Capítulo 452
#Capítulo 452 – Caída
e
Me giro para enfrentar a mi pareja, cons manos ens caderas, lista para defenderme. Pero acorta
la distancia en un instante, tomando mi rostro entre sus manos.
“?Estás bien?” gru?e, mirándome a cara, sus ojos moviéndose rápidamente sobre mis rasgos. Mi
boca se abre un poco y parpadeo sorprendida. “Estoy bien, Dominic.”
“Gracias a Dios”, respira, envolviendo sus brazos alrededor de mí y acercándome a él en un fuerte
abrazo. “Quiero decir, estoy muy enojada, E. No puedo creer que hayas hecho eso, pero…”
“?Dominico!” Protesto, retrocediendo un poco y frunciéndole el ce?o. “??Cómo no pude haber hecho
eso!?”
Original from N?velDrama.Org.
“?En serio me preguntas cómo no saltaste por ventana y atacaste a un hombre bajo protión
explícita de una nación a punto de llevarnos a guerra? ?Cómo pudiste simplemente dejar que los
guardias de pcio que contratamos para proteger a nuestra gente se encargaran de ello,o
estaban a punto de hacerlo?
Entrecierro los ojos hacia él, pero… bueno. También veo su punto.
Aún. Lo mantengo en cada momento.
“Su vida era mía”, digo, mi voz es más un gru?ido de lo que pretendía que fuera. “Mío, Domingo. Y no,
no lo hice por venganza, pero él cruzó una línea esta noche, tratando de tomar a Sarah y Jessica
como lo hizo. ?Le habrías dejado vivir después de que hizo eso?
La boca de Sinir se aprieta formando una fina línea. “No”, dice, respondiendo con sinceridad.
“Habría hecho que los guardias le dispararan, habrían disparado tan prontoo hubieran podido
hacerlo con seguridad”.
“Su muerte fue mía”, repito. “Si alguien iba a tomarlo, quería que me mancharas manos con
sangre. Y tú, más que nadie, sabes por qué”.
Sinir se aleja de mí un segundo y mira sangre del hombre literalmente sobre mí. Y luego suspira,
sacude cabeza y me sorprende empezando a tirar de mi camisa.
“?Qué?” Pregunto, confundido.
“?Qué, te gustaría dormir con tu ropa empapada de sangre, E?” Pregunta, mirándome un poco.
“Necesitas una ducha y cambiarte”.
“Oh”, respondo, dándome cuenta de que me está ayudando. Entonces doy un paso atrás, levantos
manos y dejo que mi pareja me quite camisa por cabeza.
“No es que no esté de acuerdo con ninguna des cosas que hiciste”, dice Sinir en voz baja
mientras me ayuda a desnudarme. Hace una pausa y me mira cuando ve elrgo corte a lorgo de
mi costado, pero pongo los ojos en nco antes de cerrarlos y eder a mi regalo. Solo toma un
segundo; es un rasgu?o, honestamente, y cuando abro los ojos ya estoy curado.
Me giro para que Sinir pueda ver piel nuevamente suave y curada. Satisfecho, asiente y luego se
dirige a ducha, abre el agua para que esté agradable y humeante, talo a mí me gusta.
“Como estaba diciendo”, contesta, volviéndose hacia mí de nuevo. “No me entristece verlo partir,
solo…”
“Lo sé”, digo, suspirando y entrando a ducha mientras Sinir se quita el esmoquin, ahora también
manchado con sangre de mi tío. “Soy… Reina ahora. Debería haber dejado que alguien más lo
hiciera. No debería haber… ensuciado mis manos, por así decirlo”.
Rápidamente, me enjabono, haciendo lo mejor que puedo para mantener mi cabello seco mientras
Sinir se mete en el armario para agarrarnos a ambos un conjunto de ropa limpia. Cuando regresa,
ya casi he terminado. Me enjuago mientras miro a mi pareja un poco culpable.
“La gente tomó fotografías, Dominic”, digo en voz baja, con voz de disculpa. “Es posible que haya
habido… prensa”.
“Estoy consciente”, dice con un suspiro mientras cierro el agua y salgo de ducha. Me entrega una
toa y me mira con cara en nco. “Será… será lo que es. A los lobos no les importará
violencia; creo que cuando salgan los detalles, lo entenderán. Los humanos, sin embargo…”
“Lo sé”, suspiro, mirando hacia puerta mientras me seco con toa. “Toda buena prensa
compraremos con boda de Cora…”
Entonces se acerca a mí, pasa un brazo alrededor de mi cintura desnuda y nuevamente me acerca a
él. “Nosotros nos encargaremos, E”, murmura, pasando sus nudillos por mi meji, y le sonrío un
poco.
“?Crees que se puede arrer?”
“Creo que eres Reina”, dice, sacudiendo cabeza y encogiéndose un poco de hombros. “No hay
vuelta atrás ahora”.
Me río un poco, mirándolo. “Eso no es lo que pregunté”.
Gentilmente, Sinir baja cara y presiona susbios contra los míos. “Lo resolveremos”, murmura
cuando se aleja, sólo un centímetro. “Ahora”, levanta más cabeza y me golpea en el trasero, tal vez
un poco más fuerte de lo necesario, pero solo me hace sonreír. “Vestirse. Vámonos… a ver qué
diablos piensa nuestra familia”.
Me pongo de puntis y lo beso de nuevo, agradecida de que esté de mido. Sé que está más
enojado de lo que deja ver, y que esto realmente es un gran problema, pero…
Bueno, es bueno saber que él me respalda.
