17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 266

Cap铆tulo 266

    Capítulo 266


    #Capítulo 266 – Verdadera hermana


    e


    La luz llega lenta, al principio, y me sientoo una vasija de terracota seca en que empiezan a


    caers primeras gotas de lluvia. Pero luego, cuando mi cuerpoienza a absorber el poder, a


    absorberloo arci sedienta, el poderienza a caer dentro de mío una tormenta de


    verano. Empapa cada parte de mí, salpicando mi alma cansadao un ungüento refrescante.


    Pero luego, incluso cuando siento que ya he tenido suficiente, sigue viniendo y viniendo. La tormenta


    de poder en mí crece hasta convertirse en monzón, hasta que me llena, me desborda. Hasta llegar a


    mi garganta, amenazando con llenar mi boca, mi nariz, mis pulmones. Inclino mi cabeza hacia atrás,


    desesperada por mantenerme por encima de marea, pero es incesante.


    Jadeo, luchando, pero puedo sentirlo goteando por los bordes de mi boca, encontrando su camino a


    pesar de mis esfuerzos.


    Si tan solo hubiera tenido más tiempo – si tan solo fuera más fuerte pero no puedo luchar contra esto –


    es demasiado


    –


    Escupo, tratando de mantener el agua fuera de mi boca, pero entra a borbotones y jadeo contra e,


    tosiendo mientras el poder llena mis pulmones.


    “?E!”


    Sólo una parte de mí puede oír el grito de Cora, el resto de mí se ha ido, consumido por el poder, por


    el conocimiento que me da, por forma en que me llena, me posee, me ahoga con su fuerza.


    Puedo sentir sus manos sobre mis hombros, pero luego, de repente, me fui.


    ??


    –


    Mi mente ahora estápletamente llena de poder y siento que estoy trabajando débilmente para


    nadar a través de él, para llegar a cima, para tomar aire. Pero mis brazos… parecen no poder


    empujarme, levantarme. Jadeo de nuevo, desesperada por aire, y el poder fluye por mi garganta,


    llenándome, consumiéndome, agarrando cada borde de mi cuerpo hasta que mi visión no se vuelve


    negra, sino totalmente nca.


    Y luego, lo que veo a continuación…


    Eso si siempre lo hubiera sabido. Siempre he sido consciente, en el fondo, de quién es


    precisamente e. Pero en este momento, en mi mayor debilidad, finalmente me he dado cuenta. Que


    e es única que puede ayudar. Porque ahí, en mi momento más débil, mi madre me hace un


    regalo. Una única imagen de e arrodida junto a una cama en el orfanato, besando frente de una


    ni?a mientras susurra pbra “hija” suavemente contra su piel.


    Pero esa ni?a no soy yo.


    Es Cora.


    Cora, mi hermana. La hermana de mi corazón, mipa?era constante, pero también…


    Sí, ahora lo sé. También hermana de mi cuerpo. Mi verdadera hermana.


    La Diosa en el recuerdo se vuelve hacia mí y me da una peque?a sonrisa. “Dos hijas”, dice


    suavemente. “Uno de lobo, uno de nacido humano. Para unir los mundos. Dos mitades de una diosa


    para hacer una”.


    “?Por qué?”


    Creo que pregunta es más que form. No podría formars pbras aunque lo intentara,


    ahogándomeo estoy en su poder. La Diosa sacude cabeza lentamente, con esa peque?a


    sonrisa secreta todavía en susbios.


    “Había que amarse de buena gana, querer salvarse unos a otros. No porque tuvieras que hacerlo,


    porque era un destino escrito. Debe ser un regalo, dado gratuitamente”.


    E me hace un gesto con cabeza mientras miro. “Vete ahora”, dice. “Tu tiempo es corto”.


    Ante eso, mis ojos se abren en el mundo real y puedo ver que estoy derramando poder, rebosante de


    luz, pero estoy acostado en los escalones del templo y no puedo respirar.


    “?E!” Cora llora, con terror en su voz y lágrimas corriendo por su rostro. “?E!”


