17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 357

Cap铆tulo 357

    Capítulo 357


    Capítulo 357 – Curación


    e


    Dejo a undo mis sospechas cuando llego aldo de Cora mientras e le explica a Conner, el


    brinte joven pelirrojo que notó que los hombres que me atacaron no se transformaron en sus lobos,


    nuestro n.


    “ro”, dice, parpadeando hacia nosotros dos cuando Cora le pregunta si estaría dispuesto a dejarme


    intentar curarlo con el poder de Diosa. “Um”, dice a continuación, dudando un poco, “?duele?”


    “Um”, respondo, frotando una mano ansiosa de arriba a abajo por mi brazo, “?No lo creo? Pero ro,


    ?solo lo he probado conmigo mismo? Miro a Cora para ver si tiene alguna idea, pero e simplemente


    se encoge de hombros.


    “Considérelo un tratamiento muy experimental”, dice Cora, volviéndose hacia Conner. “Pero creo que


    E tiene razón: nunca antes pareció hacerle da?o cuando lo usó. O aque vez que lo usé. ?Pero si


    funciona! e le da una gran sonrisa ahora, “?Creo que serás un conejillo de indias muy feliz!”


    “?Conejillo de indias?” pregunta, confundido. “??Esto me transformará en un conejillo de indias!?”


    “No”, digo, riendo y sentándome en el borde de su cama, alcanzando su brazo, que él aleja de mí con


    repentina ansiedad. “?En serio!” digo, riendo todavía. “Esa es sólo una fraseún, ?no conoces?


    Quizás sea una frase humana. Por ejemplo, una criatura con que se experimenta primero”.


    “Oh”, dice Conner, rjándose un poco pero aún mirándonos con caut. Pero luego asiente,


    haciéndonos saber que está de acuerdo. “Sólo hay un montón de magia extra?a…, supongo, estos


    días. Magia a que no creo que hayamos estado muy expuestos antes”.


    “Me lo estás diciendo”, murmura Cora,probando algunos detalles finales mientras se pasa una


    mano por el estómago, que alberga lo que podemos describir mejoro el primer cachorro híbrido


    humano-lobo jamás concebido.


    Conner no lo entiende, pero yo sí, y le doy una brinte sonrisa, que e me devuelve. “?Bueno!” e


    dice. “Conner, ?podemos probarlo en quemadura de tu brazo?” pregunta, se?ndo gasa en su


    antebrazo derecho. “Creo que es una herida lo suficientemente peque?ao para que podría ser un


    buen lugar para experimentar”.


    “Está bien”, dice, moviéndose para desenvolverlo. Me inclino ansiosamente hacia adnte, pero me


    arrepiento inmediatamente cuando él retira gasa, haciendo una mueca al revr una herida roja,


    húmeda y enojada. Me siento de nuevo, haciendo una mueca, recordando nuevamente por qué no me


    convertí en enfermera. Pero luego me armo de valor y me siento más cerca, mirando a Cora. “?Como


    empiezo?”


    E simplemente se encoge de hombros, a pesar de lo perdida que estoy. “No lo sé, E”, dice,


    agitando una mano vagamente hacia mí. “Haz tu… cosa de meditación. ede al regalo. O lo que


    sea.”


    “Está bien”, estoy de acuerdo encogiéndome un poco de hombros. Y luego,o se siente extra?o no


    estar haciendo nada para tratar herida, extiendo mano y coloco mis manos sobre el brazo de


    Conner mientras cierro los ojos.


    Es más fácil caer en ese estado que antes, tal vez porque no estoy herido, ni estoy creciendoo un


    ni?o, ni estoy estresado de ninguna manera real. Esta vez, rjación llega casi de inmediato y me


    encuentro hundiéndome profundamente en ese espacio donde luz detrás de mis ojos se vuelve de


    un ligero colorvanda.


    “Lo tienes, E”, susurra Cora a mido, y puedo decir que está emocionada pero trabajando duro


    para no distraerme demasiado. “Estás brindo. Ahora, ?sientes que puedes dirigirlo?


    Respiro profundamente otra vez y, cuando exhalo, empiezo a buscar dolor. Siento que el regalo se


    mueve entonces,o lo hizo antes: primero me recorre, buscando curar cualquier cosa, pero cuando


    no encuentra nada… pulsa un poco, con curiosidad, casi preguntándose por qué lo he invocado.


    Entonces le doy un peque?o empujón, pidiéndole que mire… más allá de mí. Ir afuera. Y se siente, un


    poquito,o cuando se lo pasé a Cora, aunque es difícilpararlo, porque yo había estado muy


    débil en ese momento.


