Capítulo 450
#Capítulo 450 – Secuestrar a E
Cora se gira para mirarme, con los ojos muy abiertos, y juntos corremos hacia ventana. Cora llega
primero, desengancha el pestillo y abre ventana, inclinándose para poder ver. Yo también me inclino
y mis ojos exploran el suelo.
Mi mirada se fija, instantáneamente, en ión.
Un hombre cuya figura y rostro he mirado demasiadas veces en los últimos días – arrastra a una
peque?a ni?a de mano. Tiene su brazo alrededor de cintura de una mujer. E lucha contra él,
pero sus movimientos son lentos.
“él los tiene”, digo, sombrío, y luego miro a mi hermana, decidida. “Díselo a Sinir. Quédate con el
bebé”.
Cora me mira fijamente por un segundo y luego sus ojos se abren con sorpresa. “E”, dice,
acercándose a mí, E, ?qué…?
Pero ya me volví hacia ventana, y antes de que pueda siquiera pensar en lo que estoy haciendo, me
transformo en mi lobo y salgo.
Escucho a mi hermana gritar mi nombre detrás de mí, pero ya me he ido, saltando desde el estrecho
alféizar de mi ventana al siguiente debajo de nosotros, y luego a otro, avanzando constantemente por
la pared del pcio tan rápidoo mis patas pueden llevarme. . La mayor parte de mi concentración
está en apuntar mis saltos y asegurarme de aterrizar en el lugar correcto, mis instintos de lobo se
hacen cargo, pero una peque?a parte de mi mente de repente agradece que mi lobo sea peque?o y
ágil.
Sinir, con su lobo gigantesco, nunca sería capaz de mantener el equilibrio en aques peque?as
repisas, y Roger tampoco.
En cambio, mi lobo rosa dorado más peque?o se apresura a superficie vertical de pared del
pcio y senza hacia el suelo. La ni?a vuelve a gritar cuando mis patas golpeans losas del patio y
ya me estoy moviendo sobre es hacia el hombre que se lleva a mujer y a ni?a.
Mientras cruzo corriendo el patio hacia ellos, veo desde mi periferia que no soy el único en responder:
los guardias del pcioienzan a converger, con sus armas en alto, pero dudan cuando ven que
Xander no les pondrás cosas fáciles. Apunta a él sin arriesgar a Sarah y Jessica.
Y los guardias dudan aún más cuando mi gru?ido atraviesa el aire, una orden firme que dice
ramente que es mío.
Los guardias retroceden un poco, probablemente pensando que a su Rey no le va a gustar mucho que
me dejen tomar iniciativa. Pero mi autoridad no admite concesiones: lo digo en serio.
Esta es mi lucha y no dejaré que me quiten. Xander se gira cuando escucha mi gru?ido, mirando
primero por encima de mi cabezao si estuviera buscando un lobo más grande. Luego sus ojos
caen, se encuentran con los míos y tiene el descaro de reír.
“?Una loba?” dice, con voz llena de bu. Xander acerca a Jessica hacia él y Sarah lucha de nuevo,
aunque sus movimientos son lentos. Me concentro en e por un momento, noto sangre en su frente,
en su cabello, y me doy cuenta de que Xander hastimado – de alguna manera – para hacer
posible este escape.
Xander se aferra a ambos y, a pesar de sus luchas y su avanzada edad, sigue siendo un lobo. Es más
fuerte, de forma innata, y su determinación de tomar lo que es suyo es acero.
Gru?o de nuevo, merodeando más cerca, mi demanda de que los deje ir es ra en mis ojos
entrecerrados de lobo, mis colmillos expuestos. Xander simplemente se bu de mí yienza a
darse vuelta. “No puedes tocarme, loba”, gru?e. “Te haré pedazos”.
Un gru?ido más fuerte sale de entre mis dientes, haciéndole saber a Xander que eso es precisamente
lo que pretendo hacerle.
Vuelve a girar hacia mí y luego, con crueldad, arroja a Sarah al suelo y le da una fuerte patada ens
costis. Oigo crujir un hueso y e gime, acurrucándose y estremeciéndose en el suelo. Grito,
acercándome a e, sabiendo que está gravemente herida.
