17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Mi Amante > Mi Amante 41-50

Mi Amante 41-50

    Capítulo 41


    Todos a su alrededorenzaron a expresar su admiración.


    “Aún no hemos empezado aer y ya nos estamos llenando de dulzura.”


    Viviana liderós bromas: “?Cuándo vas a traer a tu novio para que lo conozcamos<b>? </b>Después de todo, un hombre así no se ve todos los días.”


    Brisa, sonrojándose, respondió: “ro, cuando haya oportunidad.”


    Aunque Brisa estaba respondiendo a los demás, su mirada estaba fija en Adda todo


    tiempo.


    Pero Adda parecía indiferente,o si no le importara.


    Una chispa de decepción cruzó los ojos de Brisa.


    Justo en ese momento, el mesero trajo un menú digital.


    Brisa se lo pasó directamente a Adda: “Adda, pide lo que quieras, sin cortarte.”


    Adda, con total naturalidad, tomó el menú yenzó a elegir.


    Adda escogió rápidamente.


    Unos minutos después, le devolvió el menú a Brisa: “échale un vistazo.”


    Brisa se lo entregó al mesero sin mirarlo: “Con tu gusto, seguro que es excelente.”


    Pronto,enzaron a servir los tos.


    Al principio, todo iba bien, y todos disfrutaban deida.


    Pero pronto, Brisa se dio cuenta de que algo no andaba bien.


    Pasaron dos horas y los tos seguían llegando a mesa sin parar.


    Y también todo tipo de bebidas.


    Pero ya que todos estaban disfrutando deida y elogiánd por su generosidad, Brisa no dijo nada..


    Hasta que, al final,


    al final, el mesero


    mesero trajo cuenta.


    Brisa se quedó boquiabierta al ve.


    ?Novecientos ochenta mil!


    Brisa miró al mesero incréd: “?Cómo puede ser tan caro<b>?</b>”


    El mesero explicó con paciencia: “Es que ordenaron uno de cada to de nuestro


    med, metante egunes pratos povrate cares. El costo de los tos es de ciento


    ?? – 1


    De Map Ph?i m?c cuma bensalline dinine a doscientos mil bote. Ah, y


    vendin tony chat agregan at eben per cento de servicio


    88 9925994


    Cuando Brasa potaba ordenando penso que por más que pidiera, no pasaría de diez


    ?Cómo podia ser tanto?


    Came


    Los demás también estaban asombrados.


    Yenzaron a culpar a Adda


    esto es una venganza o qué? Pediste por novecientos ochenta mil, no tienes vergüenza?”


    “?Es que nunca hasido algo bueno en tu vida y aprovechaste oportunidad para sacar ventaja?


    “Creo que Adda deberia pagar esto, e lo ordenó, e debe hacerse responsable.


    Adda los miraba con una sonrisa en su rostro


    “Cuandoian, nadie dijo nada. Trufa negra, carne de Kobe, cuandoían, ?por que no dijeron que los ingredientes eran demasiado caros? Y sobre el vino, solo pedi una bote, el resto lo a?adieron ustedes.”


    “Adda, aún te atreves a discutir


    Adda respondió con calma: “Ya que están tan preocupados por Brisa, podríamos dividir cuenta entre todos, nadieió menos, dividir sería lo más justo.”


    Al mencionar dividir cuenta, todos se quedaron cados.


    Aun dividiendo, cada uno tendria que pagar casi cien mil.


    Serian varios meses de sueldo


    Una chica aldo de Brisa dijo: “El novio de Brisa es demasiado bueno, Brisa va a ser una dama de alta sociedad, no se va a preocupar por el costo de unaida con


    nosotros


    Brisa se sintióo si hubieran puesto sobre brasas.


    En realidad, e y Felipe no tenian mucho dinero.


    Desde que Felipe se fue al extranjero, familia Espinoza dejó de apoyarlo


    económicamente.


    No habían vivido tan lujosamente en el extranjeroo otros pensaban.


    Felipe, orgulloso, tampoco quería pedir dinero a su familia.


    En cuenta de Brisa solo había unos diez mil, que había ganado dando ses particres durante esos tres a?os.


    Capítulo 42


    No tenian cómo pagar una cena de casi un millón.


    Solo quedaba mar a Felipe.


    Felipe ya había vuelto a empresa<b>, </b>seguramente ya no le faltaba dinero.


    Al escuchar que Brisa habia gastado más de novecientos mil en una cena, Felipe se mostró algo molesto en su voz: “Brisa, ?quéiste, carne de dragón? Una cena por novecientos ochenta mil.”


    La voz de Brisa <b>se </b>llenó de tristeza: “Consegui una entrevista exclusiva con Davis e invité a cenar a los colegas, fue Adda quien ordenó, no sabía que había pedido tanto, incluso escogió los vinos más caros.


    Al oir mencionar a Adda, Felipe frunció el ce?o.


    Su voz se suavizó mucho hacia Brisa: “Lo siento, te malinterpreté, resulta que fue Adda quien armó todo este lio.”


