Capítulo 499
Capítulo 499 – Una historia por venir
Cora
Las imágenes del futuro de Ariel aparecen en rápidos destellos, y de alguna manera tengo
impresión de que Diosa está ansiosa porpartir estos destellos de su vida.
Los que aparecen primero son los que esperaba, especialmente después de ver algunas imágenes de
la infancia de Rafe y escuchar sobres que E y Sinir vieron durante el bautismo de Jesse. Pero
estos se centran en una ni?a angelical con cabello rosa dorado que es simplemente… ridícmente
feliz.
Mis oídos se llenan casi instantáneamente de lágrimas al ve correr y jugar con los ni?os que
ramente son Rafe y Jesse. Ariel: e siempre está en el centro de sus juegos, siempre riendo con
tanta fuerza que sus ojos apenas están abiertos sobre sus mejis sonrosadas. En un instante, Jesse
trepa a rama de un árbol y extiende una mano hacia e mientras Rafe levanta desde abajo. En
otra, Ariel está acurrucada entre su hermano y su prima, todos envueltos en una gran manta mientras
los tres se sientan alrededor de una fogata, con los ojos muy abiertos y brintes mientras asan
malvaviscos y miran con asombro a Roger, quien está ramente en el lugar. en medio de contar una
historia de miedo.
Roger se ríe a mido ante vista y me acerco a ellos mientras obtenemos más información sobre su
vida a medida que crece, sus a?os de adolescencia cuando se convierte en princesa de Nación,
mientras crece hasta convertirse en una joven hermosa y elegante, pero aún así. llena de bromas,
corriendo por los pasillos del pcio con su hermano y Jesse persiguiénd.
Y luego jadeo un poco al ver a nuestra peque?a vestida de novia.
Mi mano se lleva a boca, porque parece tan joven y tan asustada.
Se me da un vuelco el estómago cuando veo lo que parece ser un momento después, con
espalda pegada a una puerta mientras solloza en su vestido de novia mientras dos jóvenes que
ramente son mi hijo y mi sobrino saltan a sudo.
Las imágenes se mueven más rápido de lo que realmente puedo procesar a continuación, pero mi
mano cae de mi boca y mi mandíb cae de asombro cuando me doy cuenta de que
Que e no se casó después de todo, sino que huyó, que e es…
E está con Jesse y Rafe, mientras asisten a una especie de escu militar vestidos con uniforme de
faena, con el cabello recogido debajo de una gorra, buscando algo asío…o un ni?o…
“Oh, Dios mío”, murmuro, y luego me río porque después de eso se vuelve más extra?o.
Ariel, mezndo pociones en una se de química, con los ojos muy abiertos cuando uno sale mal y
explota frente a e…
Ariel, un francotirador experto, agazapado en lo alto de una torre y dando en el nco de un objetivo
que debe estar a media mi de distancia.
Ariel, acurrucada en una si junto al fuego, sentada en el regazo de un joven muy apuesto cuya
mandíb podría cortar vidrio y cuyos adorables hoyuelos son
Y alegría crece en mí, porque lo sé al instante, que ese chico es supa?ero.
Pero entonces vuelvo a jadear porque imagen cambia, y Ariel está mirando a otro joven de
constitución poderosa, miránd con el ce?o fruncido en algún pasillo hecho de piedra, pero e lo
empuja con fuerza y levanta un dedo para se?rle cara. , un gru?ido desafiante en susbios,
pareciéndose mucho a su madre –
E incluso cuando una peque?a risa sorprendida sale de mi boca, ansiedad se retuerce en mi
estómago, porque lo sé…
Sé tantoo lo sabía con el primer chico, que este también es supa?ero.
No puedo evitarlo entonces, miro a mi peque?a sobrina, que borbotea y mira a luna.
Dospa?eros predestinados,o su padre…
Y de repente, lo que me dijo Diosa en mi salón ese día hace tantos meses…
Tiene mucho sentido.
Mis ojos vuelven as imágenes, que ahora pasan aún más rápido (demasiado rápidas para captas
todas) y veo a nuestros ni?os entrenando duro, riendo juntos, trabajando para construir sus vidas,
ayudarse unos a otros y servir a nuestra nación.
La última imagen, sin embargo, persiste.
