17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 334

Cap铆tulo 334

    Capítulo 334


    #Capítulo 334 – Hermana a hermana


    Sinir


    Sé el momento en que Roger llega al búnker porque hace mucho ruido, asegurándose de que todos lo


    escuchemos golpeando los pasillos de metal. Hago una peque?a mueca, gimo y me recuerdo a mí


    mismo que, aunque el metal es seguro, hace ruido.


    Los pasos enojados de Roger retumban por el pasillo hacia mí, hacia s de conferencias al final


    del pasillo donde estoy borando estrategias con los miembros de mi equipo que han llegado. Roger


    sabe que estaremos aquí y cierra puerta de golpe mientras entra a habitación.


    “?Dónde está?” gru?e, mirando a su alrededor,o si imaginara que Cora estaría sentada en el


    escritorio revisando el papeleo con el equipo de investigación.


    “Oh, h, Roger”, digo casualmente, retrocediendo y cruzándome de brazos. “?Cómo estás?” Sé que


    no debería enojar más a mi hermano – sé que ya está al límite – pero no puedo resistir oportunidad


    de pincharlo un poco. De todos modos, ahora mismo está siendo un idiota. él se lo merece.


    “Deja de joder, Dominic”, espeta Roger, su pecho se agita un poco mientras me mira fijamente con los


    dedos. curvadoso garras a su costado. “Donde esta e.”


    “Es en nuestra habitación con el bebé-


    “Cora”, grita Roger, su voz resonando por toda habitación y haciendo que el resto de nosotros


    hagamos una mueca de dolor. “??Dónde está Cora!?”


    “Maldita sea, Roger”, digo, levantando una mano para taparme oreja mientras sus pbras


    resuenan por habitación. “?Puedes enfriarlo? E está en camino”.


    “Dónde”, gru?e, avanzando hacia mí a través de habitación, “dónde está exactamente…”


    Pero cuando se acerca a un pie de mí, rápidamente levanto mano y lo golpeo en parte posterior


    de cabezao solía hacer cuando éramos ni?os, haciéndolo tropezar unos pasos hacia adnte y


    jadear de indignación.


    “?Quieres rjarte?” Le gru?o a Roger, empezando a frustrarme con él. “E está bien, está a salvo,


    no puede llegar más rápido sólo porque estás enloqueciendo por eso”.


    Roger se gira para mirarme después de recuperar el equilibrio y abre boca para replicar cuando


    nuestro padre interrumpe.


    “Chicos”, dice papá, en voz baja con advertencia que ambos conocemos desde que éramos lo


    suficientemente mayoreso para ser rega?ados. Ambos reionamos instintivamente,


    enderezándonos y girándonos hacia élo si nos acabaran de atrapar. de eso”, continúa, entrando


    en habitación y mirándonos severamente.


    “Lo siento, papá”, murmuramos ambos, y luego nos miramos de nuevo.


    “Lo siento, Roger”, digo bruscamente, en serio pero ansioso por seguir adnte. “Pero e realmente


    está llegando aquí lo más rápido posible y el n está funcionando. Entonces, ?podemos


    concentrarnos en otras cosas? Que estés parada junto a puerta jadeando por eo un golden


    retriever que se ha quedado solo en casa todo el día no va a ayudar en nada.


    Roger me mira fijamente pero asiente una vez, aceptando mi lógica y (creo) queriendo algo que lo


    distraiga.


    “Buenos muchachos”, dice mi padre, rodando hasta cabecera de mesa. Luego se concentra en


    mí. “Roger me actualizó”, dice. “Lamento mucho lo que le pasó a su familia hoy. Y estoy muy


    agradecido de que hayas salido ileso”.


    Asiento hacia él. “Yo también lo soy. Pero ahora tenemos que ponernos manos a obra. ?Estás


    listo?”


    Ambos me asienten y, juntos, nos concentramos en nuestro equipo y boramos un n para


    mejorar. defenderme de esta secta que quiere a mi hijo y formr un contraataque. ?Porque ahora,


    después de lo que hicieron hoy?


    Esto es guerra.


    e


    —


    Miro hacia arriba cuando mi puerta se abre, esperando a Sinir y esperando un poco que me haya


    traído algo deida, pero mis ojos se abreno tos cuando veo a Cora espiando.


    “?Cora!” Jadeo, me pongo de pie y casi salto a través de habitación hacia e, Rafe todavía


    encaramado, contra mi pecho mirando por encima del hombro. Cora se desliza por peque?a


    abertura de puerta y cierra detrás de e cuando alcanzo.


    “Oh, Dios mío”, digo mientras rodeo con mis brazos agradecidos, “Me alegro mucho de que estés a


    salvo. Son todos ustedes. ?bien?”


