Capítulo 390
#Capítulo 390 – Conversaciones con Diosa
Cora
Mi corazónte con fuerza mientras sigo a mi madre a cámara de más allá, mientras Roger cierra
puerta detrás de nosotros. Mi madre cruza habitación con facilidad, casi pareciendo flotar. Y luego
parpadeo sorprendida cuando me doy cuenta de que… probablemente esté flotando. Quiero decir, e
está aquí, es corpórea, pero todo es un espectáculo, ?no? No necesita caminar sobre sus pies si no
quiere.
|
Y algo en esa idea me hace reír un poco, aliviando mi tensión. Mi madre se gira cuando escucha el
sonido de mi risa y me sonríe a mí, a los dos, antes de sentarse. ante una peque?a mesa con una
bandeja de té encima.
Roger y yo cruzamos juntos peque?a habitación y nos sentamos frente a e. Pensativo, Roger
sirve dos tazas de té, que está caliente y huele fresco y a menta. Luego, vdo al ver tercera
taza, levanta una ceja hacia mi madre.
E también se ríe un poco y me sorprende escuchar que su risa suena igual que mía, el mismo
ritmo, misma cadencia. Algo en eso me hace sonreír.
“Sí, Roger”, dice, se?ndo con cabeza. “No puedo beber el té, pero es bueno tener una ofrenda.
de ello”.
Asintiendo, Roger le sirve taza de té a Diosa y desliza sobre mesa hacia e.
Luego coloca un terrón de azúcar en mi taza de té, sabiendo que lo querré, y se recuesta en su si,
cruzandos manos sobre su regazo.
“Has tenido unrgo viaje, Cora”, dice mi madre, mirándome cálidamente. “En más de
un sentido”.
“Sí”, respondo, sonriendo ante subestimación de sus pbras. Y luego miro hacia mi estómago. y
coloco mis manos sobre él, sacudiendo cabeza. “Un viaje que nos ha nteado… muchas
preguntas”.
“Lo entiendo”, dice. “Me alegrará mucho poder ayudarte a responder esas preguntas,
si puedo”
“?Cuánto sabes?” Pregunto, miránd y preguntándome si necesito decirle que estoy embarazada.
O…
“Lo sé todo”, dice, sonriéndonos. “Sus vidas están abiertas para mí. Asío vuestros corazones.
“Estoy muy contenta de que se hayan encontrado, amiguitos”, dice, y sonrío al escucha usar el
término favorito de Roger para mío si lo hubiera escuchado antes. Luego se gira para sonreírle a
Roger, aunque lo hubiera hecho
. Prefería que sucediera antes. Creo que les habría ahorrado a ambos mucho dolor.
Roger, hay que reconocerlo, se sonroja y mira hacia abajo. “Cora es inteligente”, suspira,
mirándome. Deberías haberle enviados visitas. *
“Tenía otras cosas de qué preocuparse”, dice Diosa con facilidad. “No puedes dejarle todo a
tu pareja”.
Me río de esto y el sonrojo de Roger se intensifica, pero nos mira a ambos con una mirada decidida.
Su cara, y ambos sabemos que no es su intención.
Entonces mi madre se vuelve hacia mí. “?Quieres saberlo?” pregunta suavemente. “?Sobre el ni?o?”
“Sí”, respiro, inclinándome hacia adnte, ansioso. “?Sabes? ?Es… um…?
“Tu hijo está perfectamente sano, Cora”, dice mi madre, mirando mi estómago.
“ Ahora puedo escuchar lostidos del corazón. Tu hijo es fuerte”.
Roger y yo exhmos aliviados. Quiero decir, lo sospechábamos, pero escucharlo debios de una
Diosa…. Roger me sonríe ampliamente y se acerca para tomar mi mano. Deslizo mi mano dentro de
suya, palma
con palma.
“?Mi bebé es un lobo?” Pregunto, volviéndome hacia mi madre y apretando con fuerza mano de
Roger.
“Tu bebé eso tú”, dice mi madre, volviendo cabeza para mirarme con curiosidad.
–
Y me muerdo elbio, mirando a Roger, que no puede evitar expresión abatida de su rostro. Y en mi
decepción me doy cuenta de que ambos teníamos grandes esperanzas de que nuestro hijo fuera un
lobo.
