Capítulo 346
#Capítulo 346- La Guarida
Sinir
Las cosas se mueven rápidamente una vez que llegamos al punto de entrada. Todo ha sido neado
al pie de letra para que incluso nuestra llegada sea silenciosa, encubierta, ens horas más oscuras
de noche, cuando es menos probable que nos vean. Cada uno de los coches llenos de nuestros
hombres se ha estacionado en diferentes puntos des manzanas circundantes de ciudad, de modo
que cuando converjamos en alcantari, lo hagamos casi en silencio y en oscuridad.
Roger y yo llegamos primero y,o preparación, contactamos a nuestro padre en casa para hacerle
saber que estamos en posición. Una vez que estemos ens alcantaris, nuestra capacidad para
har con él será limitada: solo estaremos nosotros allí abajo, junto con todo lo que encontremos.
Papá respondió fácilmente, haciéndonos saber que todo está bien (si no un poco tenso) en el búnker.
Sonreí un poco ante el mensaje, pensando en E y Rafe a salvo y preocupados. De Cora paseando
ansiosamente, esperando a Roger. No es que me guste pensar que estarán molestos pero, bueno. Es
bueno que te extra?en. Es agradable poder pensar en alguien en casa que te ama y desea que
regreses.
“?Listo?” Pregunta Roger, dándome un empujón y se?ndo el camino hacia dondeienzan a
acercarse los primeros de nuestros hombres. Nos miramos a los ojos, sabiendo que es el momento.
Le doy un lento y profundo asiento a mi hermano, y luego él desliza tapa de alcantari hacia un
lado para que pueda deslizarme dentro. Me dejo caer al piso de alcantari curvada debajo, con
todos mis sentidos en alerta máxima para detectar cualquier cosa extra?a. algo extra?o.
Pero cuando miro a mi alrededor y olfateo el aire, no hay nada raro y nada fresco. No hay se?ales de
nadie aquí ahora, ni de nadie por aquí ens últimas horas. Cuando estoy seguro, miro a mi hermano,
que mira por entrada que está encima de mí. Luego hago un gesto con mano.
Ven, implica mi gesto. Está vacío. O al menos lo es por ahora.
Roger se tira a alcantari conmigo y luego avanzamos, cons manos libres y el pelo erizado. El
lobo dentro de mí está en alerta máxima, un gru?ido ya retumba en su pecho, sus ojos agudos, sus
dientes más afdos. A medida que avanzamos, escucho a mis hombresenzar a entrar a
alcantari también, peque?as salpicaduras me avisan cuando cada uno llega.
Nos decidimos por un equipo de dieciséis personas, con Roger y yo a cabeza. Suficientes tropas
para llegaro una fuerza, pero no tan grandeso para que realmente podamos perderles
pista. Cada uno de nuestros hombres lleva un arma: algunas pists, algunas herramientas de
combate cuerpo a cuerpoo cuchillos y pists Taser. Roger y yo, sin embargo, sólo nos llevamos
a nosotros mismos. Nuestros lobos son más poderosos que cualquier cosa que podamos encontrar.
Cada uno de nosotros somos arma suficiente.
Lentamente avanzamos, el mapa de alcantari que he memorizado se alinea perfectamente con
realidad. Giramos a izquierda cuando llegamos a un cruce y levanto el pu?o en el aire para pedirle a
mi equipo que se detenga. Sé que aquí es donde realmenteienza prueba. Porque guarida del
sacerdote está más adnte.
Lentamente, me vuelvo para inspionar nuestras fuerzas y cuento doce hombres detrás de
nosotros, lo cual es bueno. Sé que dos están afuera en entradao guardias.
Lentamente, para que todos puedan ver, muevo mi mano hacia mi hombro y enciendo el interruptor de
la radio que está allí sujeta a correa de mi chaleco antibs con velcro. Todos los demás hacen lo
mismo, lo que garantiza que podremos permanecer en contacto si alguien se separa.
Mientras me vuelvo hacia nuestro objetivo, creo que ya no es tan importante si estamos cados,
porque ya no hay vuelta atrás.