    Felipe guardó silencio por un par de segundos antes de har: “Estoy cerca, llego en


    un momento.”


    Diez minutos después.


    Felipe apareció en Sakura.


    Primero fue a caja a pagar cuenta.


    Luego se dirigió al salón privado.


    Al ver a Felipe, los ojos de Brisa parecieron brir con lágrimas,o si hubiera sufrido una gran injusticia.


    Se apresuró a acercarse a Felipe: “Feli, finalmente llegaste.”


    Felipe, dnte de todos, pasó su brazo alrededor de los hombros de Brisa: “No te preocupes, ya pagué cuenta.”


    Al escuchar que cuenta estaba saldada, todos suspiraron aliviados.


    De repente, actitud de todos cambió.


    Viviana tomó iniciativa de elogiar: “Brisa, qué suerte tienes, tu novio es guapo y adinerado.”


    Brisa, sonrojada, presentó a todos: “Les presento a mi novio, Felipe.”


    Viviana, sorprendida, dijo: “Había escuchado que el heredero de los Espinoza se


    maba Felipe, ?acaso…?”


    Felipe simplemente dijo: ‘Coincidencia de nombres.”


    Luego, dirigió su mirada hacia Adda.


    “Adda, sal ahora mismo!”


    Todos estaban muy sorprendidos<b>. </b>


    Adda, con su bolso de marca y tacones, caminó hacia Felipe y dijo con tono indiferente: “Los perros buenos no estorban.”


    Felipe estaba furioso.


    Agarró a Adda del brazo y llevó hacia afuera, girando en una esquina hacia otro


    salón privado vacío.


    Luego, puerta se cerró desde adentro.


    La ión dejó a todos desconcertados.


    En el rostro de Brisa también pasó un atisbo de iodidad.


    “Brisa, ?tu novio conoce a Adda?”


    “Los tres fuimospa?eros del bachillerato, así que nos conocemos. Y Adda, ent aquel tiempo…”


    Brisa se detuvo a propósito.


    Viviana bufó: “Ahora entiendo por qué Adda te detesta tanto, seguro que le gustaba tu novio desde el bachillerato, peroo no fue correspondida, te tiene envidia.”


    Brisa, intentando defender a Adda dijo: “No es lo que ustedes piensan, y además, eso ya es cosa del pasado.”


    Por otrodo.


    Después de que Felipe arrastrara a Adda al cuarto, confrontó con voz fría: “Adda, te he dicho mil veces que no molestes a Brisa, ?acaso mis pbras te entran por un oído y te salen por el otro?”


    Adda simplemente encontró un sofá donde sentarse.


    Miró sus u?as recién hechas con aprecio: “E quiso invitar, nadie obligó.”


    “Así que decidiste ordenar los tos más caros a propósito. Conoces situación


    económica de familia de Brisa, y solo porque tú tienes más dinero, decidiste hace sentir mal. ?En qué te diferencias de esos mezquinos que se aprovechan de su ríqueza?”


    Adda levantó mirada<b>, </b>sus ojos briban, pero ramente mostraban un atisbo de ira. “Es cierto, <b>conozco </b><b>su </b>situación económica, y sé que ustedes dos no tienen dinero, así que sí, lo hice a propósito para molesta. ?Por qué? Simplemente le devolví lo que e me había hecho.”


    Capítulo <b>43 </b>


    Adda soltó una risa fría: “Hace tres a?os<b>, </b>?acaso no sabían por lo que estaba p en mi familia? Aun así, en mi momento más desesperado, me traicionaron a ar empujándome hacia un abismo sin fondo. Comparado con ustedes, este pequ truco mio realmente no es gran cosa.”


    Felipe se quedó petrificado. “Adda, que hayas caldo tan bajo fue <i>por </i>tu propia <b>c </b>fuiste tú quien me traicionó primero.” La miró fijamente <i>con </i><i>odio </i>y luego pregur “Adda, aquel verano después de nuestro primer a?o de universidad, ?qué pasó? atreves a decirmelo?”


    El rostro de Adda se volvió pálido de repente.


    ?Cómo podría Felipe saberlo?


    Felipe observó cómo el rostro de Adda palidecía, sorprendido por su reión.


    Lo que lo enfurecía era que, incluso en su pánico extremo, su belleza seguía sienc exagerada.


    “Entonces<b>, </b>?a quién le diste tu primera vez?”


    Adda se levantó, su mirada se volvió fría y severa: “Cáte.”


    Felipe soltó una risa fría: “Ahora te enojas, Adda, eres una mujer baja y sucia, falsa p dentro y por fuera. Te casaste conmigo solo porque ya no podías volver a Familia Atenas, ?no? Si todavía fueras se?orita mimada, ?me habrías elegido? Me amaso si no hubiera un ma?ana, solo porque temes perder tu última esperanza, teme perder riqueza y el prestigio de tu vida futura. Pero, ?qué te hace pensar que yo se tu salvador? ?Crees que soy un tonto? Una mujer falsa y suciao tú, ni siquiera puedespararte con un solo cabello de Brisa.”