No es que me importe criar a un bebé humano normal, pero por él, por el lugar que ocupa el ni?o en
nuestra familia…
Mi madre se ríe de nuevo, devolviendo nuestra atención a e.
“No, hija mía”, dice, sonriendo y sacudiendo cabeza. “Tu me malinterpretas. Lo que quiero decir
aquí es que… hmm”, mira hacia el techoo si estuviera pensando detenidamente. “Es difícil
expresarlo con pbras… Nos uso a menudo”.
Mi corazónienza atir con fuerza de nuevo mientras e ordena sus pensamientos.
“Creo que pbra que usarías para designarlo”, continúa, todavía mirando hacia arriba, “?podría ser
híbrida? ?Tu bebé es a vez humano y lobo?
Jadeo un poco y Roger nos mira a ambos, confundido.
“?Sanamente?” Pregunto, dejando caer mano de Roger mientras me inclino hacia dnte con
curiosidad. “Pero dijiste –o yo.
La Diosa vuelve a bajar los ojos y se concentra en mi rostro. “Encantadora Cora”, dice, con una
sonrisa en su rostro, “tu hijo es un cruce entre un humano y un lobo, pero no es el primero que eres”.
Mi boca se abre de repente mientras miro, tratando deprender.
Y algo en mi confusión hace reír no de una manera cruel sino con un encantado
“?Qué-qué quieres decir?” Pregunto, mi voz apenas más fuerte que un susurro por mi shock.
“Eres humana, Cora”, dice mi madre, inclinándose hacia adnte para asegurarse de que entiendo.
“Tu cuerpo es
humano, tu padre era un humano. Pero tu madre, soy Diosa de luna y de
los lobos, entre otras cosas”. E me sonríe cuando empiezo a entender. “Tu alma es de un
lobo, Cora”, dice en voz baja. “?No puedes sentirlo?”
Y miro fijamente, sorprendido.
Todos guardamos silencio durante unrgo momento antes de que yo diga mi respuesta.
“N-no”, digo, mirándome y luego cerrando los ojos y buscando… buscando –
Pero no está en ninguna parte.
“No”, digo de nuevo, devastada mientras abro los ojos y miro a mi madre de nuevo. “?Estás
seguro? ?Hay algún error?
–
son
“Estoy segura”, dice suavemente, estudiándome. Luego, extiende una mano. “Ven a mí, Cora”,
dice, y me levanto, acercándome a e, tomando su mano, jadeando ante el cosquilleo de luz des
estres en su
piel.
“Cierra los ojos”, dice suavemente, “déjanos ver si podemos convencer a tu peque?o lobo para que
muestre su cara”.
Y sin que me lo pidan, pero sabiendo que es lo correcto, cierro los ojos y dejo que energía de mi
madre corra suavemente a través de mí,o un hilo de agua, su sonido en mi menteo un
mado… una convocatoria, una bienvenida… Y de repente, para
mi
completa Conmoción, siento que un rincón oscuro de mi alma se desenrosca tímidamente,
abriéndose.
un ojo y mira vte a su alrededor, casi con miedo de hacerlo.
Un peque?o grito sale de mi boca mientras reconozco al instante mi loba dulce y tranqu, que ha
estado aquí todo este tiempo pero que se ha escondido, confundida, sin saber si pertenece, o a dónde
pertenece… – Y reconozco
al
instante , instantáneamenteo yoo mío.
Mi loba levanta su oscuro hocico en el aire ante el sonido continuo de mada de mi madre, y
luego, lentamente, medio ansiosa, medio asustada,ienza a ponerse de pie. Têxt ? N?velDrama.Org.
Oye, digo dentro de mi mente, mánd. extendiendo una mano mental hacia él, ansiosa por su
toque.
E aguza sus oídos ante el sonido de mi voz, pero veo que un entusiasmo lentamente llega a su
expresión. H, me dice, torpe pero deseándolo. Deseándome Ara lentamente. Acerco mi mano
mental a e y paso lentamente a lorgo de su suave pje marrón.
Te conozco, dice, dándome una sonrisita lobuna. Me gustas. ?Podemos tua? E levanta cabeza.
Sí, le susurro, riendo un poco con mi propia alegría. Si podemos.