Pero antes de que pueda dar más de un paso, Xander atrae a Jessica con fuerza contra él y saca un
cuchillo de su bolsillo, presionándolo contra su garganta. “Un paso más cerca”, gru?e, “y mataré,
loba. Puedes quedarte con vieja; ya no necesito. ?Pero éste? dice, mirando a Jessica y pasando
una manosciva por su meji, “La hice criar especialmente para mí, solo para mis gustos. Y yo
llevaré”.
Un gru?ido retumba en mí y por el rabillo del ojo veo a seguridad del pcio creando un círculo a
nuestro alrededor. Mis músculos se tensan, porque sé que Xander también lo ve, y sé que él ve que
sus posibilidades de escapar están disminuyendo.
?Pero un hombreo Xander, que ya está huyendo y jugando su última carta? Eso no lo intimidará.
Simplemente lo desesperará.
Y si sabe que vamos a acabar con él, puede hacer todo lo posible para dejar a su paso tantos da?os
cteraleso pueda. Su cuchillo, ahora, está apretado contra garganta de una ni?a.
Entonces hago lo único que puedo.
Me transformo de nuevo en mi forma humana y extiendo mis manos apaciguadoramente.
“No hagas nada de lo que puedas arrepentirte, tío”, le digo en voz baja. “Si me entregas a ni?a
ahora, te daremos un juicio justo”.
“No tienes nada con qué negociar”, dice, retrocediendo, y Jessica grita mientras él atrae hacia él,
extendiendo sus manos hacia mí de una manera que hace que mi corazón se retuerza de miedo.
Xander envuelve sus dedos en su cabello, tirando con fuerza y haciénd gritar, pero sus manos caen
mientras va con él. “E es mía y yo tomaré. Ahora, ma a tus perros”, gru?e, inclinando cabeza
hacia los guardias a ambosdos de nosotros.
Dudo, de repente deseando tener mente de Cora o fuerza de Sinir porque…
Porque, maldita sea, no sé qué hacer.
Doy un paso adnte, no queriendo que Xander ponga más distancia entre nosotros, y entrecierra los
ojos, su mano presiona el cuchillo aún más fuerte. Entonces respondo, tratando de acarlo,
levantando mis manos a ambosdos y gritando una orden para que los guardias bajen sus armas.
Mis ojos se dirigen a Sarah, que yace sobres losas a mi izquierda, respirando suavemente y
gimiendo de dolor.
Bueno, creo, vivo. Y luego me vuelvo a centrar en Xander, que continúa alejándose lentamente de mí.
Por cada paso que da, yo me acerco un paso más.
“Detente”, gru?e, con los ojospletamente enfocados en mí, enojado. “Deja de seguirme, ni?a inútil
– déjame pasar -”
De repente veo que toda su atención está puesta en mí en este momento. Que lo estoy cabreando lo
suficiente al seguir caminando detrás de élo para que no se dé cuenta del final del patio detrás de
él y el amplio conjunto de escaleras que siguen. Si pudiera… mantenerlo distraído…
“No”, digo suavemente, sin presionarlo lo suficiente para que le haga algo a Jessica, pero queriendo
su atención aquí, en mí. “No me contrs, Xander. No importa cuánto lo hayas intentado, te he
desafiado en todo momento”.
“No hiciste nada”, sisea, moviéndose constantemente hacia atrás, ahora a tres pasos des escaleras.
All content is ? N0velDrama.Org.
“No tenía por qué hacerlo”, murmuro, dando un paso adnte. “Tenía a los amigos adecuados: mi
hermana, mipa?era…”
“Tu hermana”, escupe, riendo. Esa perra humana…
Da un paso más atrás. Sólo quedan dos pasos…
El insulto me irrita, pero no dejo que llegue muy lejos. Doy un paso más, esta vez más grande. Dios,
está tan cerca, tengo que cronometrar esto justo…
Xander reionao esperaba que lo hiciera, dando otro paso atrás, uno grande, lo
suficientemente grandeo para que su siguiente paso aterrice justo en el borde…