado a toda familia Cintas.
<b>Hoy</b><b>, </b>todos en familia Cintas estaban radiantes, especialmente Alejandro, quien no paraba de presentar a su preciosa hija a los invitados. Realmente me dejó sin pbras.
él debía pensar que Sofía se veíao una dama hoy, y lo era, ?pero probablemente muchas personas estuvieran pendientes des últimas tendencias! Sin embargo, en este momento, no había visto ni rastro de Sofía.
Mi hija, Dulcita, en brazos de su abu, era adorada por todos, realmente, era querida por todo el mundo, tan hermosao un peque?o ángel.
Cada vez que veía a mi hija, mi corazón se andabao agua.
?Qué bueno sería si e pudiera ser feliz así para siempre!
Veinte minutos después, mi teléfono sonó y vi que era una mada de Patricio. De repente, me sentí nerviosa, preguntándome qué era lo que este hombre realmente quería. ?Por qué insistía en que fuera a habitación de invitados?
Me separé del grupo de personas y respondí, escuchando su voz ordenándome, -?Sube rápidamente, ahora mismo!
Sin esperar a que dijera algo, colgó el teléfono.
Me enojé muchísimo, ?cómo se atrevía a ordenarme de esa manera?
Eché un vistazo al vestíbulo, respiré hondo, pero no pude contener mi curiosidad. Salí silenciosamente del vestíbulo y rápidamente subí por el ascensor. La habitación de invitados estaba en el octavo piso.
Siguiendo el número de tarjeta de habitación, encontré puerta. Antes de que pudiera abri<b>, </b>él me agarró y me arrastró hacia adentro.
Me abrazó y con un gesto de silencio, me quedé cada apoyando en su pecho, escuchando los sonidos exteriores. Sin embargo, su fuerte y constantetido de corazón me dejó desorientada <b>y </b>confundida.
Después de mantener esa posición durante diez minutos, finalmente escuché voces en el pasillo. él se?aló el miri de puerta y miré hacia afuera a través de ello. Vi a muchos
pareció extra?o!
La líder de ese grupo era una mujer. Cuando vi su rostro ramente, me sorprendí mucho. Miré a Patricio en estado de shock y él, con su gran mano, giró mi cabeza hacia el miri de nuevo y susurró en mi oido: -?Observa con atención!
Yo estaba pegada a puerta, él estaba pegado a mí. La posición era un tanto incómoda<b>, </b>pero estaba demasiado absorta en lo que sucedía afuera y no presté atención a este detalle. él me abrazaba estrechamente por cintura<b>, </b>con cabeza junta a mía, respirando al unísono.
—?Qué están haciendo? -le pregunté en voz baja.
-?Shh! -Patricio me pidió que no hara.
La mujer que vi no era otra que Luciana, quien hace unos días resultó herida por un altercado apasionado con Hernán. Parecía que su herida ya casi estaba curada, y e estaba dirigiendo a esas personas, paradas frente a puerta de habitación justo enfrente de nuestra. <i>Y </i>vaya, j había bastantes personas con e!
Además, descubrí que entre multitud posterior, había incluso invitados de mi propia familia, lo que me causó un ligero pánico inexplicable.
Justo en ese momento, Luciana hizo una se?al a un joven en multitud y se?aló hacia puerta, diciendo: -?ábrelo!
De repente, unas pbras extra?as aparecieron en mi mente, ?Atrapaban a los amantes?
Efectivamente, el joven sacó tarjeta de habitación sin dudarlo y abrió puerta. En el instante en que se abrió puerta, ?todas esas personas se abnzaron hacia adentroo si temieran llegar tarde!
Fue en ese preciso momento cuando me di cuenta de que algo no estaba bien. Rápidamente retrocedí, me zafé del abrazo de Patricio, abrí puerta y corrí aferrando mi falda.
Justo cuando estaba a punto de salir por puerta, escuché un grito agudo de una mujer desde habitación de enfrente, seguido de un hombre gritando furiosamente: -?Qué… qué están haciendo? ?Quién les dio permiso para entrar? ?Salgan!
Me detuve de repente, esa… esa voz me resultaba… ?tan familiar…?
+