Capítulo 23: Encontrado Aliada
E negó con cabeza. -Las imágenes de vigncia son demasiado borrosas, no se puede ver ramente el rostro de esa mujer. Hernán tenía abrazada, ocultando su cuerpo.
-?Tienes el video ahora? -pregunté.
Tomó su móvil y me envió un clip de video de vigncia. En grabación, había mucha gente en calle aque noche. La figura de Hernán apareció en el video solo por un instante. Llevaba chaqueta que le nché, y su alta figura se destacaba entre multitud. Tenía un brazo alrededor de una mujer que llevaba una blusa rosa, pero su cuerpo corpulento bloqueaba gran parte de figura.
Amplié imagen, pero seguia siendo lom:
No se podía distinguir el rostro de mujer en
absoluto. Hernán llevaba una camisa nca con corbata debajo de chaqueta.
-Realmente puso mucho esfuerzo en esto, jes un buen estratega!-dije, mientrass lágrimas nuban mis ojos.
Ivanna se acercó en silencio y se sentó a mido, abrazando mis hombros. Sostenia mi móvil. mientras haba en voz baja. Esa noche, vi su figura en una transmisión en vivo de TikTok Le envié el ece del video en ese momento.
Me detuve por un momento, tratando de calmar mis emociones….él encontró un restaurante y, después de quitarse…. su abrigo, ise quedó parado en el pasillo del restaurante y me mó por es un zorro astuto! Me enga?ó con tanta seriedad, ? sin mostrar ni un ápice en su rostro ni en su corazón!
video! , ja, ja, realmente
Me reí a carcajadas, me servi una copa de vino y bebi de un trago. Ivanna no me detuvo..
-Ivanna… no deberías haberme mentido, yo….
-Cuando me viste citándolo en cafetería, era porque quería reprenderlo, ponerle un límite. No quería que te enteraras de que nos vimos a ss. -Ivanna tomó un sorbo de vino.
De repente, me desmoroné. La ansiedad, el miedo y impotencia de los últimos días estaron. Le conté a Ivanna todo lo que sabía, incluidoo él mintió anoche después de arrojar a Dulcita al suelo.
-?Qué neas hacer? -Ivanna me preguntó con calma.
-No me resigno a que me siga maltratando de esta manera. Si él mestima, tendrá que pagar un precio. Lo haré pagar el doble, no por mi, sino por mi hija. Voy a recuperar todo lo que me pertenece.
-?Estás segura? -Ivanna preguntó de nuevo.
Asenti con fuerza mientras Ivanna analizaba todass posibilidades conmigo. Sentío si mi
E tenía miedo de que si yo tomaba una decisión tan definitiva, perdería todo lo que tenía antes. Pero incluso si no tomaba esa decisión, ?podría volver a forma en que solían ser?
La respuesta estaba ra, ?no!
Por lo tanto, asenti con determinación y dijo:-?He tomado mi decisión!
Ivanna me miró intensamente durante un buen rato y finalmente dijo: -?Te ayudaré!
Cuando salí de casa de Ivanna, mi mente estaba sorprendentemente ra. Erao si un ave migratoria perdida hubiera encontrado su dirión.
Hernán volvió temprano y se quedó con Dulcita en peque?a s de estar, jugando. Los ni?os, por supuesto, no mienten. E le haba emocionada sobre lo hermosa que era gran casa de tía Ivanna. Mientras tanto, yo preparaba cena sin mostrar ninguna emoción. Al mismo tiempo, expresaba mi satisfión por Residencia Esplendorosa. Observaba en secreto a Hernán, quien aunque aparentaba estar normal, se notaba que su mente estaba en otrodo.
Durante cena, me preguntó intencionalmente sobre por qué decidi visitar a Ivanna. Yo respondi con indiferencia, lo cual ramente lo dejó intrigado.
Al día siguiente.
Me arreglé cuidadosamente y llevé de nuevo a Dulcita a guardería antes de dirigirme directamente a mi empresa. Entré en oficina de Hernán, pero él aún no había llegado.
Víctor me vio y corrió hacia mí. -Se?ora, ?por qué está aquí hoy?
Al ver su sonrisa addora, recordé suportamiento repulsivo en mi móvil. Pensando en su connivencia con Hernán, dije firmemente: -A partir de hoy, trabajaré en empresa.
-?Trabajar?-pareció sorprendido por mi decisión. Su expresión se volvió rígida.
-?Te sorprende? -lo miré intencionalmente y pregunté.
-No, no. La se?ora debería haber vuelto hace tiempo. ?No he olvidado época en que
se?ora solía gobernar! -asintió repetidamente y sonrió, pero sus ojos no coincidían con su sonrisa.
-Prepara una oficina para mi. -ordené con tono decidido.
Victor se volvió y se marchó. Sabía que iría a contarle a Hernán lo que le había dicho.
v