    Pero ahora, cuando soy fuerte, siento que tengo mucho más control,o si no tuviera que poner


    todo el regalo ens manos de alguien antes de cpsar bajo su peso. Pero en lugar de eso, puedo


    tomar un pedazo y moverlo hacia donde…


    Hasta donde puedo empezar a sentir un dolor muy real frente a mí, irradiando hacia mis manos.


    Entonces le doy un peque?o empujón, empujo el regalo hacia él y siento que fluye de mis manos.


    A mido, escucho a Cora jadear y a Conner inhr bruscamente, pero hago lo mejor que puedo para


    no dejarme arrastrar, para continuar con mi peque?o y constante empujón hasta que siento…


    Hasta que siento que el dolor bajo mis manos se enfría, disminuye y se estabiliza. Hasta que no puedo


    sentirlo en absoluto. Y luego retiro mis manos,s coloco en mi regazo y respiro profundamente unas


    cuantas veces mientras dejo que luzvanda se desvanezca detrás de mis ojos. Y luego abro los


    ojos y miro a mi alrededor.


    Y Cora y Conner me miran fijamente, con boca bien abierta. “?Funcionó?” Respiro, curioso. Y


    ninguno dice una pbra, así quenzo mis ojos hacia el brazo de Conner.


    Y mi propia boca se abre.Têxt ? N?velDrama.Org.


    Su herida es…


    Se fue. Parpadeo, sorprendida, y me inclino hacia adnte, agarrando su brazo – lo que hace que el


    pobre Conner salte – para poder acercarlo a mis ojos. Y mientras lo estudio me doy cuenta de que


    herida no ha desaparecido, simplemente está… curada. La piel se ha cerrado sobre lo que unos


    momentos antes fue una quemadura sangrienta en el co?o. Y no eso si magia hubiera


    deshecho herida y devuelto el brazo a su estado anterior…


    Sinceramente, pareceo si acabara de curarlo. En el brazo de Conner hay un nuevo parche de


    carne, todavía tierno, rosado y sin pelo, sin ninguna des pecas que cubren el resto de su brazo.


    “Oh, Dios mío”, respiro, mirándolo, y luego a Cora, y luego a Conner.


    Y cuando veo brinte sonrisa en su rostro,s lágrimas en sus ojos, yo también estallo en


    carcajadas, casi sin poder creerlo. Y entonces Cora deja escapar un grito de alegría y senza encima


    de mí en un abrazo loco, tirándome contra cama ys piernas del pobre Conner mientras e


    también se ríe de alegría.


    “?Es un mgro!” grita, tan emocionada que se tropieza cons pbras. “?Es increíble! ?E! ?Piensa


    en lo que podrías hacer!


    “?Lo sé!” Grito, mareada de emoción por eso y abrazando a mi hermana cerca de mí. Entonces todos


    los hombres en s se vuelven hacia nosotros, incluso aquellos en el otrodo de s que


    probablemente no tenían idea de lo que estábamos intentando.


    Y, a medida que se dan cuenta, podrían empezar a sentirse mejor tan pronto si puedo seguir haciendo


    esto, con sonrisas en sus propios rostros.


    “?Estás bien?” Le pregunto a Conner cuando Cora me deja sentarme más derecho, nuestros brazos


    todavía abrazados con entusiasmo. “?Te dolió? ?Te dolió?”


    “Está bien”, dice, levantando el brazo frente a su cara y maravillándose de ello. “No me dolió en


    absoluto – quiero decir, sentí un hormigueo – y un poco de frío – pero es increíble – ?está totalmente


    arredo!”


    “?Ah!” Grito, emocionada, y aprieto a Cora más cerca por mi emoción.


    “Gracias”, respira Conner, y mi corazón se aprieta cuando veo ques lágrimasienzan a correr por


    su rostro. “Muchas gracias, Luna”, dice, sacudiendo cabeza. mirándome con asombro.


    “Me alegro mucho”, digo, extendiendo mano y apretando su mano. “Me alegro mucho, Conner”.


    Y me muerdo elbio y le sonrío, y él me devuelve sonrisa, y entonces, de repente, me pongo de pie


    de un salto y casi dejo caer a Cora al suelo.


    “?Qué!” Cora grita, riendo. “E, ?qué estás -“


    “?Voy a decírselo a Sinir!” Grito, corriendo hacia puerta. “?Vuelvo enseguida!” La mo por encima


    del hombro, a todos ellos. “?Regresaré enseguida!”


    Y apenas puedo contener mi emoción mientras corro por el pasillo hacia s de conferencias,


    donde sé que los chicos están trabajando duro, tratando de idear un n.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)