    “Basta, Felipe.” Las manos de Adda temron.


    E guardaba un secreto en su corazón.


    Un secreto <b>que </b>nadie más conocía.


    Nunca se lo había contado a nadie, siempre se convenció a sí misma de que solo había sido una pesadi.


    Había logrado borrar ese evento de su memoria. Pensó que nadie en el mundo lo sabría. Pero nunca imaginó que Felipe ya lo sabía.


    ?Así que esa era razón del cambio de actitud de Felipe hacia e?


    No quería recordar ese evento. De hecho, aparte de algunas marcas y heridas físicas,


    su mente estaba en nco respecto a eso.


    Adda salió precipitadamente. Cuando abrió puerta con nerviosismo, Brisa estab


    parada alli.


    Adda miró profundamente y sin decir nada, simplemente se fue.


    Felipe <b>salió </b>detrás de e.


    “Feli, ?qué le dijiste a Adda? Se ve muy triste.”


    Felipe respondió: “Nada, solo hamos de ese incidente.”


    Brisa palideció: “Me prometiste que no lo mencionarías dnte de Adda.”


    “No quería, pero e se pasó de raya. Es bueno cortarle un poco de esa arroganc así no te molesta tanto. Brisa, eres demasiado buena, incluso ahora estás pensanc en e.”


    Pero Brisa frunció el ce?o, ramente inquieta. Adda seguramente sospecharía de e.


    Adda condujo alejándose.


    El auto vagaba sin rumbo por autopista.


    Aquel verano, después de su primer a?o de universidad, fue vida.


    En realidad, no recordaba nada de ese día. Parecía haber sido drogada y cuando despertó, estaba en cama de un hotel.


    Desnuda.


    El malestar en su cuerpo le hizo darse cuenta de lo que había pasado. Luego fue al hospital para hacerse un chequeo, y efectivamente, su himen estaba roto. Pero debido a droga, los eventos previos y posteriores, y memoria de ese día, desaparecieron porpleto.


    Capítulo 44


    E mano sabia que había pasado.


    Como en el hospital no se encontraron rastros de fluidos masculinos, denunciar no servia de nada Nadie sabia de esto porque Adda no se lo había contado a nadie ti Nn Brisa han dicho algo al respecto.


    Como si nunca hubiera pasado.


    <b>Pero</b>, ?cómo podria Felipe saberlo? Parecia que lo sabía desde hace tiempo.


    ?Cómo se enteró? Adda podia adivinarlo, seguramente fue aquel campamento de verano cuando estaban en segundo a?o, Brisa había usado eso para romper rción entre e y Felipe. Por eso, cuando Felipe regresó, parecía una personapletamente diferente.


    Pero, ?y cómo lo supo Brisa?


    Solo había una posibilidad… Todo lo pasado tenía que ver con Brisa.


    Brisa, si realmente fuiste tú, no te lo perdonaré.


    Adda apretó los dedos alrededor del vnte y conducía sin rumbo.


    Finalmente, sin saber cómo, llegó a Vi Green, de cual luz del dormitorio estaba encendida.


    Adda condujo directamente hacia adentro, el coche se detuvo en el patio. Salió del coche y entró a casa.


    Davis también escuchó el sonido de un coche deteniéndose abajo. Justo cuando Negaba al pie de escalera, vio a Adda empezando a subir.


    Davis acababa de ducharse, vestía un conjunto de pijama gris de un dise?o sencillo, pero le daba un aire distintivo de elegancia. Cons manos casualmente metidas en los bolsillos del pantalón, miró figura de Adda con sarcasmo: “Pensé que tenías demasiado orgulloo para buscarme alguna vez.”


    Adda subía los escalones con sus tacones altos, cada paso resonaba nitidamente en el mármol.


    Viénd acercarse, el corazón de Davis empezaba atir más rápido,o si los tacones de Adda pisaran directo sobre su corazón. Todo era culpa de esa cara de Adda, demasiado hermosa. Pero al acercarse, Davis notó que algo andaba mal con Adda hoy. Su rostro estaba pálido, pero sus ojos ardían con furia y odio profundoo si quisiera quemar el mundo entero.


    Pero eso hacia parecer más viva que nunca,o un fénix renaciendo de sus


    cenizas


    Davis frunció el ce?o ligeramente: <b>“</b>Solo te hice pasar un mal rato durante el día, ?no es para tantoo para querer matarme, verdad?”


    En ese momento, Adda subió otro escalón, agarró fuertemente el hombro de Davis con una mano y con otra le tomó nuca, besándolo con fuerza.


    El beso de Adda era feroz y apresurado, casi irracional. Davis se quedó paralizado por un momento porque en los tres a?os que habían estado juntos, siempre había sido él quien iniciaba. E nunca antes había sido así,nzándose a besarlo de esa manera.


    Pero Davis solo tardó un segundo en reionar. Luego rodeó cintura de Adda con sus brazos y le devolvió el beso con intensidad.


    Los tacones altos cayeron rodando pors escaleras.


