Capítulo 463
#Capítulo 463-Compa?eros predestinados
e
El amanecer ilumina el horizonte cuando puerta se abre y Sinir regresa a habitación. Mis ojos
se dirigen inmediatamente a él desde mi lugar sentado en cama donde he pasado demasiadas
horas s mirando a mi peque?o bebé.
Sinir cierra puerta rota y suspira antes de levantar sus ojos hacia los míos. “Lo siento”, dice, con
la voz llena de culpa.
“Será mejor que lo seas”, le murmuro, porque, ?honestamente? Estoy cabreado.
Se acerca a mí ahora y puedo ver que está absolutamente exhausto, pero mis ojos lo recorren en
busca de sangre. Porque si matara a Calvin, seguramente habría…
“No maté a nadie”, murmura con un suspiro mientras se hunde en cama junto a mí, enterrando su
cabeza entre sus manos. “Aunque lo hubiera querido y lo habría hecho”.
“él no hizo nada, Dominic”, digo, mi voz determinada.
“Lo hizo, E”, espeta Sinir, mirándome. “Entiendo que aquí estamos en territorio inexplorado con
posibilidad de que ambos tengamos dospa?eros predestinados, pero ?honestamente? No es que
no exista algún precedente. ?Si una pareja es elegida pareja y uno de ellos conoce a su pareja
predestinada? Hay un protocolo a seguir”.
Hago una pausa por un momento, un poco sorprendida. “?En realidad?” pregunto, curioso. “?Qué es?”
All content is ? N0velDrama.Org.
“Bueno, está muy bien no mantenerlo en secreto para todos y lleva a una cita romántica en que le
toques cara…”
Y no puedo evitar reírme un poco de esto, una risita oscura y enojada.
Se gira para mirarme pero solo sacudo cabeza. “Dominic, si el hombre piensa que es mipa?ero
predestinado y todo lo que hace es tocarme cara, ?es sinceramente un crimen que vale pena
matar?”
“Sí”, gru?e,pletamente sincero, “cuando es mi pareja, seguro que lo es”.
“?Lo encontraste?” Pregunto porque tengo muchas cosas que quiero decirle a este hombre, pero
primero necesito los detalles.
“No lo hice”, murmura.
“?Has probado?” Pregunto, empujándolo.
“Durante… unos quince minutos lo hice, sí”, confiesa. “Y luego recobré el sentido y me di cuenta de
que no puedo matar a un príncipe atxiano sin consecuencias nefastas”.
“Entonces, te diste cuenta de que estabas exagerando -“
“No estaba exagerando
“Quince minutos después”, continúo, ignorándolo, dejando que mi tono agudo le haga saber
exactamente lo que siento al respecto. “?Y luego simplemente… te quedaste fuera toda noche? ?Y
me dejaste aquí,pletamente s, a pesar de que sabías que estaba molesta y que te necesitaba?
Ahora hace una pausa y veo que sus hombros se hunden por culpa. “Por eso me disculpé”.
“No porque hayas cazado a un Príncipe”.
él me mira fijamente ahora. “No me arrepiento de eso, E”, dice, de nuevo en voz baja por ira.
“Tiene mucha suerte de que no lo encontré, y si es un hombre inteligente, nunca volverá a poner un
pie en mi presencia”.
Mis ojos se agrandan cuando me doy cuenta de que ha muy en serio.
“Entonces, ?qué hiciste todo este tiempo?” Pregunto, mi voz suave.
“Fui a ver a Conner y…o que derribé su puerta”.
“??Qué!?”
“Podía olerlo en ti”, gru?e, y yo gimo porque sabía que eso iba a suceder.
“?Estaba él allí?”
Sinir asiente. “Yo… también le debo una disculpa. Lo asusté, pero solo… confirmé los detalles que
me contaste”.
“??Pensaste que estaba mintiendo!?”
Se gira para mirarme. “Solo me preocupaba que te hubieras perdido algo, E; quería otra
perspectiva. ?Está bien?”
Aprieto un poco los dientes, triste, pero asiento. “Entonces, ?qué hiciste cons horas que estuviste
fuera?”
“Yo simplemente… corrí”, dice, sacudiendo cabeza. “Necesitaba ordenar mi mente, quemar mi
energía y mi ira. Pero”, continúa mipa?ero, girándose para mirarme, mento haberte dejado aquí
s. Sinceramente, no sé cómo podría haberme quedado, E. No lo soy… no era un hombre lo
suficientemente fuerteo para encontrar una manera de permanecer a tudo cuando quería
destrozar el mundo.
Vuelve a bajar mirada, con culpa en cada línea de él. Y mi corazón se desgarra al verlo porque…
quiero decir, porque sé que vamos a superar esto, y entiendo que él estabapletamente abrumado
por idea de que yo podría tener otra pareja, que él potencialmente podría perderme.
