Capítulo 479
#Capítulo 479 – Despedidas Tristes
Cora
“Bueno”, dice Hank, suspirando satisfecho mientras pasa un brazo alrededor de los hombros de
Sarah. “Con E aquí en ciudad capaz de curar a cualquier persona casi al instante y curar una
variedad de enfermedades con solo tomar mano de gente, no soy de mucha utilidad aquí”.
“?Oh!” E chi y me río porque me doy cuenta de que se siente culpable por hacer que Hank se
sienta un poco redundante.
“No, E”, dice Hank, sonriéndole. “Sarah y yo acabamos de har de ello y creo que podemos ser
más útiles ens provincias del norte. Hay mucha gente allí, tanto humanoso lobos, que no tienen
atención médica y, sobre todo, un cirujano”. él se encoge de hombros. “Creo que podemos hacer algo
bueno”.
“Creo que eso es realmente genial, Hank”, le digo, sonriéndole.
“Creo que es correcto”, dice, sonriéndome. “Pero aún así, me alegro de que podamos estar aquí para
esto y conocer a Jesse”.
“Yo también me alegro”, digo suavemente, sonriéndole a mi amigo. Porque a pesar de que mi vida
está llena ahora y cada vez tengo menos tiempo para pasar en clínica… ciertamente lo extra?aré.
Hank se inclina hacia adnte para darme un beso en meji, su tranqu despedida, y luego E
los pa?a a él y a Sarah fuera de habitación, murmurando algo acerca de que Sinir quiere
decir adiós.
Cuando se va, Roger camina silenciosamente hacia mí, cons manos en los bolsillos y los ojos fijos
en puerta. “?A que se debió todo eso?”
“Bueno”, le digo, sonriéndole, “te alegrará saber que Hank se muda; en realidad, as provincias del
norte”. No sé mucho sobre los territorios del reino allá arriba, pero sí sé que hay mucha tierra salvaje y
mucha vida dura. En privado, me pregunto si les convendrá a Hank y Sarah, quienes no me parecen
precisamente gente de campo.
“Oh”, dice Roger mientras frunce losbios y mira hacia puerta, asintiendo lentamente.
Chasqueo mi lengua y mi cara esta en una sonrisa.
“?Qué?” —Pregunta Roger, volviéndose hacia mí.
“No puedo creer que no estés rdeando de alegría victoriosa”, le digo, riendo y sacudiendo cabeza
hacia él.
“Bueno”, dice Roger, levantando barbi, aunque ya no puede luchar contra su sonrisa. “Mi madre
me dijo que si no puedes decir nada bueno, no digas nada en absoluto”.
Pongo los ojos en nco. “Pbras pors que nunca has vivido”.
“Sí, bueno”, dice, hundiéndose en cama y sonriendo mientras nos mira al bebé y a mí. “Soy un
modelo a seguir ahora. Tengo que reformar mis costumbres”.
“?Oíste eso, Jesse?” Le susurro a mi ni?o dormido. “él se va a reformar por ti”.
“Sí”, dice Roger, acercándose para mirar al bebé.
“Le doy una semana”, le susurro a Jesse, riendo suavemente.
“Me doy tres días”, responde Roger, haciéndome reír más fuerte. Los ojos de Jesse se abren un poco
y da un peque?o maullido triste.
“Aww, pobre bebé”, murmuro, acercándolo más y acunándolo para que vuelva a dormir.
“él sólo quiere participar en diversión”, suspira Roger, acariciando mi cabello con una mano. “No
quiere perderse ni una s risa”.
“Bueno, entonces tendrá que dormir mucho menos”, digo, levantando cabeza para sonreírle a mi
pareja. “Porque en esta familia nos reímos mucho. Y no tengo intención de parar pronto”.
Roger me hace un gesto de asentimiento, confirmando mi pensamiento, y se inclina para darme un
beso.
e
Sinir llega al final des escaleras, con Rafe todavía dormido en su brazo, y me frunce el ce?o
mientras bajo con Hank y Sarah, intuyendo ramente mis emociones a través de nuestro vínculo.
?Hank se va y se va a trabajar as provincias del norte! Le digo a mipa?ero mente a mente,
genuinamente molesto. ?Haz que se quede!
Sinir parpadea sorprendido por un segundo y luego sonríe. ?Y cómo diablos podría obligarlo a
hacer eso?
No lo sé, respondo, frunciendo el ce?o. Una especie de… edicto del rey. Sólo ordenalo.
Mipa?ero me niega con cabeza y luego se vuelve hacia Hank y Sarah cuando llegan a nta
baja.
“Entonces”, dice Sinir, se?ndo con cabeza a Sarah y Hank. “He oído que te vas. Es una pena,
te extra?aremos mucho aquí”.
“?Cómo…?” dice Hank, frunciendo el ce?o a su Rey, y luego vuelve a mirarme. “Sabes”, dice,
sacudiendo cabeza, “nunca me acostumbraré a eso”.