    Los dos, entre besos y caricias, tropezaron hasta el dormitorio.


    талов


    Davis levantó por cintura, ys piernas de Adda se enroscaron naturalmente alrededor de su cintura. El vestido ya estaba arremangado a altura de cintura,s exploraban sin barreras, ambos perdidos en el deseo. Así, apoyados contra puerta, se besaron apasionadamente.


    Finalmente, Davis llevó en brazos hacia suave cama grande…


    <b>Capítulo </b><b>45 </b>


    Davis despertó a mitad de noche, con el reflejo de querer abrazar a mujer a <b>su </bdo, pero se dio cuenta de que el lugar estaba vacío.


    Sentado en cama, escuchó el sonido de un motor en el patio.


    Se levantó y fue al balcón, solo para ver a Adda alejándose en su coche de Vi Greer


    Una irritación <b>se </b>asomó en <b>sus </b>ojos; siempre era lo mismo, después de “usarlo“, e s iba sin más, sin considerar sus sentimientos. Pero recordando intensidad de e e: noche,o si estuviera liberando tensiones, supo que algo perturbaba, seguramente no era una simple entrevista.


    ?Sería por aquel hombre? Su expresión se oscureció.


    Al día siguiente, cuando Adda llegó a estación de televisión, todos estaban reunido alrededor de Brisa, quien iba a entrevistar al Se?or Davis, un evento que había capturado atención de todo el lugar.


    Habían circdo rumores sobre el costo de una cena que Brisa había ofrecido, gastando una gran fortuna, y hasta gente de otros departamentos se acercaban esperando congraciarse con e.


    Brisa se había preparado meticulosamente para entrevista, que contaría con un equipo considerablemente grande, incluyendo dos asistentes solo para e, dado qu entrevista sería en vivo.


    La estación había creado un segmento especial mado “Personajes Elite“, donde Davis sería el tema de su primer episodio, indicando importancia que le daban.


    Aunque entrevista estaba programada paras nueve, Brisa y su equipo partieron <b>a </bs ocho.


    Incluso el Director apareció, causando sorpresa, ya que raramente visitaba estació debido a su apretada agenda.


    Su presencia era ramente un apoyo para Brisa, quien prometió cumplir con su tare con humildad. El Director, con una seriedad que imponía respeto, felicitó al Jefe Said por haber encontrado a Briga, revndo que incluso TV Imperio había contactado, permitiéndole tener un momento de orgullo.


    As ocho, Brisa se fue con su equipo a entrevista.


    Mientras tanto, Adda quedó en oficina, revisaba sus notas, tratando de ignorar losentarios de suspa?eros.


    Viviana estaba chando


    “Bnsa es realmente talentosa, solo lleva dos dias aquí y ya conquistó al Supremo Dictador. Parece que alguien va a tener que renunciar a su titulo de periodista estre”


    “El Director vino en persona para apoya, seguro que Brisa será presentadora estre del horario prime


    “El próximo mes es el concurso para presentadores, estación solo tiene un lugar parapetir, creo que también se lo darán a Brisa.”


    Adda no dijo ni una pbra.


    Por <b>otro </bdo, as ocho y veinte, Brisa y su equipo llegaron al edificio DR, donde fueron recibidos por Yago, el secretario del presidente Davis.


    “Buenos días, soy Yago, el secretario del se?or presidente y me pidió que les conduje adentro.


    Los dos asistentes de Brisa no podian ocultar su emoción por cortesía mostrada. Los murmullos sobre posible amistad entre Brisa y el Se?or Davis surgieron, espdo sobre cómo había conseguido tal tratamiento especial.


    “El secretario del presidente nos atiende en persona, qué suerte tiene Brisa.”


    ?Será que ya se conocían antes? Deberían llevarse muy bien para que nos traten así. Brisa, escuchando susentarios<b>, </b>mantenía una sonrisa humilde en su rostro, aunque con un toque de satisfión más pronunciado.


    E misma no estaba segura de por qué Davis había cambiado de opinión respecto a entrevista, especialmente después de que ni e ni Adda habían logrado convencerlo el día anterior, y de repente, él tomó iniciativa de mar a estación.


    <b>Capítulo </b><b>46 </b>


    Después de pensarlo bien, Brisa había llegado a conclusión de que debió haber sido convencido por su discurso anterior sobre cooperación mutua.


    Después de todo, su desagrado hacia Adda había sido tan evidente en ese momento. Incluso había humido frente a todos en el campo de golf.


    Y había otra posibilidad, si Davis realmente aceptó entrevista debido a apuesta que tenía con Adda, entonces sería a rega?adientes. Por eso, cuando Davis mó, no especificó quién sería presentadora de entrevista. E estando allí, en realidad, era exactamente lo que Davis <b>queria</b>.


    Cualquiera que fuera el caso, e era ganadora.


    Yago reunió a todos en s de conferencias y les dijo: “Nuestro presidente está en una reunión, vendrá a entrevista tan prontoo termine. Pueden prepararse mientras tanto.”


    Brisa asintió: “No se preocupe, se?or, ya tenemos todo listo.”