Le hago una se?al a mis fuerzas para que avancen ahora, caminando más rápido ahora, mis botas
chapoteando en el agua mientras me dirijo directamente hacia puerta que sé que está a 100 pies
hacia adnte y hacia izquierda. Roger gru?e a mido, un sonido malvado, mientras nos
acercamos.
50 pies ahora, y casi estamos corriendo -25, y es una carga…
Rugo mientras giramos esquina hacia guarida, listo para destrozar a cualquiera que encuentre
dentro. Pero cuando me giro hacia puerta, listo para abri, encuentro que ya está entreabierta
colgando de sus bisagras. Mi corazónte con adrenalina no utilizada mientras observo escena
frente a mí y me doy cuenta:
“Mierda”, espeta Roger, irrumpiendo en habitación vacía y mirando a su alrededor. “Llegamos
demasiado tarde”. Otro gru?ido es mi única respuesta mientras les indico a mis tropas que detengan
carga y establezcan un perímetro alrededor de puerta, lo cual hacen rápidamente. Luego, entro con
mi hermano y miro a mi alrededor.
La habitación no está impecable: todavía hay trozos de papel por ahí, mesas y sis destrozadas que
el sacerdote ramente estaba usando para preparar sus pociones o lo que fuera que estuviera
haciendo aquí abajo.
N?velDrama.Org content rights.
“Maldita sea”, maldice Roger, golpeando pared con el pu?o.
“No está totalmente perdido”, digo, dándome vuelta y examinando habitación. “Hay algunas cosas
aquí que podrían ser útiles…”
“Dominic”, dice Roger, exasperado, y me giro para verlo poner los ojos en nco. “Se llevó todo lo que
podía decirnos algo”.
“No, hermano”, digo, mi boca se curva en una sonrisa mientras levanto nariz y huele el aire. “Nos
dejó una cosa…”
Y entonces, intrigado, Roger levanta también nariz y se toma un momento para detectarlo también.
“Tienes razón”, dice, volviendo a mirarme a los ojos con un destello de cer.
“Tenemos un olor”, gru?o, y luego lo miro con curiosidad. “?Qué opinas?” Pregunto. “?Es… probable
que se hubiera quedado?”
“Tenía muchas cosas, Dominic”, responde Roger, considerándolo. “Si quería conservarlo todo, lo
necesitaba cerca, ?es posible que no haya llegado muy lejos?
?Quizás… otra parte de alcantari, con esperanza de que asumamos que es una causa
perdida?
“Vale pena seguirlo”, digo, sonriendo un poco ante idea de que el caso todavía está en marcha.
“?Le gustaría recibir el honor? ?O debería?”
“Oh, por favor”, gru?e Roger, en voz baja y ansiosa. “Déjame.”
Asiento y, con un destello, Roger se transforma en su lobo, sacudiéndose el pje tan prontoo lo
hace,o si hubiera estado ansioso por hacerlo durante horas, por convertirse en el animal que ha
estado merodeando dentro de él, ansioso por proteger a su familia. su pareja, su nuevo bebé.
Doy un paso atrás y observo a Roger trabajar mientras se mueve lentamente por habitación, oliendo
todo, sus sentidos intensificados captan más olor del sacerdote de lo que nuestros cuerpos humanos
son capaces de hacer. Luego, cuando está listo, Roger levanta sus ojos hacia los míos y asiente con
su hocico una vez.
“Está bien”, digo, se?ndo hacia puerta. “Lidera el camino”.
Ansiosamente, Roger merodea, su lobo gigantesco es tan alto que sus hombros casi llegan a altura
de mi pecho. Nuestras tropas se hacen a undo para dejar espacio a Roger mientras gira hacia
alcantari y mira hacia izquierda por elrgo pasillo. Les hago una se?al a mis tropas para que
presten atención, lo cual me brindan con entusiasmo, y luego se?alo hacia el pasillo detrás de forma
de Roger que se retira, indicando que lo seguiremos.
Como uno solo,s tropas asienten yenzamos con Roger a cabeza y yo detrás.