    Luego me alejo un poco para ve bien y evaluar su condición. Su cuerpo se ve bien. en cuanto a


    salud, pero su cara…


    “?Qué ocurre?” Pregunto, sabiendo de repente que algo está verdadera y profundamente mal,o si


    no lo supiera ya, por su ausencia los últimos cinco días y su falta de voluntad para devolvers


    madas de Roger.


    “?Qué me pasa?”, jadea Cora, llevándose mano a cara mientras me estudia. “E, ?estás cubierta


    de sangre!”


    Me miro y parpadeo un poco. “Oh”, digo. Sinceramente, lo había olvidado. Entonces vuelvo a mira.


    “Bueno, nada de esto es mío”, insisto y cambio de tema. “Pero en serio, Cora, ?qué pasa? No digas


    nada. Puedo decir “


    “Nada”, miente Cora, tomando mi cara entre sus manos. “Tú fuiste el atacado hoy – en serio,


    Yo frunco   el ce?o. Pero sus pbras y su rostro son sinceros con preocupación, así que asiento y me


    tomo un minuto para tranquiliza antes de pasar a mis propias preguntas.


    Rápidamente, llevo a Cora a cama para que se siente conmigo y le cuento los acontecimientos de


    tarde. Veo sus ojos abrirse y su cara palidecer mientras continúo, contándole todo sobre el sacerdote


    que capturaron y los hombres que invadieron mi dormitorio, y cómo me alejaron de mi bebé y lo


    agarraron. Y luego sobre intervención de Sinir y mi propia participación en sangrienta escena.


    “Y luego decidimos venir aquí”, termino encogiéndome un poco de hombros. “Casi al instante. Al


    parecer ya tenían algún tipo de loco n apocalipsis, sólo teníamos que ponerlo en marcha. Sin


    embargo, fuiste el únicoodín con el que tuvimos que improvisar y enviar un auto a buscarte’”.


    W.


    Cora asiente,prendiendo y apartando mirada de mí ahora que conversación ha vuelto a e.


    “Cora”, digo, tomándome un momento para volver a colocar a Rafe en su peque?o portabebés y


    inclinándome hacia adnte para tomar su mano. “?Qué ha estado pasando contigo?”


    E todavía no me mira, aunque puedo ver que sus hombrosienzan a temr pors lágrimas


    reprimidas.


    “Oh, cari?o”, murmuro, acercándome a e y envolviendo mis brazos alrededor de e. “?Qué ocurre?


    ?Qué tan malo puede ser?”


    “Es realmente malo, E”, susurra, con voz temblorosa pors emociones. La abrazo fuerte y siento


    algunas lágrimas derramarse sobre mi brazo. Le hago car a mi hermana, hago sonidos


    tranquilizadores y mezco un poco.


    “Estoy aquí”, prometo en voz baja, sintiendo cada pbra. “Pase lo que pase, pase lo que pase, estoy


    aquí para ti, Cora”.


    Pasan unos minutos mientras Cora llora un poco, pero me deja abraza. Luego, cuando esté lista.


    e se aleja de mí. Solo un poco.


    “Sé que estás aquí para ayudarme, E”, dice, oliendo y secándose cara. “Pero él… él nunca me


    perdonará…”


    “?OMS?” Pregunto, desconcertado. No puede referirse a Roger – él le perdonará cualquier cosa –


    ?qué pudo haber hecho e para que su pareja no perdonara?


    Pero cuando levanta los ojos hacia mí, de repente sé que se refiere precisamente a eso.


    “No, E”, murmura Cora, sacudiendo lentamente cabeza hacia mí. “No para esto, no para esto”


    “Qué”, respiro, mi estómago se revuelve de ansiedad mientras miro a mi hermana, desesperada por


    saber


    Cora deja escapar un suspiro tembloroso y luego mete mano en el bolsillo trasero y saca un trozo


    dodo. de papel que me entrega. Lo tomo con manos temblorosas y lo desdoblo, mirándolo


    fijamente. Pero entonces yo


    “Estoy embarazada, E”, susurra Cora.


    Mi boca se abre y miro a mi hermana, incréd. E me da un momento para poner el


    piezas juntas y luego soyo un pez boquiabierto, abriendo y cerrando boca, tratando de forzar


    salida des pbras.


    –


    “Cómo”, jadeo, sin dejar de mira. “Pero si tú… y Roger no pueden…”


    Y luego, lentamente, sacude cabeza. “No, E”, dice, subio inferiorienza a temr por el


    dolor.


    Original from N?velDrama.Org.


    Cierro boca y miro fijamente, dándome cuenta de que si Roger no puede…


    “Hank”, suspira, con voz temblorosa. “Hank es el padre de mi hijo”. 12
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)