Pero aún. Estaba tan desconcertada y tan confundida, y necesitaba que él me abrazara y me hara
anoche… y él no estaba aquí.
“Tienes que encontrar una manera de ser ese hombre más fuerte, Dominic”, le digo en voz baja,
sacudiendo cabeza hacia él. “Para mí, para tus hijos”, me encojo de hombros, mirando al durmiente
Rafe. “Porque este no será el único desafío que enfrentaremos, y tu única solución no puede ser
convertirte en tu lobo y salir a asesinar al mundo cuando el destino te cruce”.
Suspira de nuevo y asiente, porque sabe que tengo razón.
Le dejé tener un momento para sentarse, apretando los dientes contra mi propio instinto de consrlo.
Cuando no puedo soportarlo más, hablo.
“Entonces, ?ya terminaste?” Pregunto, mi voz tranqu.
Se vuelve hacia mí, confundido. “?Hecho qué?”
“?Terminaste de volverte loco? ?Podremos finalmente tener conversación que deberíamos haber
tenido hace horas? Porque he estado sentado aquí, preguntándome y preocupándome…”
Y maldita sea, aunque intenté ser duro,s lágrimas vuelven a mis ojos ahora y mibio inferior
empieza a temr.
Escucho el chasquido de lengua de Sinir mientras se mueve hacia mí, extendiendo mano
sobre cama y ahuecando mi meji en su palma. Al instante, deseando su toque, presiono mi cara
contra su mano. “Sí”, dice en voz baja, moviéndose ahora para metersepletamente en cama
conmigo. “Lo siento, E, tienes razón. Me necesitabas y me fui. Estoy muy avergonzada.”
Asiento hacia cama y le digo en silencio que se acueste. él hace lo que le digo mientras respiro mis
lágrimas y ambos nos acostamos en nuestro suave colchón, con el bebé entre nosotros.
“Fue muy difícil para mí”, murmura, tratando de explicar. “Escuchar que otro hombre… podría tener
algún tipo de derecho sobre ti”.
“?Y cómo crees que me sentí?” Digo en voz baja, mirándolo a los ojos: “?La primera vez que escuché
sobre Lydia? ?Y luego cuando e volvió a tu vida?
él frunce un poco el ce?o. “Lydia – eso es diferente – e es – “
“Tupa?ero predestinado, Dominic”, le digo, sacudiendo cabeza. “Entonces, si no crees que
entiendo los celos que sentiste cuando escuchaste que Calvin…”
él gru?e un poco incluso cuando escucha el nombre, lo que me hace sonreír un poco. Pero sigo
adnte.
“?Que incluso acaba de afirmar que pensaba que yo podría ser su pareja?”
Sinir se toma un momento para pensar en esto. “Está bien”, murmura. “
Entonces es posible que tengas alguna idea. Pero E… ?lo es?
Abro mucho los ojos y me encojo de hombros. “?Dominic, no tengo idea!”
Sinir suspira, cerrando los ojos por un momento y poniendo en orden sus pensamientos y
emociones. Espero en silencio, estudiando su hermoso rostro, y cuando abre los ojos su expresión
adquiere nueva determinación.
“Está bien, problemas”, dice, su voz ahora es un ronroneo profundo. “Aremos algunas cosas”.
Entonces me alcanza y yo me acerco más para que Rafe quede presionado cálidamente entre
nosotros. Sinir desliza un brazo fácilmente alrededor de mí, su palma presiona cálidamente
alrededor de mi espalda baja, y yo extiendo mi propia mano, mis dedos suben y bajan por sus
costis. Asiento entonces, haciéndole saber que estoy lista.
“Incluso si él es tupa?ero”, dice Sinir, cerrando los ojoso si no pudiera soportar mirarme
mientras dice esas pbras. “?Me dejarías por él?”
“No”, digo al instante, frunciendo el ce?o, un poco horrorizado. Y luego, enojado, le doy a Sinir un
peque?o golpe ens costis que hace que sus ojos se abran de golpe. “??Por qué preguntas eso!?”
“Sólo quería que lo dijeran”, gru?e,nzándome una mirada poco entusiasta. “Para que estemos en
misma página, ?de acuerdo? No es raro que alguien deje a su pareja cuando conoce a alguien con
quien está destinado…
“Soy tupa?ero predestinado, Dominic”, gru?í, levantando mi mano para acariciar con mis dedos
barba incipiente de sus mejis, mi corazón se rompía al pensar que incluso había considerado que yo
lo dejarao una posibilidad. “Te amo, estoy enamorado de ti y no me iré a ninguna parte. ?Bueno?”
“Está bien”, murmura, cerrando los ojos por un momento y respirando profundamente. “Entonces
siguiente orden del día es… descubrir si él es realmente tupa?ero predestinado”.
“Bueno”, digo en voz baja, frunciéndole el ce?o. ” ?Cómo puedo saber?”
Sinir me frunce el ce?o, confundido. “E… quiero decir… simplemente lo sabrías”.