Capítulo 279
#Capítulo 279 – Problemas
e
“Te tomó bastante tiempo”, le mo cuando finalmente aparece. Estoy sentado en esa copia de
nuestra cama en el bosque iluminado pors estres. Sientoo si hubieran pasado horas para mí,
pero no hay forma de saberlo realmente. El tiempo funciona diferente aquí. Probablemente fueron sólo
unos minutos, y mi deseo tan intenso por él hizo que pareciera másrgo.
“En serio”, murmura Sinir, sus ojos recorriendome mientras me siento frente a él, usando una bata
azul oscuro que refleja nca que usé primera vez que nos vimos en este estado de sue?o. Me
paso el pelo por los hombros, dejándole oler mi excitación, haciéndole saber qué es lo que quiero.
Se acerca a mí, vestido sólo con sus familiares pantalones de vestir negros, pero sin camisa que
bloquee mi visión de sus cincdos abdominales y curvatura de su musculoso pecho. Siento que mi
boca se seca un poco mientras lo miro, permitiéndome desearlo. Se detiene en el borde de cama,
elevándose sobre mí, mi corazónienza atir con fuerza detrás de mi caja torácica.
“Y aquí pensé que iba a tener un sue?o reparador esta noche”, murmura, sus ojos se detiene en
hinchazón de mis pechos contra seda de mi lencería.
“Oh”, respondo, levantandos cejas y fingiendo estar inocentemente sorprendida. Me encojo de
hombros. “Bueno, si eso es lo que quieres”, me inclino hacia atrás para apoyarme en mis codos,
extendiendo mi cuerpo frente a él y asintiendo hacia el espacio a mido. “Por favor, ponte cómodo. no
te molestaré
mientras duermes siesta”.
”
“Mentiroso”, sonríe, sus ojos brin mientras se arrastra sobre cama para cernirse sobre mí. “Te
conozco, problema. No podrás quitarmes manos de encima.
“?Oh?” Pregunto, parpadeando inocentemente. “?Quieres verme intentarlo?”
“No”, gru?e, agarrándome por el cuello y acercando mi rostro al suyo. “No, no quiero eso en absoluto”.
Luego, con dolorosa lentitud, coloca su cuerpo centímetro a centímetro encima del mío. Dejé caer mi
cabeza hacia atrás, mi piel chirrió ante el toque de él. Gran parte de esto es una repetición de lo que
estábamos haciendo hace un momento, pero inocencia, moderación, han desaparecido. La
sensación de él presionado contra mí me hace perder el deseo, el peso de su cuerpo sobre el mío me
hace gemir de deseo. Bueno, buena chica —murmura contra mi cuello. “Eso es lo que quiero. Gime
para mí.”
Mi respiraciónienza a entrecortarse mientras acaricio con mis manos dura hinchazón de los
músculos de su espalda, presionándolo más fuerte contra mí. Puedo sentir su longitud dura y lista,
presionada entre mis piernas. Muevo mis caderas, provocando un gru?ido de él mientras muevo
lentamente contra esa dureza. Presiono más fuerte, me gusta el sonido, haciendo que me desee tanto
como yo a él. Siento que me humedezco más, mi cuerpo desesperado por sentirlo dentro de mí.
“Más despacio, problema”, retumba Sinir, echando cara hacia atrás para mirarme a los ojos.
“?Por qué?”, pregunto. Sinir nunca detiene lo que podría ser
Me congelo, el pánico me atraviesa y mis ojos se abreno tos. “Espera, ?crees que es….?es
malo? ?Es peligroso para el bebé? Deberíamos…”
“Está bien”, me asegura, sus ojos gentiles mientras sacude cabeza. Tomo un profundo y
estremecido
aliento, rjándose contra él. Ni siquiera había pensado en considerar –
“Está bien, peque?o amigo”, me susurra, presionando un suave beso en mi marca de apareamiento,
haciéndome estremecer. “Por muy real que parezca todo esto, todo está en tu mente. Tu cuerpo
descansa, duerme plácidamente. Lo que hacemos aquí no afecta tu ser físico”.
“Está bien”, susurro, pasando mis manos por su cabello.
“Solo quería que disminuyeras velocidad”, continúa, besando mi víc y luego bajando para
presionar un beso entre mis senos. “Para poder asegurarme de probarte tantoo quiera antes de
dejarte tenerme”.
–
“?Déjame tenerte?” Me río, jadeando un poco mientras élme un amplio trazo en el centro de mi
vientre”. Como si no pudiera llevarte cuando sea, oh…” mi cabeza cae hacia atrás mientras él me
silencia con su boca, colocánd justo donde quiero que vaya.
Gimo mientras Sinir meme lentamente, arrastrando su lengua sobre mi clítoris, torturándome con
su suavidad, su ritmo lánguido. él me da una risita baja, presionando mis caderas hacia abajo cuando
se mueven instintivamente hacia él, instándolo a avanzar, rogando por más, más. Continúa a su ritmo
tortuoso hasta que estoy jadeando por él, con los ojos cerrados.
“Continúa, E”, me insta, apartando lengua por un momento y haciéndome querer gritar.
Ruegame.”
“Por favor”, gimo, apretandos sábanas en mi mano.
“Buena chica”, murmura y luego, amablemente, baja su boca hacia ese peque?o manojo de nervios en
la parte superior de mis muslos y meme bruscamente, deslizando dos de sus gruesos dedos dentro
de mí mientras lo hace. Me desmorono porpleto al
sensación, gritando mientras los escalofríos recorren mi cuerpo.