    Diez minutos después, puerta de s de conferencias se abrió.


    Brisa se levantó rápidamente y fue al encuentro. E se paró frente a Davis y extendió su mano con cortesía: “Se?or Ravello, soy Brisa, presentadora de entrevista de hoy, nos conocimos ayer. Estoy muy agradecida de que haya aceptado nuestra entrevista y es un honor para mi ser presentadora de su primera entrevista.”


    Davis, sin embargo, no mostró intención de estrechar mano, incluso frunció el ce?o ligeramente.


    Esto hizo que Brisa sintiera un mal presentimiento.


    Para evitar cualquier imprevisto, Brisa retiró su mano, decidida a ir directo al grano: “Se?or Ravello, estamos listos, ?podemos empezar entrevista?”


    “Espera.” Davis habló con frialdad: “La presentadora con que acordé no parece ser se?orita Brisa.”


    Brisa sintió un nudo en el estómago. Pero aún así, trató de mantener calma, intentando cambiar el rumbo: “Ayer le mencioné que TV Altópolis está dispuesta a crear una situación de beneficio mutuo con Ravelló Corp. Cualquier requisito que tenga usted, nosotros en TV Altópolis cooperaremospletamente.”


    Brisa todavía albergaba esperanza de que su oferta pudiera convencerlo, Pero Davis parecíapletamente inmune.


    “Ayer perdí en una partida de golf contra Se?orita Atenas, y acepté entrevista


    y </i>deberías saberlo mej que nadie.” Las pbras de Davis eran frías y distantes. “Yo siempre cumplo mi pbra. Solo acepté entrevista de Se?orita Atenas, así <b>que </b presentadora tie que ser e. Si Se?orita Atenas no viene, entonces entrevista de hoy no se realizara.”


    Dicho esto, Davis se giró y salió de s de conferencias.


    Brisa se sintió hda<b>. </b>


    Los murmullosenzaron a surgir detrás de e.


    “Asi que no fue Brisa quien consiguió entrevista con el Se?or Davis.”


    *?La Se?orita Atenas de que habló el Se?or Davis es Adda? Parece que perdió un partido contra e<b>, </b>por eso aceptó entrevista.”


    “En toda estación solo hay una Atenas, e realmente es diosa des entrevistas no hay entrevista que no pueda conseguir.”


    “Pero si fue mérito de Adda, ?por qué Brisa dijo que lo había conseguido e?”


    “Ser descubierto en el acto es vergonzoso.”


    Brisa apenas podia mantenerse en pie. Pero aún así, apretó los dientes y se giró con aparente indiferencia, diciendo: “Parece que entendi mal ayer, men a


    presentadora Adda.”


    El asistente rápidamente mó al Jefe Said y le contó todo lo que había ocurrido.


    El Jefe Said, sorprendido, rápidamente encontró a Adda. “Adda<b>, </b>si tú conseguiste esta entrevista, ?por qué no lo araste? Casi todo


    nos confundimos.”


    Capítulo 47


    Adda sonreia con dulzura: “Jefe, no importa quién haga entrevista.”


    “Pero no es lo mismo, tu mérito es tuyo, ahora el Se?or Ravello también ha dicho quel solo tú puedes hacerlo, deberias ir ya


    Sin embargo, Adda no se levantó, manteniendo su sonrisa suave: “Ya que Brisa estabal presente. yo no iné. Creo en su capacidad, todos trabajamos para TV, no voy a hacer un problema de esto.”


    El Jefe Said sabia bien que Adda no era alguien fácil de tratar. Decir que no le importaba, era precisamente porque le importaba. Ya le había dicho que el Se?or Davis habia elegido, y aún así no se movia. Era ro que quería deshacerse del molesto antes de ir.


    “Entonces, le diré a Brisa que regrese y se disculpe contigo.”


    El Jefe Said miraba tratando de medir su reión.


    Adda no dijo nada, y el Jefe Said supo que había


    esperanza.


    De inmediato mó a Brisa, diciéndole que regresara a oficina y pidiera disculpas a Adda para que e fuera a entrevista.


    Brisa entendia perfectamente qué significaba ese “pedir disculpa“. Pero no tenía otra opción. Esta vez había calcdo mal, no esperaba que Davis se lo tomara tan en serio.


    Brisa regresó rápidamente.


    El Jefe Said le reprochó: “Brisa, ?qué pasó? El Se?or Davis había acordado entrevista con Adda, ?cómo es que dijiste que eras tú?”


    “Jefe, lo siento, es que ayer hablérgo rato con él y no se negó explicitamente, pensé que había edido, fue un malentendido de mi parte.”


    Los ojos de Brisa se humedecieron, su mirada triste y vulnerable hacia dificil reprocharle.


    El Jefe Said dijo: “Ve y disculpate con Adda.”


    Con losbios temblorosos, se acercó al escritorio de Adda,


    “Adda, lo siento, fue un malentendido, no quise quitarte entrevista. Ve tú a DR, todos te están esperando.”


