Capítulo 288
#Capítulo 288 – Vión
Sinir
Suspiro, sentándome en cama junto a mi pareja, dándole una mirada significativa mientras le sigo
corriente. Agarra su teléfono, levanta con entusiasmo el cronómetro del reloj y nunca quita otra
mano de su estómago.
“Está bien”, murmura, mirándose a sí misma. “Bueno, esta contrión ha terminado por un tiempo”,
me mira. “?Deberíamos simplemente esperar a que el siguiente inicie el cronómetro y el tiempo entre
ese y el siguiente?”
Exhalo con fuerza, cierro los ojos y trabajo muy duro para contrr mi ansiedad y ser paciente.
“Simplemente enciende el reloj y agrega dos minutos al tiempo, E”, le ruego. “Por favor.”
“Está bien”, dice e. Luego siento su mano en mi meji y abro los ojos para mirar su rostro dulce y
emocionado. “Todo va a estar bien, Dominic. Ya escuchaste a Hank. Estoy fuerte, no hay motivo para
ir corriendo al hospital todavía”.
“No hay razón para no hacerlo”, respondo, miránd fijamente. Pero mi peque?apa?era
simplemente se acerca más a mí, presionándose cálidamente contra mi costado. Bajo mi cabeza hacia
su cabello, mi corazón todavíate rápido por ansiedad y anticipación, y respiro profundamente su
cálido aroma. Tiene razón, al menos un poco: no hay nada de malo en esperar unos minutos. Mientras
trabajo con mi paciencia, escucho a E hacer clic en su teléfono.
–
“Está bien ” , chirría. “Le envié un mensaje de texto a Cora diciéndole que estaba despierta y dice que
se reunirá con nosotros allí cuando estemos listos. Pero e dice que le enviemos un mensaje de texto
con el tiempo entre contriones cuando lo tengamos. También dice que podría ser un parto falso”,
se? E, mirándome con expresión interesada. “Ya que es muy temprano. Entonces, podríamos
estar entrando en pánico por nada”.
–
Murmuro algo en respuesta – honestamente no sé qué y rodeo con mi brazo, concentrándome en
estar firme a sudo, donde e me necesita. E está emocionada, pero en el fondo sé que también
está ansiosa. ?Cómo podría no estarlo? A lorgo de esta pesadi de embarazo, algo sale mal en
todo momento. Sé que,o yo, e está con alfileres y agujas, esperando que pase el otro zapato.
Los siguientes minutos son una tortura para mí. Cada instinto en mí me dice que me levante y me
mueva, que me prepare, que haga algo. Podría ir a arrancar el auto, tenerlo listo y se?r calle para
que podamos irnos en el momento en que e esté lista. Podría revisar dos veces esta bolsa del
hospital, aunque E empacó y reempacó doce veces. Podría arrancar ese ridículo salvaescaleras
de pared, ahora que ya no lo necesitamos…
Eso, al menos, me daría cierta satisfión y quemaría algo de esta energía ansiosa…
Pero, a pesar de ese impulso, me quedo aquí aldo de mi pareja, donde e me necesita. No hay
ningún otro lugar donde me atrevería a estar.
“Ohhh”, dice E de repente, su mano deslizándose sobre su vientre mientras cierra los ojos con
fuerza. Está bien”, respira. “Creo que este es… otro”.
Agarro su teléfono de cama junto a e. Ocho minutos. “E”, le corto, “tus contriones son sólo
diez minutos de diferencia. Por favor.”
“Diez minutos”, dice, frunciendo el ce?o ante el teléfono. “?Cómo es posible? Acaban de empezar…”
1
“E”, ahora mi voz es baja con advertencia y ansiedad. “Por favor nos vamos
–”
Original from N?velDrama.Org.
“Bien”, dice, alzandos cejas y poniendo los pies en el suelo. “Creo que es demasiado pronto, pero
oohhhh”, hace una mueca, estremeciéndose de dolor y cerrando los ojos.
–
“?Qué pasa?”, respiro, inclinándome y tomando su mano. “?Qué ocurre?”
“Es simplemente… agudo…” dice, con los dientes apretados. “Ow, no pensé que dolería tanto tan
pronto…”
“Suficiente”, gru?í, tománd en mis brazos, mi corazóntía con fuerza. Me dirijo a puerta pero e
me detiene y me da una palmada en el hombro.