Ariel, con Rafe y Jesse a cadadoo siempre y sus dospa?eros detrás de e. Todos juntos
en un campo de bata con Ariel en el centro, magia brotando entre sus manos y pasando a su
hermano, a su prima.
Sus rostros están serios mientras miran algo que se acum sobre ellos, una fuerza que no puedo
ver.
Y luego…
La imagen se dispersa. Desaparece.
Roger y yo nos quedamos quietos por unrgo momento, y solo un peque?o gemido de peque?a
boca de Ariel me saca de encima.
“Pobre bebé, debes tener frío”, murmuro, acercánd y envolviénd en su manta. Ariel apoya su
cabecita contra mí, cierra los ojos y abre boca en un amplio bostezo.
“Wow”, murmura Roger mientras mira fijamente a nuestra sobrina. “Vaya, no me esperaba eso…”
Me río un poco, lo miro y sacudo cabeza. “Ni yo.”
“Maldita sea, Ariel”, dice, riendo y pasándose una mano sorprendida por el cabello. “Parece que tienes
una gran historia que contar”.
“Vamos, bebé”, le digo, riendo y negando con cabeza. “Vamos a decirle a tu mamá… sólos cosas
que e absolutamente necesita saber”.
“?En realidad?” —Pregunta Roger, alzandos cejas hacia mí.
“?Para qué estáns tías?” —digo, encogiéndome de hombros y sonriéndole. “Una chica debe tener a
alguien que guarde sus secretos”.
él se ríe y me rodea con un brazo mientras volvemos. Pero antes de irnos, miro una vez más por
encima del hombro, sonrío a luna y le envío un agradecimiento mental a mi madre por su regalo, por
este vistazo al futuro.
Y luz de luna bri, sólo una vez, y sonrío. Porque sé que e escuchó.
e
“?Oh, han vuelto, han vuelto!” Jadeo, dejo mi copa de champán a medio beber sobre una mesa y corro
hacia adnte cuando veo a Cora y Roger emergiendo de oscuridad del bosque con Ariel
durmiendo en los brazos de Cora. Nuestros familiares y amigos reunidos gritan ausos, dándoles
bienvenida.
Cora me sonríe, su expresión es cálida y rica mientras corro hacia e.
“Cuéntamelo todo”, jadeo, tomando a mi bebé de regreso y arrullánd mientras apoyo su cabecita en
la curva de mi codo, mirando su rostro perfecto y dormido.
“Bueno, espérame”, dice Sinir, riendo mientras se une a nuestro peque?o círculo con Jesse en una
cadera y Rafe en otra. “Honestamente, E, yo también soy su padre…”
“Deberías haber sido más rápido entonces”, le digo, poniendo los ojos en nco.
“Estoy embarazada de dos ni?os…”
Pero simplemente lo ignoro y me vuelvo hacia Cora. “?Ir! ?Derramar!”
Còntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
“No lo sé, Ells”, dice, sonriéndome y alcanzando a tomar a Jesse de manos de Sinir.
“Honestamente, o madre? No estoy seguro de que quieras saberlo”.
Mi cara se pone pálida por conmoción y el terror y Roger le frunce el ce?o a su pareja.
“Cora, no lo digas así”, dice, dándole una mirada poco entusiasta antes de extender una mano y
coloca sobre mi hombro. “En serio, E, todo estuvo bien, no hay nada malo. Quiero decir, tanto
Jesseo Rafe nos mostraron que se avecina una guerra, y eso afecta vida de Ariel,o
afectará a nuestra. Pero en serio, todas buenas noticias de parte de Diosa. E va a tener una
vida increíble”.
“?En realidad?” Jadeo, abrazando a mi hija con fuerza y mirando entre mi hermana y su pareja. “?No
me mentirías? ?Está realmente todo bien?
“Lo es”, dice Cora, riendo y extendiendo mano para tocar suavemente mi meji.
Exhalo un gran suspiro de alivio y miro a mi peque?a. “Me tenías asustado, problema de bebé”,
murmuro, pasando un dedo por su peque?a y suave meji. Pero luego mi mente vuelve a lo que dijo
Cora. “Espera”, digo, levantando cabeza. “??Qué no me gustaría sabero madre!?”
“Quiero decir, te lo diré hermana, pero ?no hay algunas cosas que una mamá debería desconocer?” —
Pregunta Cora.
