Capítulo 376
#Capítulo 376 – Rollos invertidos E
El regalo me quema y el hielo se desprende de mi cuerpo más rápido de lo que creía posible, el agua
se desliza hacia el suelo mientras me empujo hacia afuera, mientras libero mis piernas y empiezo a
correr.
Tengo que agarrar el marco de puerta mientras vuelo hacia el pasillo, usándolo para girar alrededor
de esquina y seguir corriendo hacia el vestíbulo donde humanos y lobos asustados están
presionados contras paredes, mirando a mi alrededor en voz baja mientrass enfermeras
comienzan a tratar a los que Fueron peor heridos por sacerdotisa rebelde que apareció
aparentemente dispuesta astimar a cualquiera en su camino.
Los ignoro aunque no puedo prestarles atención en este momento. En cambio, estoy concentrado en
encontrar a mi hijo. Atravieso el vestíbulo, abro de golpe puerta del frente de clínica y salgo
corriendo. Ya estoy corriendo, girando cabeza, buscando cualquier se?al de Sacerdotisa cuando
escucho mi nombre.
“?E!” Me giro, miro a todas partes y finalmente veo a Hank en el suelo, con mano presionada
contra cabeza y mandíb dolorosamente hinchada. Sin embargo, antes de que pueda decir
algo,nza una mano a su derecha, apuntando a distancia.
“?De esa manera!” —grita Hank. “Entendido – Sinir –”
Jadeo de alivio, pero luego el miedo me persigue cuando me doy cuenta de que no tengo idea real de
lo que Hank quiere decir cuando indica que están aquí.
Empiezo a correr, usando todos mis sentidos, necesitando encontrarlos.
Sin embargo, no pasa mucho tiempo antes de que vea a Roger tropezando hacia mí, cubierto de
sangre y con un peque?o bulto azul en sus brazos.
Un grito sale de mi garganta mientras acelero un poco más para llegar a sudo, alcanzando a mi
bebé,s lágrimas brotan de mis ojos y corren por mi cara cuando Roger se detiene dando traspiés,
abrazándolo hacia mí. .
“?Es él?”, jadeo, agarrando a mi bebé, tratando al mismo tiempo de abrazarlo cerca y mirarlo.
“él está bien, E…” dice Roger, tomándome por los hombros. Pero no lo miro, sino que le lloro a mi
peque?o, que llorao un alma en pena de infelicidad y miedo. Lo escaneo a través de mis lágrimas
pero parece que – no puedo ver nada malo-
Cierro los ojos, buscando mi vínculo con mi hijo, esperando que pueda decirme más. Pero no puedo
alcanzarlo porque Roger me sacude de nuevo.
“?E!” —grita Roger, cons manos todavía firmes sobre mis hombros. “?Lo digo en serio, E! Rafe,
creo, está bien, pero… Dominic. Mira por encima del hombro y hacia el ro detrás de clínica.
Levanto cabeza para mirar cara de Roger cuando dice el nombre de mipa?ero. Y cuando veo
cuán grave es su expresión… qué preocupada…
La sangre se sienteo si se me escapara. Como si estuviera congda, otra vez, en el hielo.
Y me vuelvo para mirar, para seguir su mirada, y veo dos formas oscuras tendidas allí, muy cerca una
de otra en oscuridad. Uno cubierto con los pliegues de túnica de una sacerdotisa, el otro…
Salgo de nuevo en un instante, tan rápidoo puedo – pero no puedo correr ahora – no puedo, con
el bebé en mis brazos.
Siento que alguien tira de Rafe y mis instintos entran en ión, haciéndomenzar un terrible gru?ido
hacia quien sea, con los dientespletamente al descubierto, rgándose ya en mi boca.
Roger abre mucho los ojos en estado de shock y levantas manos, mostrándome que no quiere
hacer da?o. Pero ha rápido. “E, el regalo – tienes que llegar a él ahora – por favor, dame el bebé
-”
Y se rompe cada parte de mi pobre corazón maternal al entregar a Rafe a su tío, cada moléc dentro
de mí grita para tenerlo cerca, para no dejarlo ir nunca más…
Pero una mirada más hacia esas formas en oscuridad me decide, y rápidamente le entrego a mi
ni?o llorando a su padrino. Roger cuidará de él, lo sé. Y sin decir una pbra salgo corriendo hacia mi
compa?ero caído.
