apítulo 21: ves de mi Mejor Amiga
Después de recorrer toda casa, me sentí un poco decepcionada. No había ni un solo zapatis masculinas en su hogar.
par
de
Empecé a sospechar si e había arredo todo de antemano. Después de todo, pasaron dos horaspletas desde que llegué, tiempo más que suficiente para ocultar cualquier evidencia.
Realmente lo había preparado meticulosamente.
Quizás e notó mi distrión, porque sacó una gran cantidad de golosinas para ni?a, encendió televisión de panta grande y le puso una caricatura. Luego se sentó <b>a </b>mido y me miró fijamente con sus ojos brintes. Su mirada me hizo sentir incómoda.
Extendió su mano y puso sobre mía, palmoteando mi dorso. -Ha conmigo.
Me sentí nerviosa y miré, retirando mi mano de su agarre protector. Respondi con precaución: -?De qué estás hando?
-Háme de lo que tienes en mente. -Ivanna habló en voz suave,o si estuviera gui?ndome.
Interiormente, me reí fríamente mientras mis ojos se posaban en e, mi tono se volvió gélido. ?Qué pbras internas tengo? ?A qué te refieres?
Susbios se contrajeron ligeramente por un instante, luego se puso de ple. -Entonces, quédate aquí y juega un rato con Dulcita. Voy a preparar algo delicioso para ustedes.
Dicho esto, se quitó chaqueta, cambió de ropa y se dirigió a cocina.
Mientras tanto, mi mente vagaba mientras me sentaba junto a mi hija, observando distraídamente panta grande. Empecé a cuestionar si había estado en el camino equivocado.
De repente, su móvil sonó. Mis sentidos se agudizaron de inmediato, tenía sensación de
<b>que </b mada era de Hernán.
Me levanté y me senté en el sofá <b>más </b>cercano a cocina. Escuché a Ivanna har dulcemente por móvil, un cambio drástico de manera en que haba conmigo, pero no podía distinguirs pbras.
Una sensación incómoda me inundó.
Me levanté y fui directo a cocina. Sin embargo, justo cuando me acercaba, Ivanna colgó el móvil y lo guardó en el bolsillo de su dntal.
Me miró con sorpresa. -?Ve a jugar con Dulcita! Hoy eres jefa, te atenderé durante todo el tiempo. Laida estará lista pronto.
15 BO
Sonref y no me fui, me quedé junto a puerta de cocina. -?Compraste esta casa por ti misma?
-No tengo tanto dinero… es depa?ía. -e respondió<b>, </b>sonriendo mientras me miraba.
-Tupa?ía es realmente genial. ?Son rarass empresas que proporcionan viviendas para sus empleados hoy en día! -Mientario llevaba un doble sentido. Me preguntaba si tal vez Hernán le había alqudo esta casa.
No sé por qué, pero una sensación desagradable surgió de repente. Tenía muchas ganas deprobar tarjeta de ahorros quepartía con Hernán.
-?Yo solo aprovecho fama de esas celebridades! entó Ivanna mientras seguia trabajando en cocina, limpiando cangrejos- Varios de nuestras celebridades viven en este vecindario. La seguridad y privacidad están bien gestionadas aquí, sin distriones de personas no autorizadas. Sabes que privacidad de los celebridades es especialmente importante.
-?La privacidad des personasunes también es importante! ?Esas amantes también temen ser descubiertas! -no dudé en refutar.
-Tienes razón, también hay personas así aquí -Ivanna respondió con calma-. Sin embargo, a veces, quien teme a exposición no siempre es amante. Depende de integridad personal..
Integridad personal….
Emiti un resoplido frío. En mi mente,s amantes de hoy en día eran audaces y desafiantes. No sabía cómo refutarlo ni si quería hacerlo. Me di vuelta y me alejé de cocina, echando <b>un </b>vistazo al mueble de zapatos junto a puerta. El bolso cons ves estaba allí.
Me acerqué a mi propio bolso, saqués ves delpartimento, observé puerta de cocina y escuché el sonido de cocinar desde adentro. Me levanté y simulé con indiferencia dirigirme hacia puerta de entrada.
Miré hacia atrás hacia cocina, alcancé su bolso y rápidamente encontré el vero en el interior. Saqués ves yencé a buscar entres varias ves, buscando que Ivanna había usado recientemente para abrir puerta.
No sabía si era debido a los nervios o al miedo de conocer el resultado final, mis manos temban sin cesar. Coloqués dos ves una aldo de otra ysparé detenidamente. Mis ojos se agrandaron de incredulidad. Una extra?a sensación se apoderó de mi mientras miraba fijamentes ves, sin atreverme a creer lo que veía. Lentamente, me di vuelta..