Inclino mi cabeza hacia atrás y gimo, honestamente sin saberlo. “No lo sé, Cora, ?s hay!?”
E se ríe y miro primero a Sinir, quien se encoge de hombros, y luego otra vez a mi hermana.
“Vamos”, dice Roger, se?ndo con cabeza a multitud de personas que esperan para felicitarnos
y a peque?a mesa de refrescos. “Decidamos esto con un poco de champán”.
Sinir asiente y yo suspiro, moviéndome con mi familia y reflexionando sobre mis eliones
mientras aceptamoss felicitaciones de nuestros amigos y dejamos que Henry sostenga al bebé por
un tiempo, contándole los buenos augurios que Diosa nos ha dado sobre su futuro. .
“Está bien”, digo, acercándome sigilosamente a Cora, con mis ojos puestos en el bebé en brazos de
su abuelo. “Si crees que me va a estresar… no me lo digas. Pero… dame una pista. ?Es…o una
enfermedad? ?O está s? Oh, realmente no quiero que se sienta s. O -“
“No es nada de eso, E”, dice Cora, sus ojos brin mientras me sonríe. “Es una ni?a muy feliz y le
encantan sus primeros a?os de vida. E, Jesse y Rafe son mejores amigos y permanecen juntos
hasta los veinte, al menos”.
“Entonces”, digo,deando cabeza y estudiánd. “Qué…”
“Digamos simplemente”, dice Cora, con una sonrisa cada vez más amplia, “?es tu peque?a? Su vida
amorosa es… tumultuosa”.
“Oh, Dios mío”, gimo, pero me río mientras me cubro cara cons manos y inclino hacia el cielo.
?Por eso? ?Un poco de desamor, un poco de drama? Quiero decir, Cora tiene razón: no estoy segura
de querer conocer los detalles. Pero eso lo puedo manejar.
Mientras quito mis manos de mi cara, miro hacia arriba a través de los árboles donde luna se asoma
entres hojas. “Oh mamá”, digo, sacudiendo un poco cabeza. “?Qué tienes reservado para mi
peque?a?”
“Mucho”, dice Cora, riendo y bebiendo champán, mientras Jesse apoya su cabeza somnolienta en su
hombro.
“Entonces…” digo, acercándome y susurrando, sin querer realmente que Sinir me escuche porque
algo en mí me dice que este padre Alfa no está listo para escuchar sobre futura vida amorosa de su
hija de tres semanas, “?e… lo hizo?”. ?verás? ?Tiene pareja?
La sonrisa de Cora es brinte, pero un poco malvada. Giro cabeza con curiosidad. “Sí, E”, dice,
asintiendo alegremente, “tu peque?a… está emparejada”.
Doy un peque?o chillido de alegría y mi cara esta en una sonrisa cuando me acerco. “?Es él… es
lindo?”
“Muy lindo”, dice Cora, acercándose parapartir el secreto y arrugando nariz mientras sirve los
tos. “Realmente linda, E, a lo grande”.
Chillo de nuevo, dando vueltas en un peque?o círculo feliz. “Entonces, ??pudiste ver… quiero decir,
una línea de tiempo de cuando e lo conoció!?”
Sin embargo, Cora simplemente niega con cabeza. “No creo que deba decir nada más”, dice,
encogiéndose de hombros. “Quiero decir, lo haré si tú quieres, E, pero…” ahora dirige su sonrisa a
nuestra peque?a. “Creo… tal vez simplemente deja vivir su vida. ?No quieres que te sorprendan?
“Sí”, suspiro, apoyándome en el otro hombro de mi hermana con el ce?o fruncido, a pesar de que
felicidad me recorre. “Odio cuando eres todo sabio”.
“Es carga que llevo”, suspira, apoyando su cabeza contra mía. Porque si no lo sabes, eso
significa que no tienes que ocultarle el secreto a Sinir. ?Porque si él lo sabe? e deja escapar un
suspiro. “E, si él supiera lo que yo sé, encerraría en una torre. Como una princesa en un cuento
de hadas”.
“Maldita sea”, digo, frunciendo losbios, aunque no puedo evitar estar emocionado por el futuro de mi
chica, aunque también estoy muy dispuesto a guardar todo ese drama durante veinte a?os. “Los
problemas con el bebé tienen razón”.
“Problemas con el bebé”, dice Cora con un suspiro y asiente, “tiene toda razón”.