“Quizás tengas que hacerlo”, dice Sinir, levantandos cejas. “He oído ques manadas ens
provincias del norte son muy unidas y tienen… magias extra?as”.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
“Yo también he oído eso”, dice Hank, asintiendo. “Se dice que sus prácticas curativas son bastante
únicas. Estoy muy interesado en aprender de ellos”.
“Bueno, espero quepartas con nosotros lo que aprendas”, dice Sinir mientras me acerco a su
lado y les hago pucheros a Hank y Sarah, realmente no quiero que se vayan. “Aun así, E tiene una
excusa para marte a capital de vez en cuando para organizarte una fiesta y ver cómo te va”.
Asiento con entusiasmo, haciéndoles saber que lo deseo mucho.
Sarah se ríe y Hank me sonríe”. Gracias a ambos”, dice Hank, mirándonos a ambos. “Por
oportunidades tan increíbles. Y por presentarnos. Sarah y yo somos…” dice, volviéndose para
sonreírle ahora y hace sonrojar, “bueno, estamos muy felices”.
“Me alegra mucho escuchar eso”, digo, colocando mis manos entrzadas debajo de mi barbi y
sonriéndoles. “?Y te mantendrás en contacto?”
“Te prometo que lo haremos”, dice Sarah, extendiendo mano para ponerme una mano en el hombro.
“Te lo debo todo, E; mantenernos en contacto es lo mínimo que podemos hacer”.
“Bueno, podrías quedarte”, digo, levantandos cejas, pero Sinir solo se ríe y me acerca a él.
“No escuches”, dice, sacudiendo cabeza hacia mí incluso mientras sonríe. “Tu camino es tuyo.
Aunque espero que nos permitas apoyar tu trabajo financieramente, si es apropiado”.
“Te dejaré hacer eso”, dice Hank, levantandos cejas hacia Sinir, con el rostro serio. “Hay mucha
pobreza allá arriba, y esa es en parte razón por que queremos ir. Un poco de atención médica
bien financiada podría ser de gran ayuda”.
“Está hecho”, dice Sinir, levantandos cejas mientras extiende una mano, que Hank estrecha con
entusiasmo. “?Me enviarás los detalles?”
“Lo haré”, promete Hank, sonriendo entre nosotros.
Y luego gimo, porque sé que ese es el final de conversación, y abrazo a mis amigos nuevamente
antes de que se vayan, haciéndoles prometer que me enviarán correos electrónicos, fotografías,
mensajes de texto y cualquier otra cosa que puedan cuando puedan.
Cuando finalmente salen de casa, me dejo caer aldo de Sinir.
“Tengo un nuevo sobrino pero perdí dos amigos”, murmuro triste.
“Y tienes un nuevo embarazo”, me susurra al oído, “así que creo que en realidad está empatado”.
Mi cara esta en una sonrisa y chillo un poco – porque, bueno, no lo olvidé exactamente. Pero me
distraí. Solo por un momento.
“?Cómo le va ahí dentro?”, murmura Sinir, volteándome y mirándome de arriba abajo, sus instintos
protectores de Alfa regresan con toda su fuerza ahora que estoy embarazada de nuevo.
“No tengo idea”, le digo, sonriéndole y acercándome. “Todo está exactamente igual que esta ma?ana”.
“Bien”, murmura, acariciando mi cabello con una mano. “Déj crecer un poco, nuestra princesa”.
Sonrío con tanta fuerza que tengo que cerrar los ojos, apoyándome en mi pareja y presionando mi
meji contra su pecho mientras él me rodea con su brazo libre. “Este es el mejor día”, susurro con un
suspiro. “Incluso si mis dos estúpidos amigos me acaban de decir que se van a mudar, ni siquiera eso
puede acabar conmigo”.
“No te preocupes, problema”, murmura Sinir, sin dejar de acariciarme el pelo y abrazarme. “No creo
que sea lo último que hemos visto de esos dos”.
“?Por qué piensas eso?” Pregunto, levantando cabeza y mirándolo.
“Realmente no lo sé”, dice Sinir, sacudiendo cabeza y frunciendo el ce?o un poco. “Solo un
sentimiento.”
“Hmm”, murmuro, encogiéndome un poco de hombros. “Tal vez diosa te esté enviando mensajes
ahora”.
“Tal vez”, dice, asintiendo. Después de todo, e me dio a ti. ramente, soy su favorito”.
Me río de esto y me pongo de puntis, pidiéndole un beso a mi pareja que él me da con gusto.
“?Crees que deberíamos subir a verlos?” Pregunta Sinir, mirando hacias escaleras.
“No”, digo, llevándolo hacia s de estar donde Henry está cómodamente sentado con un vaso de
whisky. “Démosles un minuto y hablemos con el abuelo”.