17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Mi Amante > Mi Amante 204

Mi Amante 204

    <b>Capítulo </b>204


    Adda no permitia a nadie harle asi a Noelia


    Adda miró directamente a los ojos de Davis.


    “Se?or Davis Ravello, ?mi amiga y yo hemos hecho algo mal? ?O acaso este Club Reyes es de uso exclusivo del Se?or Supremo Potentado? Si estamos aquí disfrutando, hemos pagado y seguimoss res del lugar, nadie tiene derecho a hacernos salir. Si al Se?or Davis no le agrada vernos, bien puede irse él mismo. Después de todo, ?no es cierto que quien llega primero tiene más derecho?”


    Aunque esquina de losbios de Adda mostraba una leve sonrisa, sus ojos reflejaban una distancia y frialdad.


    Davis rara vez había visto a Adda mostrar undo tan frío. Erao ungo hdo, sin un ápice de calor.


    Ligia también se acercó a Davis desde atrás. E levantó vista hacia el perfil severo de Davis: “Tío Davis, ?qué pasa?”


    El semnte tenso de Davis pareció rjarse un poco. Se giró hacia Ligia y dijo: “Ligia, ve al privado, yo llegaré enseguida.”


    Ligia obedeció sin replicar, sin hacer una pregunta más. Se giró y se fue. Pero mientras se alejaba,nzó una mirada profunda hacia Adda, quien permanecía sentada en el sofá.


    Los pa?antes de Davis también fueron retirados por Yago. Por un momento, en el reservado solo quedaron Adda, Noelia y Davis.


    Noelia, captando tensión entre los dos, se levantó y dijo: “Hada, aunque solo sea un mantenido que has tenido por tres a?os, después de todo, si hasta un perro despierta afecto después de tanto tiempo, ?no deberías al menos despedirte adecuadamente?” Addanzó a Noelia una mirada fulminante. Algún día, esa boca llevaría a tumba. Ni e se atrevía a decir algo así. Noelia, sin embargo, se levantó despreocupadamente y se fue.


    El semnte de Davis se tornó extremadamente sombrío. Adda tomó pbra: “Noelia siempre ha sido así, ha sin filtro con todos, no te lo tomes a pecho.”


    “?Por qué viniste a Imperatoria y no me avisaste?”


    Adda sonrió, sus ojos destndo coquetería: “?Por qué habría de avisarte? No vine por ti.” Tras decirlo, sonrió radiante hacia él. “Además, si te lo hubiera dicho, no habría tenido sorpresa de ayer.”


    Davis no dijo nada. Adda tampoco esperaba que él se molestara en explicar. Sin


    172


    embargo, prefería así.


    Adda continuó: “?Sabes por qué apareci en fiesta de cumplea?os de se?orita Sevi<b>?</b><b>” </b>


    Davis miró intensamente, esperando que continuara.


    “Fue tu hermana, directora de Multimedios Estr Imperatoria, quien me entregó invitación y me pidió que le enviara un ramo de lirios a se?orita Sevi.”


    El semnte de Davis se endureció, su expresión se volvió aún más fría: “Lo suponía, fue el vigésimo cumplea?os de Ligia, e no lo habría dejado pasar así nomás.”


    “Olivia incluso me invitó a formar parte del juego, para separarte de se?orita Sevi, tentándome incluso con el puesto de tu esposao cebo.”


    Davis vó su mirada en Adda: “?Y bien?”


    Adda jugueteó con surga cabellera ondda de manera perezosa: “Rechacé oferta.” Sonrió con despreocupación: “Davis, salvé tu dignidad y tu imagen de buen hombre frente a se?orita Sevi, ?no crees que deberías agradecérmelo?”


    Davis sintió una premonición inquietante. “Adda<b>, </b>?qué estás tratando de decir?”


    Adda se levantó, se acercó a Davis y, con un gesto audaz, alzó su barbio solía hacerlo antes. Aunque su rostro aún conservaba sonrisa habitual, su tono de voz era inusualmente frío.


    “Deberíamos terminar, Davis.”
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)