    Adda levantó vista, con una sonrisa que no era sonrisa mirando fijamente a Brisa: “Brisa, ?todo se soluciona con un malentendido?”


    Cuando e y Felipe estaban juntos en el campamento, al volver, también dijo que era un malentendido.


    Cuando quedó embarazada de Felipe, también dijo que era un incidente.


    Ahora, otra vez, un malentendido.


    Los ojos de Brisa se llenaron de lágrimas, sus grandes ojos mostraban inocencia y tristeza: “Dime que quieres que haga? Haré lo que me pidas<b>,</b><b>” </b>


    Adda una vez se dejó enga?ar por esos ojos inocentes. Le había dado su corazón a Brisa, habia peleado por e, había recibido golpes por e, incluso llevaba una cicatriz de medio pie en el hombro por e.


    Cuanto más das, más duele.


    Pero ahora, Adda tenía algo más que quería confirmar. Se levantó: “Brisa, ven conmigo.”


    Dicho eso, entró a una s de reuniones vacía, y Brisa siguió.


    Adda cerró puerta con fuerza, evitandos miradas curiosas del exterior.


    Una vez dentro, Brisa se arrodilló, agarrando mano de Adda: “Adda, perdóname esta vez. Si por mi culpa el canal pierde esta entrevista, definitivamente no podré seguir aqui.”


    El Director ya había presumido de eso en toda industria. Si al final no lograban entrevistar a Davis, el golpe no sólo sería para e, sino también para el Director.


    Adda retiró su mano.


    “Brisa, te voy a preguntar algo, y espero que me respondas sinceramente.”


    Brisa miraba aún con esos ojos llenos de inocencia.


    Lo que me pasó en el verano de primer a?o, ?fuiste tú quien le contó a Felipe? Verdad?”


    <b>I </b>


    rostro de Brice


    pareció esquivar mirada por un momento.


    dda, juntando todass piezas, estaba casi segura de que Brisa había sido quien le jo aquello a Felipe y había causado ruptura entre ellos.


    ro no podía estarpletamente segura de que todo había sido neado por Brisa isa ya sabía desde ayer que Adda tarde o temprano le preguntaría, por eso ya había ado una estrategia para enfrentarle.


    Capitulo <b>48 </b>


    Brisa no nego: ‘Si… ful yo, pero fue sin querer, no lo hice a propósito, Adda, ?me perdonas?”


    Adda no se sorprendió, solo soltó una risa fría: “Brisa, ?podrías dejar de fingir?”


    Brisa se quedó cada,s lágrimasenzaron a caer, tan conmovedorao una pera ba?ada en lluvia.


    Brisa se arrodilló en el suelo: “Adda, no espero que me perdones, creas o no, estos. a?os también he vivido con culpa. Si me culpas, golpéame, así al menos me sentiré algo mejor“.


    Brisa agarró mano de Adda y se golpeó cara con e. Adda retiró su mano, y Brisal empezó a abofetearse. Una vez, dos veces, y pronto su rostro mostró marca de los dedos.


    Al ve asi, Adda se sintió irritada. Agarró su mu?eca: “Brisa, ?fuiste tú quien me hizo eso, verdad? ?Ese asunto fue neado por ti?”


    Los ojos de Brisa mostraron un destello de pánico: “No, no fue así. Es cierto que le conté a Felipe por idente, pero no tengo nada que ver con eso, de verdad no fui yo“.


    “?Entonces cómo lo supiste?”


    “Lo dijiste tú misma, hando en sue?os. En ese tiempo, siempre habas mientras dormias“.


    Adda miró fijamente a los ojos, Brisa no mostraba ni un ápice de falsedad, parecíapletamente sincera. Adda esbozó una sonrisa: “Brisa, investigaré esto a fondo. Si descubro que tienes algo que ver, no te dejaré escapar“.


    Adda se levantó y salió de s de juntas.


    Al abrir puerta, había un grupo de personas chismosas esperando afuera.


    Vieron a Brisa arrodida dentro, con marca de los dedos ramente visible en su rostro.


    Viviana no podía soportar ver a Adda tan altiva. “Adda, eso fue demasiado, ?cómo pudiste pegarle?”


    Brisa corrió hacia e: “No fue eso, Adda no me pegó, me golpeé yo misma“.


    “?Cómo te vas a golpear tú misma y dejar una marca de cinco dedos? Adda, Brisa solo te quitó una entrevista por idente, pero tú golpeaste así“. Viviana instigó a Brisa:


    “Brisa, podrías denuncia por agresión Intencional“.


    Adda levantó una ceja, hando con indiferencia: “No golpeé, e misma se abofeted para disculparse conmigo, y yo no pude detene“.


    ‘Adda, ?quién te va a creer? Solo eres una mujer venenosa, ?quién sabe cómo conseguiste esa entrevista con el Se?or Davis? Al menos Brisa es digna“.


    Adda no quería seguir discutiendo. Tomó su teléfono y le tomó una foto a Viviana. Luego, rápidamente, buscó a alguien en su contacto y le envió foto.


