Capítulo 71: No Podía Seguir Viviendo Así
Ivanna observaba situación actual mientras yo miraba y parpadeaba.
—Maria, no te enojes! Ya estamos en este punto, ?tenemos que superarlo juntas!— me consoló. Quería llorar, así que corrí al ba?o.
Rápidamente saqué mi teléfono y le envié un mensaje a Victor, luego mevé cara y
salí.
?Qué debemos hacer? Yo… ?ya no me avergüenzo!– Las lágrimas volvieron a caer, me sentía tan injusta.
De repente, sonó el teléfono de Hernán. Lo miró rápidamente y contestó. No sé qué le dijeron por teléfono, pero su rostro palideció un poco. Dijo: -?Entiendo!
Colgó y parecía un poco abatido, con mirada baja.
Ivanna menzó una mirada discreta y levanté una ceja.
Al instante, Hernán levantó cabeza, me miró y dijo: -Voy a salir un momento, regreso enseguida. Ivanna, quédate con María. Tengo que resolver algo.
-?A dónde vas?– Pregunté con un tono ligeramente molesto.
-Vuelvo enseguida, ?de acuerdo?– Me tranquilizó.
Luego se dio vuelta y se fue.
Los pasos de Hernán bajandos escaleras se alejaban gradualmente. Marqué rápidamente un número, pero línea estaba ocupada.
Ivanna me preguntó en voz baja: —?Qué está haciendo? ?Aún no hemos discutido nada! ?Cómo se fue así?
-No te preocupes, he ideado un peque?o n- dije con confianza.
mé de nuevo, esta vez se conectó. Le dije a persona al otrodo: -?Graba conversación por mí!
Ivanna abrió los ojos sorprendida y dijo: -… María, ?esto… lo neaste tú?
-?Y si no? él se niega a devolver el dinero que tomó a escondidas y solo piensa en depender de mí para salir del apuro. Siempre hay un precio que pagar- dije mientrasía un bocado-.
Está decidido.
?Por qué no dejas que cuente sobre infidelidad de Sofía?– Ivanna me miró y preguntó. 6
Espera un poco más–dije lentamente-. Temo que tenga otros trucos bajo manga, así que también debo estar preparada.
?Puedo seguir creyendo en el matrimonio?
ivanna suspiró.
15 BONUS
Ivanna no esperó a que Hernán regresara, cumplió su misión de apoyo.
Recogi en silencio mesa, mé a mi hija y entret uve un rato. Dulcita nunca había estado tan lejos de mi, echaba mucho de menos. Aunque tenía a mido, no podía evitar sentirme preocupada y atada.
Hernán regresó muy tarde esa noche. Al ver que ya me encontraba acostada, se arrastró con torpeza hasta cama. Me di vuelta, sintiendo su mano deslizarse por mi espalda. Le dije de inmediato: ?Estoy cansada!
Su mano se detuvo por un momento y luego retiró de mi cuerpo. Me respondió: –Está bien, ve a dormir. Todo es mi culpa, no te preocupes demasiado. Sé que estás sufriendo. Fui
manipdo por esa mujer. En el futuro, nunca permitiré que esto vuelva a suceder. Vamos a vivir bien, a enviar a Dulcita a mejor escu.
Su voz tenía un tono sombrío.
Mi corazón se llenó de tristeza.
?En el futuro?
No tuvimos futuro, hasta el día de hoy, solo he presenciado calma de Hernán. Tenía una fortaleza mental sorprendente.
Realmente sabía mantener calma en momentos de crisis. Hasta ahora, su amante estaba a salvo bajo su protión. ?Acaso debíapartir un esposo con Sofía en el futuro?
No, yo me vengué, no podía seguir viviendo así.
Preferí que Dulcita perdiera a ese padre despiadado, en lugar de permitir que un día, cuando entendiera demasiado, tuviera que enfrentar tal vergüenza.
Nunca imaginé que, cuando llegara el momento de tomar una decisión, sería tan difícil. Las lágrimas fluyeron de mis ojos sin control, empapando almohada.
Esperaba que algún día, Dulcita pudieraprender mis pensamientos en ese momento.
La situación siguió empeorando. Algunas personas empezaron a investigar a los involucrados esa noche, asío a quienpartió noticia. Tambiénenzaron a indagar sobre Corporación ConstruMateria. Incluso yo no fui exenta, después de todo, soy verdadera fundadora de Corporación ConstruMateria.
Por supuesto, esos usuarios de inte estaban buscando justicia en mi nombre, pero algunos fueron más allá yenzaron a investigar mis propiedades.
Esta situación no podía ser ignorada por Hernán.
él actuó rápidamente y esa misma tarde, recibí un mensaje en mi teléfono. El dinero depra de casa, cuyo destino era desconocido, había regresado.
Pero antes de que pudiera alegrarme, tuve que enfrentar a una Sofía furiosa y ansiosa.