    Entonces me giro, mi cuerpo se retorce, se corta y el poder se derrama de mi bocao agua de mis


    pulmones. Entonces respiro profundamente, lo sientoo fuego dentro de mí y por un momento


    cierro los ojos, tratando de luchar contra el dolor en mi cuerpo – el dolor en mi estómago –


    Entonces abro los ojos y me miro a mí mismo, a mis piernas…


    Sangre – sangre por todas partes –


    Ay dios mío.


    Vuelvo a mirar el rostro de Cora. “Cora”, exijo. “Cora, tómalo”.


    –


    “?E!” Escucho su voz mientras le suplico a mi hermana, escucho en algún lugar al otrodo de


    za, pero no puedo mirar ahora.


    –


    E tiene que quitarme esto, solo e puede


    Sólo e puede, o eso me matará y todo será un desperdicio.


    “?Cora!” Grito, casi gritando por el sonido des explosiones tan cerca de nosotros, agarrando su


    mano tan fuerteo puedo. “?TóMALO, Cora! ?Toma el regalo y dáselo!


    “?Qué – qué?” E murmura, su voz frenética. “E – no puedo


    Please check at N/?vel(D)rama.Org.


    ”


    “Puedes”, digo, fijando mis ojos en los de e, su mano agarrada a míao un tornillo de banco.


    “Tú eres mi hermana, Cora”. Entonces miro fijamente su mirada, transmitiendo verdad a través de


    mis ojos, a través de mi mano sobre de e, a través del vínculo que siempre ha estado ahí entre


    nosotros.


    E jadea, de repente, al saberlo.


    “?E!” Ahora lo oigo gritar, puedo oír sus pies golpeando hacia mí.


    “Ahora ” , gru?í, feroz. Sé que me arrancará de e, no podrá evitarlo, cuando vea sangre –


    “?Tómalo ahora, Cora!”


    E asiente rápidamente,prendiendo, asustada pero… pero dispuesta. “Está bien, E”, dice,


    apretando su agarre sobre el mío. Y entonces, casi en un instante, siento que el poderienza a fluir


    desde mi cuerpo hacia el de e.


    Sin embargo, Cora es fuerte. Más fuerte que yo, más fuerte de lo que alguna vez fui. Puede que haya


    sido su protectora en el orfanato, en nuestras vidas, pero e siempre ha sido fuente de mi fuerza.


    Mientras el brillo se desvanece de mí, puedo verlo llenánd. Y e lo acoge con agrado, le deja


    espacio, lo saborea dentro de e. Me ahogó – casi me mata – tal vez mató a mi hijo – ?Pero Cora?


    Cora tiene espacio en su corazón para todo ello. Por el amor, alegría, el conocimiento.


    Siento que el último hilo me abandona y ya no me quedan fuerzas. Mi mano cae de de e, mi


    cabeza


    cayendo contra piedra de los escalones del templo. Mi visiónienza a desvanecerse cuando


    Cora se pone de pie, con los ojos vueltos hacia el cielo.


    Escucho mi nombre de nuevo, no de susbios, sino de los de otra persona. De su.


    Unos brazos fuertes me rodean y me acercan a mi pecho. Mi nombre, una y otra vez, frenético de


    preocupación.


    “Espera”, le digo, mientras él me aleja de e. Estoy desesperado por ver, por mirar. “Mira”, susurro,


    se?ndo con un dedo tembloroso a mi hermana cuando, de repente, se iluminao una estre. Y


    mientras lo hace, mientras le da el regalo al mundo, siento que me estremezco y sonrío al mismo


    tiempo.


    Bueno, yo pienso. Se hace.


    Entonces cierro los ojos, permitiendo que mi cabeza caiga contra el pecho de mipa?ero mientras


    él me abraza. Ahora nos estamos moviendo, corriendo, hacia algún lugar, no sé dónde. No me


    importa. No me queda nada. Dentro de mí, no puedo sentir nada,o si los esfuerzos del día


    cortaran todos loszos dentro de mí. Ya no puedo sentir a Cora ni a mi madre. No puedo sentir a mi


    hijo. Ni siquiera puedo sentir a Sinir ni a mi lobo. Es sólo… nada.


    Estoy al final de mí mismo. Estoy agotado. Y yo sinceramente…


    …No sé si podré volver. 2
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)