Sinir
Parpadeo y abro los ojos en el bosque y hago una mueca cuando brinte luz nca me pica los
ojos. Joder, pienso, cubriéndome mitad superior de cara cons manos. ?Ya es de ma?ana?
Pero entonces me doy cuenta, de repente…
Têxt ? N?velDrama.Org.
Que no recuerdo haberme acostado.
Me siento, cautelosa, tratando de entender…
Pero ni siquiera estoy en mi cama. O…
En el interior en absoluto…
Confundida, miro alrededor del brinte bosque y hacia suave cama en que me siento, pasando
mis manos pors frescas sábanas ncas. ?Dónde diablos estoy?
“Oye, guapo”, dice una voz suave, y levanto cabeza para mira, hermosa mujer parada frente a
mí. Parpadeo, tratando de arar mis ojos muy abiertos.
Porque e es tan hermosa. E tiene que ser, no puede ser otra cosa que…
“?Eres un ángel?” Pregunto, mi voz baja con asombro. Pero e no responde a mi pregunta con
suave sonrisa que espero, sino que se echa a reír.
“No, Dominic”, dice, sacudiendo cabeza y acercándose a mí, tomando mi rostro entre sus manos y
sonriéndome. “Has estado dormido por un tiempo. Estas confundido. Piénsalo: ya me conoces”.
“?Estoy… estoy muerto?”
E me sonríe y sacude lentamente cabeza. “No, cari?o”, murmura. “Y estas preguntas me
preocuparían, excepto que el Dr. Hank dice que su escáner cerebral está bien. Estás muy, muy
agotado”.
“?Qué?” Pregunto, frunciendo el ce?o. Pero e simplemente me sonríe de nuevo y se acerca antes
de sentarse en mi regazo. Mis brazos rodean instintivamente,o si fuera allí donde pertenecen.
Como si lo hubiera hecho mil veces antes.
“He estado intentando durante mucho tiempo”, dice, ignorando mi pregunta, “que te encuentres
conmigo aquí”.
Yo también me río un poco. “No se me ocurre una razón por que protestaría”, murmuro, miránd
mientras e apoya su cabeza contra mi pecho yienza a arrastrar distraídamente sus dedos arriba
y abajo de t de mi camisa. E es simplemente… tan hermosa…
“No estabas listo”, suspira. “Estábamos muy preocupados por ti, Dominic. Especialmente el bebé”.
“?El bebé?” Pregunto, confundida, y e levanta cabeza para mirarme con el ce?o fruncido.
“Rafe”, responde e.
Me quedo miránd, confundido, y eienza a negar con cabeza, levantando su mano hacia mi
meji nuevamente. “Tienes que volver conmigo, Dominic”, murmura. “Para los dos”.
“Yo – yo no estoy… tratando de no…” protesto, horrorizada de decepciona – pero no sé qué hacer –
“Está bien”, suspira,deando un poco cabeza mientras me considera. Tal vez sólo necesites más…
tiempo.
“?Más tiempo?” Pregunto,enzando a frustrarme. Miro alrededor del espacio donde estamos
sentados, empezando a preocuparme. ?Dónde diablos estoy? ?Estoy… estoy muerto? ?Encarcdo?
Qué demonios está pasando –
“Cálmate, Dominic”, murmura, sentándose y odándose en mi regazo de modo que sus piernas
queden a horcajadas sobres mías, de modo que sus manos queden entrzadas detrás de mi
cuello. Cuando me giro para mira – para protestar porque no puedo calmarme – no tengo idea de lo
que está pasando – encuentro su rostro cerca del mío, sus ojos cálidos y amables.
“Está bien, cari?o”, murmura, empujándome un poco con nariz. “Sólo necesitas… recordar quién
eres. Para que puedas volver a mí”.
Y luego se inclina más cerca y presiona su boca contra mía, y siento que todo lo que soy cpsa
ante el contacto de su boca contra mía. Y luego, cuando susbios se abren y mis brazos rodean
con más fuerza, abrazánd con fuerza…
Siento queienzo a reformarme.
Y mi identidad encaja en su lugar.