Me visto apresuradamente con ropa suave que Sinir me trajo y me recogí el cabello en un mo?o
rápido antes de ponerme unas pantus. Cuando estoy lista, asiento y Sinir y yo juntos regresamos
a nuestra habitación.
Cora se sienta en el sofá con Jessica a sudo, con una tableta ens manos. Roger está junto a e
y Rafe duerme en sus brazos. Henry gira su si hacia nosotros mientras cruzamos habitación.
“?Bien?” Pregunta Sinr, asintiendo hacia tableta. “?Cuál es el veredicto?”
Cora nos mira a ambos con los ojos muy abiertos. “No es… bueno”, dice Cora en voz baja,
sacudiendo cabeza mientras se concentra en mí. “La prensa se está enterando ys redes sociales
ya se están volviendo locas.
E, ?estás… estás bien? Hizo -“
“Estoy bien”, digo, acercándome a Roger y alcanzando a mi bebé. “Pero olvídate des noticias.
?Dónde está Sara?
“Enfermería, abajo”. Henry informa, sonriendo amablemente a Jessica, quien nos mira a todos,
preocupada y confundida. “Hemos estado recibiendo informes y los asistentes están desesperados por
venir yenzar a hacer nes sobre cómo manejar esto, pero…”, mira a Roger. “Queríamos un
momento para asegurarnos de que todos estamos en misma página”.
“?Cual es?” Dice Sinir, cruzándose de brazos y mirando a su alrededor.
“Apoyo total”, dice Roger en un instante. “Hiciste lo correcto, E”, dice, mirándome a los ojos y
asintiendo. “Quiero decir, ?yo personalmente no habría saltado por ventana para hacerlo?” Aquí
inclina un poco cabeza hacia undo, con una sonrisa en susbios. “
Pero Xander cruzó línea: lo iban a eliminar. Era sólo una cuestión de quién lo hizo”.
“?Y estamos todos de acuerdo?” Pregunto, mirando particrmente a Cora ahora.
E parpadea hacia mí. “Espera, ?por qué me se?n?” e pregunta.
“Porque”, digo, encogiéndome un poco de hombros. ” Estás…”
“?Humano?” dice e, levantando una ceja.
Y ninguno de nosotros dice nada, porque sinceramente, eso es lo que todos pensamos.
“E”, dice Cora, sacudiendo cabeza hacia mí. “El hecho de que sea humano no significa que una
parte de mí no esté contenta de ver a ese hombre encontrar su fin. ?Desearía que esa responsabilidad
cayera sobre tus hombros? Probablemente no. Pero aún así”, se encoge de hombros y mira fijamente
mi mirada. “Estoy de tudo,o todos los demás.
Y te defenderé hasta el final”.
“Bien”, digo, mirando a mi alrededor. Y luego suspiro y miro a mi pareja. ” ?Listo?”
“Dejaré entrar as ayudas”, dice, acercándose a puerta asintiendo. “Va a ser una nocherga”.
“Haz que suban también a Sarah”, le mo, y espero verlo asentir de nuevo antes de arrodirme ante
Jessica y tomarles manos. “La vamos a traer aquí y voy a curar, ?vale? Y luego ustedes dos
pueden regresar a sus habitaciones, si así lo desean”.
“Está bien”, dice, su voz suave y todavía un poco asustada.
“Está bien, cari?o”, le digo, tomando su mano y apretánd. Mientras le sonrío, edo un poco a mi
regalo y dejo que recorra, curando los pocos lugares de su cuero cabelludo donde Xander
lastimó, asío algunos moretones en su cuerpo. No es mucho, pero me alegra poder ayuda a
sentirse un poco mejor.
Sin embargo, cuando me muevo para levantarme, Jessica aprieta su mano. Mira ansiosamente a
Cora, Roger y Henry, y luego me se? con el dedo, pidiéndome que me acerque para poder
contarme un secreto.
Me inclino y vuelvo oreja hacia ni?a.
“E, sé que se supone que debo ser amable, pero…”
Asiento, animánd.
“Odiaba al Maestro, E. Siempre fue muy malo y siempre le teníamos miedo. Estoy… me alegro de
que esté muerto. Me alegro que lo hayas hecho”.
Exhalo profundamente y luego me muevo un poco, fijando los ojos en los de ni?a y asintiendo
profundamente. “Yo también, Jess”, le digo, apretando su mano con fuerza y dándole una gran
sonrisa. “No fue agradable, pero… bueno”, me encojo de hombros y dejo caer mis hombros con un
suspiro. “?A veces, cuando gente no es buena con nosotros? No tenemos más remedio que dejar
de ser amables”.
Y e me da una sonrisita y yo se devuelvo multiplicada por diez.
Y luego me pongo de pie, lista para enfrentar cualquier consecuencia que venga para mí. ?Porque esa
aprobación de esta peque?a ni?a que ha sufrido bajo Xander mucho más que yo?
Es más de lo que necesito.
Mantendrés iones que tomé esta noche y nunca, ni una s vez, me disculparé públicamente
por es. Lo hice por mí, pero también lo hice por Jessica, y a todass ni?as les gusta.
E incluso si prensa me hace trizas, lo sé en mi corazón: estoy luchando pors chicas que nunca
han tenido a alguien que luche por es.
Chicaso Jessica, Sarah, Cora y yo, cuando éramos peque?as.
Y lo haré todo de nuevo en un abrir y cerrar de ojos.