    “Adda, ?qué estás haciendo?”


    Adda sonrió a Viviana: “Voy a dejar que esa se?ora López vea si chica de ojos grises que ha estado buscando eres tú“.


    Viviana se quedó petrificada.


    Después de decir eso, Adda se marchó a grandes pasos.


    Te dejé pasar una vez, y aún así sigues saltando, pensando que soy fácil de tratar.


    El Jefe Said, después de mucho persuadir, finalmente llevó a Adda al edificio DR.


    Yago aún estaba en puerta para recibi: “Se?orita Atenas, el presidente le pide que vaya pri


    a su oficina“.


    Adda siguió a Yago por el ascensor exclusivo hasta oficina del presidente de DR.


    Al salir del ascensor, directamente entraron a una habitación que parecía más un dormitorio.


    Adda finalmente entendió lo que habia detrás des dos puertas cerradas au última vez que estuvo en oficina. Resulta que era el área de descanso de Davis, sin diferencia alguna con el dormitorio de una casa.


    vio


    Y en ese momento, Davis estaba sentado en el sofá del “dormitorio“.


    “?Dormir conmigo y luego irte? ?Cómo puedes ser tan irresponsable?”


    Capitulo 49


    stence ara impecablemente slegantes, con un rostro hermoso


    candids die toe cielesn


    tu padang, Sue prese abi Adda fue arrastrada de vuelta a realidad.


    Mit?s no se enté incómoda, sino todo lo contrario, estabapletamente a gusto.


    Camiraba por habitación sobre sus tacones, observando con interés decoración.


    de do cuenta de que el dise?o era exactamente igual al de Vi Green.


    Davis elevado y se acercó a Adda por detrás, rodeando con sus brazos esbelta cintura de e Susbios se movian cerca de su oido, su voz sonaba sugerente.


    Por qué viniste a buscarme anoche?”


    En realidad, e se habia arrepentido mucho. No queria tener más enredos con él de lo hecesario, pero justo ayer lo ha buscado, e incluso habían dormido juntos. Adda se girò, sostuvo el apuesto rostro de Davis y le dio un ligero beso en losbios. Por supuesto que fue para una entrevista, mira, hoy viniste por tu propia voluntad, ?no?” E sonra radiante,o una rosa bajo el sol ardiente, apasionada.


    Davis arqueo una ceja, diciendo con indiferencia: “Si no quieres har, está bien, pero sime provocas otra vez, no te dejaré ir tan fácilmente.”


    Apenas terminó de har, empezó a cubri de besos. No pasó mucho tiempo antes de que Adda terminara debajo de él en el sofá.


    “Detente, tenemos entrevista después, mi maquije se va a arruinar”


    Danis tambien trato de contenerse, hando con voz ronca: “Nos vemos esta noche en Vi Green


    Parecia que Adda lo pensó por un momento: “Está bien.”


    Davis funció el <b>ce?o</b><b>: </b>‘La última vez también dijiste que sí muy fácilmente.


    Adda sonrió “No te preocupes, esta vez no te dejare ntado.”


    La oficina estaba conectada a una gran s de conferencias. Asi que Adda entró drectamente por una puerta inter


    Cuando los demás llegaron, Adda ya estaba alli.


    Hizo un gesto de asentimiento a entrevista y el equipo de entrevista tambiénenzó a prepararse en silencio


    Pronto, todo estaba listo.


    El joven asistente de Brisa corrió hacia e, entregándole un montón de documentos.


    ‘Adda, esto es lo que Brisa ha preparado para entrevista sobre el Resort Jardín Celestial.


    Adda ni siquiera miró: “Guárdalo, no necesito sus documentos.”


    El asistente estaba visiblemente preocupado.


    Ayer, Brisa había robado el mérito de Adda, esperando poder sunta con un montón de documentos preparados.


    Estas preguntas de entrevista habían sido cuidadosamente consideradas por todo el equipo.


    Seguramente Adda no quería usar los documentos de Brisa por orgullo.


    Y hoy era una entrevista en vivo, si algo salía mal, no podrían rectificarlo..


    Aunque Brisa estaba equivocada, en circunstancias especiales, ?no deberían priorizar el panorama general?


    Pero sin los documentos, el asistente no podía hacer nada.


    Cuando Davis entró, entrevistaenzó oficialmente.


    Como noticia se había anunciado a través de canales oficiales desde temprano, el chat en vivo explotó en cuantoenzó, con miles de espectadores ingresando y el número creciendo exponencialmente.,


    “Davis Ravello, el hijo del magnate más rico, el Supremo Poderoso de Imperatoria, del que todos han pero


    nadie ha visto. Escuché que muchos medios de dentro y fuera del país querían entrevistarlo, pero quién iba a imaginar que su primera aparición pública sería en nuestro humilde TV Altópolis.”


    “TV Altópolis se ha lucido, TV Imperio debe estar que arde de envidia.”


    “?Quién es esa presentadora? Me encanta cómo se ve, es hermosa y elegante.”