“?El bolso!” —grita, y me doy vuelta, agachándome para agarrarlo y luego saltando de habitación en
una rápida ión. Camino por el pasillo y me dirijo ansiosamente hacias escaleras. Sin embargo,
cuando empiezo a bajarlos, E da un grito ahogado y convulsiona en mis brazos, se cong,
abrazánd cerca, mis ojos recorriendos líneas de dolor de su rostro.
–
“E”, jadeo, aterrorizada. Pero no hay nada que pueda hacer. Sólo sostengo hasta que se detiene,
hasta que abre los ojos y me mira sorprendida a cara y luego a su vientre, su cara se pone nca.
“Abajo”, exige. “Bájame. Algo… algo pasó.
e
Todavía estoy envuelta en sus brazos mientras Sinir vuelve a ión y se apresura hacia el final
des escaleras donde puede dejarme. Siento una repentina humedad entre mis piernas, un calor
pegajoso que…)
Maldita sea, lo único que puedo pensar es en sangre que vi sobre mí en los escalones del templo
cuando casi pierdo al bebé, cuando estaba tan débil y agotada.
Y si –
?Algo salió terriblemente mal?
Sinir llega al final des escaleras mientras yo me aferro a sus hombros, el pánico me recorre. Me
coloca firmemente sobre mis pies y me miro, intentando lo mejor que puedo en oscuridad para
evaluar lo que veo.
“?Luz!” mo, pasando mi mano por mis piernas, tratando de evaluar…
Sinir entra instantáneamente en ión y enciende el interruptor del pasillo. Frenética, miro mi mano
pero veo… ro.
Hay líquido en mi mano, pero está ro. Solté una peque?a risa frenética mientras miro mi mano y
luego mis pantalones cortos de pijama empapados.
“E”, jadea Sinir, tomándome por los hombros y haciéndome mirarlo, “E, por favor, ?qué pasa?
?Qué está pasando?”
–
–
“Se me rompió fuente”, explico, todavía riendo, un poco histérica por el alivio. “Estoy todo mojado –
porque
mi agua se rompio
“Oh, Dios mío”, murmura, desplomándose contra pared y llevándose una mano a cabeza. “E –
pensé –”
“Todo va a estar bien”, digo, acercándome y rodeando su cintura con mis brazos. Sinir, lo vamos a
lograr. Creo… creo que ambos estamos realmente asustados y traumatizados por todo lo que hemos
pasado”.
Abre los ojos y me mira, sacudiendo un poco cabeza.
”
“?Pero de aquí en adnte?” Insisto mirándolo con total confianza. “Todo va a salir bien. Muy fácil. Y
pronto tendremos nuestro bebé”.
él sonríe ante eso, deteniendo su energía frenética por un segundo para rozar mi meji con su dedo,
inclinarse y besarme. Pero no dura mucho. “Tienes razón, problema”, murmura, alejándose. Pero si te
parece bien, me calmaré cuando te tengamos sano y salvo en una cama de hospital.
“Está bien”, digo, asintiendo. “Pero, um”, hago una pausa y me muerdo elbio, un poco avergonzado.
“? Puedes subir primeros escaleras y traerme un cambio de pantalones? No puedo… no puedo salir
de casa así. Parece que me oriné”.
Sinir suspira y pone los ojos en nco, pero sube corriendos escaleras lo más rápido que puede
para conseguirme una muda de ropa.
Cinco minutos más tarde, estamos en el auto y en camino, yo respiro profundamente mientras siento
queienza a aparecer otra contrión. Atraveso el dolor y Sinir me mira con preocupación
mientras lo hago, pero el dolor pasa. Estamos en silencio, Sinir concentrándose en carretera y yo
rjándome entre contriones, que… maldita sea, ?están acelerando?
Las calles están en su mayor parte despejadas mientras conducimos por ciudad; de todos modos,
ahora todos están dormidos, y cierro los ojos y trato de rjarme, respirando profundamente en
anticipación al dolor queienza a estar en mi espalda, contrión que sé que es
aproximadamente para bncearse a través de mí.
Sin embargo, justo cuando siento queienza el profundo pulso del dolor, mis ojos se abren de
golpe cuando escucho a Sinir maldecir.
“Qué”, empiezo, pero el auto gira repentinamente hacia undo y derrapa hasta detenerse. Y luego
grito.