Me lleva a través de mi orgasmo, su lengua presiona con fuerza contra mí. Luego, cuando mi pecho
late agitado y mis ojos están cerrados, él se levanta para flotar sobre mí.
“E”, murmura, volviendo mi rostro hacia su ingenio.
hacia mí, E”.
una suave presión de su dedo contra mi mandíb. “Mirar
Obedezco, abro los ojos y miro fijamente brinte mirada verde de mi pareja.
Content protected by N?v/el(D)rama.Org.
“Siénteme”, ordena, y obedezco de nuevo, extendiendo mano entre nosotros para captar su calidez
aterciopda y espesa, moviendo mi mano lentamente sobre su cabeza. Un escalofrío lo recorre y
cierra los ojos por un momento y luego me mira. “Pídemelo”, exige.
“Por favor”, le ruego de nuevo, sin saber qué más decir, y él baja su mano para agarrar base de su
po, inclinánd para que quede presionada contra mi entrada, pero no más.
“Vamos E”, bromea, riéndose un poco de mí, irritandome. “Dijiste que podías llevarme cuando
quisieras. ?Entonces? Hazme.”
–
“Por favor, Dominic”, gimo, “te quiero, quiero sentirte dentro de mí…” Y es verdad. Me siento palpitar,
deseándolo de nuevo, codicioso a pesar del cer que me hace temr el cuerpo que acaba de
darme. I
quieren más.
“Hazme, E”, gru?e, haciendo que mis ojos se abran para defenderse. Entonces se presiona un
poquito dentro de mí, solo punta de él me ensancha, estirándome para él, haciéndome jadear con
anticipación, recordando lo que se siente tenerlo todo dentro de mí – todo a vez –
“Oh, maldita sea”, jadeo, incapaz de evitar dejar caers sábanas de mis manos y agarrar sus
caderas, empujándolo con fuerza hacia adnte. “Por favor, Dominic, fóme ahora, te necesito”. Con
un poderoso gru?ido, mipa?ero me obliga con un único y fuerte empujón que lo envuelve
profundamente dentro de mí. Grito mientras él me llena, envolviendo mis brazos alrededor de su
espalda y hundiendo mis dientes en piel de su hombro. él también grita, un escalofrío recorre su
cuerpo mientras su cuerpo, su necesidad, toma el control, pulsando su gruesa longitud con fuerza
dentro de mí. Dominic no es amable mientras golpea sus caderas contras mías, pero no quiero que
lo sea, no ahora, ha pasado tanto tiempo.
–
–
– necesitamos esto –
Mi propio cuerpo lo encuentra golpe tras golpe mientras me aferro a él, el ritmo de mi respiración
coincide con el suyo, mis caderas se mueven hacia arriba para que cada zambullida sea más
profunda, más fuerte, más rápida, llevándolo a su fin.
–
–
Su respiración se entrecorta mientras aleja su cabeza de su lugar junto a mi hombro. No reduce el
paso ni un instante, pero pronuncia mi nombre, haciéndome abrir los ojos de nuevo y encontrarme con
los suyos. Mírame”, me ordena. “Mírame.” Y entonces lo miro a los ojos mientras alcanza su clímax, mi
propio edificio en mí. Me conecto con él a través de nuestro vínculo, pasándole todo lo que hay en mí:
todo mi amor, todo mi deseo por él, toda dedicación, pasión que él despierta en mi alma. Y
mientras se estremece en su clímax, liberando un fuerte gemido mientras se derrama dentro de mí,
me transmite los sentimientos, confirmando y reafirmando supromiso, su amor. Jadeo para mi
propia liberación, presionando sus caderas con fuerza contra mí mientras otro orgasmo se libera,
dejándome deshuesada y exhausta contras sábanas.
Sinir se desploma un poco contra mí, cambiando su peso para no astarme debajo de él, sus
extremidades tiemn. “Maldita sea, E”, jadea, apoyando su frente contra mi pecho. “Lo que me
haces… eso…”
“Nada que haya sentido antes”, termino por él, una de mis manos en su cabello, otra deslizándose
lentamente sobre piel sudorosa de parte superior de su espalda.
Nos quedamos así durante mucho tiempo mientras yo miros estres apenas visibles entre los
árboles, rjándonos el uno con el otro, contentos de estar envueltos en los brazos del otro. Empiezo,
sin embargo, cuando escucho una peque?a nariz resondo a mido. Le doy una fuerte sacudida a
Sinir.
“Acaso tú
–
?Acabas de quedarte dormido? Exijo, sorprendida.
“?Qué-?” murmura, parpadeando hacia mí.
“?Acabas de roncar!” Acuso, riendo. “?Puedes hacer eso? ?Puedes quedarte dormido en un sue?o?
“No lo sé, E”, murmura adormdo, apoyando su cabeza en mi pecho y envolviéndome con sus
brazos. “Contigo todo es posible. Tómaloo un cumplido. Me eliminaste. Ahora déjame descansar,
mujer”.
Me río un poco, apoyo cabeza en almohada y miro al cielo, contenta. Es cierto que es posible que
no podamos hacer esto en nuestros cuerpos reales por un tiempo. Serían tres mesesrgos.
?Pero si no podemos tener eso? Bueno, al menos tenemos esto.
Así que inclino cabeza hacia atrás, me rjo y me dejo so?ar.
Al menos lo hago por un tiempo, hasta que mi pareja se despierta, se pone dura yienza todo de
nuevo.