    “La estre de TV Altópolis, ?no lo saben? Adda Atenas, presentadora de Noticias Al Mediodía. Su estilo es tan profesional y elegante, me encanta, por fin mi tesoro oculto


    ha sido descubierto.”


    “He escuchado que fue esta presentadora quien jugó golf con Davis, logró un hoyo en uno, y así consiguió entrevista.”


    Davis avanzó lentamente hacia el estudio.


    Capitulo 49


    La camara se enfocó en su rostro.


    El chat en vivo quedó en silencio por un segundo, luego explotó.


    *?Quién es este guapo? Secretario, tienes un minuto, quiero toda su información.”


    “Dios, <i>?</i>realmente existen hombres tan guapos? LOL…”


    “En cuanto lo vi, supe que era él, mi príncipe azul perdido hace a?os.”


    Capítulo 50


    Davis se sentó


    Adda hizo una breve introdióno de costumbre.


    El chat de transmisión en vivo ya estaba que explotaba.


    “El Supremo Potentado! ?Así se luce? ?Ah, su belleza me ha robado el corazón!”


    *Tiene dinero, poder y belleza, ?qué puerta le cerró Dios?”


    “Mi mama me preguntó por qué miraba televisión con un par de cubiertos, es que vi mi to favorito.<b>” </b>


    Addaenzó entrevista oficial. Haron principalmente sobre el Resort Jardín Celestial. Gracias a los Espinoza, e había investigado este proyecto y lo conocíalo palma de su mano. Por lo tanto,s preguntas que hizo fueron muy profesionales.


    El asistente, que estaba nervioso al principio, se rjó de inmediato. Mirando el guion de entrevista de Brisa, listo para pasárselo, simplemente lo tiró al bote de basura


    cercano.


    Las preguntas de Adda eran mucho mejores ques de Brisa, muy profesionales, profundas y sofisticadas.


    En solo veinte minutos, el número de espectadores en transmisión en vivo aumentó a seis millones.


    Finalmente, llegaron al último segmento.


    Adda lucía una sonrisa profesional en su rostro.


    “Gracias, se?or Ravello, por aceptar entrevista con TV Altópolis. Ahora tenemos seis millones de espectadores en vivo, todos muy curiosos sobre usted. Ahora vamos a tomar tres preguntas de nuestros espectadores para que usted responda, ?le parece bien?”


    Davis sonrió de manera caballerosa: “Por supuesto.”


    Bajo atenta mirada del público, el equipo de prodión capturó rápidamentes preguntas del chat en vivo.


    “La primera pregunta, se?or Ravello, ?tiene novia?”


    Tras hacer pregunta, Adda sintió que era algo intrusiva, así que para aligerar el ambiente, dijo sonriendo: “Parece que a todos les interesa mucho vida personal del se?or Davis Ravello. Si considera que es una pregunta inapropiada<b>, </b>podemos


    12:49


    Cambia.”


    “No hay problema,” Davis parecía muy magnánimo.


    La panta estaba llena de ese tipo de preguntas.


    “No tengo novia,” respondió Davis con ridad y brevedad.


    Adda disimdamente curvó losbios. Su respuesta era lo que Adda esperaba.


    Durante esos tres a?os, Adda estaba segura de que Davis solo tenía a e.


    Era un instinto femenino.


    Pero definitivamente no podía considerarse su novia. ?Entonces qué era? ?Amante? Tampoco parecía, porque los amantes al menos tienen afecto, mientras que ellos solo anhban calidez del cuerpo del otro.


    La segunda pregunta también apareció en panta.


    “Segunda pregunta, se?or Ravello, ?qué tipo de mujer le gusta?”


    Davis pareció reflexionar un momento. Luego respondió: “Una mujer que cocina mal y tiene un lunar en esquina del ojo.”


    El corazón de Adda se movió. Así que Davis ya tenía a alguien que le gustaba. Por supuesto, e no fue tan vanidosao para pensar que Davis se refería a e. Porque en tres a?os, nunca había cocinado para Davis, así que él no tenía idea de sus habilidades culinarias. En cuanto a tener un lunar en esquina del ojo… E realment tenía un peque?o lunar ahí, pero con maquije erapletamente imperceptible.


    Quizás él ya tenía a alguien en mente, y razón por que se fijó en e al principio fue porque, al igual que su amada, tenía un lunar en esquina del ojo.


    El chat en vivo también estalló.


    “Qué requisitos tan particres, yo cocino muy mal y también tengo un lunar en esquina del ojo, Se?or Davis, ?quieres echarme un vistazo?”


    “?No es obvio? No es que al Se?or Davis le gustens mujeres que cocinen mal y tengan un lunar en esquina del ojo, sino que mujer que le gusta cocina mal y tien un lunar en esquina del ojo.”


    “Ya tiene a alguien especial, eh. La chica que le gusta al Se?or Davis debe ser increíblemente feliz, ?acaso esto es una deración pública?”


    La tercera pregunta ya estaba en panta. De hecho, no hacía falta captura, panta estaba llena de misma pregunta.


    Adda preguntó: “Se?or Ravellosl
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)