17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 244

Cap铆tulo 244

    Capítulo 244


    Sustituto idental de Alpha #Capítulo 244: Sinir visita una zona de guerra


    e


    “Dominic, esto no es justo, ?quiero ir!” Estoy mirando a mipa?ero mientras se pone los zapatos,


    mis brazos cruzados obstinadamente sobre mi pecho. Tengo que luchar para ocultarle mi bostezo, ya


    que apenas estoy despierta. El sol aún no ha salido, pero Sinir parece tan alerta y enérgicoo


    siempre. Probablemente su adrenalina ya esté aumentando, ya que esta ma?ana encabezas


    delegaciones de cumbre en una excursión al continente en conflicto.


    Mi loba está furiosa con Sinir por ordenarnos que nos quedemos atrás, aunque sé que no puedo


    vr ahora que estoy en mi quinto mes de embarazo. La cumbre es tanto mi bebéo lo es de mi


    pareja, y no quiero quedarme fuera de uno de los eventos más cruciales de todo el esfuerzo. Sin


    mencionar que también quiero ir por nuestra gente, todos los que todavíanguidecen con miedo e


    incertidumbre sobre si podrán escapar. Quiero ayudarlos, har con ellos y conocer sus necesidades


    – consrlos si es posible.


    Desafortunadamente, Sinir no parece en absolutoprensivo. Anoche le conté noticia del


    paradero de mi madre y no se lo tomó bien. Se movió en el acto y salió a correr, analizando sus


    sentimientos antes de finalmente regresar y remarme con toda ferocidad que poseía. Después


    edió a dejarme ir, pero obviamente no estaba contento con eso.


    “Haz puchero todo lo que quieras, problema. No te llevaré a una zona de guerra”, dera Sinir con


    severidad, “?seguro que te das cuenta de lo mucho que siento esto si estoy dispuesto a perderte de


    vista?”


    él tiene un punto. Desde que decidimos que encontrar a mi madre era demasiado urgenteo para


    retrasarlo, él ha sidoo mi sombra gigante y peluda. Sus instintos protectores están en tal estado


    de sobrecarga que recuerdo los primeros días de mi embarazo, cuando gru?ía y gru?ía a cualquiera


    que me mirara.


    “Pero yo debería estar allí,  gente necesita ver que estamos juntos en esto!” Insisto, golpeando mi


    peque?o pie antes de que pueda pensar mejor en ello.


    Sinir arquea una ceja y despliega su enorme cuerpo desde el borde de cama, elevándose sobre


    mí. Me mira a los ojos muy abiertos durante unosrgos momentos, sondeando nuestro vínculo de


    apareamiento y leyendo el estrés de mi lobo con demasiada facilidad. Desearía poder ocultárselo,


    pero parece que no puedo apartar mi mirada de su prante escrutinio. La verdad es que debajo de


    mi interés genuino en el viaje, hay un mar agitado de ansiedad por el hecho de que él irá a una zona


    de guerra sin mí. Mi lobo odia esto más que nada, sin importar cuán inevitable sea eventualidad.


    Al ver esto, expresión premonitoria de Sinir se suaviza hasta convertirse en algo


    insoportablemente tierno. “Esta será una buena práctica, peque?o amigo”. Murmura, acercándome. “A


    ninguno de los dos nos gusta, pero de una forma u otra nos vamos a separar. Tienes que encontrar a


    tu madre y yo tengo que luchar contra Damon”. Suspira, besando mi sien. “El momento es terrible,


    pero no podemos contrrlo. Simplemente tenemos que superarlo”.


    “?Cómo?” Pregunto en voz tan baja que apenas reconozco.


    “Tomándolo un día a vez”. Sinir responde, sonando tan firme y seguro que es difícil creer que


    este sea el mismo lobo que actualmente está enviando oleadas de rabiosa posesividad a través de


    nuestro vínculo. “Si podemos salir adnte hoy, estaremos juntos de nuevo esta noche. Y cuando


    llegue el momento de que te vayas, entonces solo debemos recordar que cada día que estamos


    separados es un día más cerca de reunirnos”.


    Asiento, mi garganta se siente espesa y áspera. “Sabía que iba a ser difícil… pero no me di cuenta de


    que sería tan difícil. Quiero decir, ya lo hicimos una vez”.


    “Lo sé bebé.” Ronronea, apretándome aún más fuerte ahora. “Pero esta vez es diferente… y es lo


    mejor. No podré concentrarme en los refugiados ni en los otros Alfa si estás conmigo, estaría


    demasiado preocupado por tu seguridado para darles atención que merecen”.


    El tiene razón. Sé que tiene razón, pero ese nunca ha sido el problema.


    “Está bien, pero si llegas aunque sea un minuto tarde, iré a por ti”. Lo amenazo malhumorado, mi voz


    amortiguada por su dulce olor en el pecho.


    “No llegaré tarde”, promete, besándome el pelo cuatro veces en rápida sucesión. “Tienes mi pbra,


    E. Volveré antes de que te des cuenta”.


    __________________


    Sinir


    Cuandoenzó esta guerra me dije a mí mismo que cuando finalmente regresara a casa, sería para


    derrotar a Damon de una vez por todas.


    No es fácil aceptar el hecho de que voy a regresar a Vanara en sólo unas horas, especialmente


    cuando veo multitud de cuerpos mando por abordar los aviones cuando aterricemos. Mi familia


    está a mil mis de distancia, lo cual duele muchísimo, pero al menos sé que estoy haciendo lo mejor


    para ellos sin importar distancia. Se siente diferente darle espalda a mi gente cuandonguidecen


    aquí solos, porque ?cómo puedo hacer lo mejor para ellos cuando he escapado y ellos todavía viven


    con miedo?


    Mientras desembarcamos, cientos de lobos me rodean, gritando con una mez de alegría, alivio y


    desesperación. Suplican mi ayuda, gritan preguntas sobre mis nes para guerra, me suplican que


    derroque a Damon yprometan sus vidas en lucha. Todo es tan abrumador y no soy el único que


    se siente así.


    Puedo ver el dolor, preocupación y lástima en los rostros de cada Alfa de mi empresa, incluso de


    aquellos que no han sido particrmente cooperativos. Puede que solo haya un viaje en avión entre


    estos refugiados y los que conocieron en Vanara, pero esta experiencia se sientepletamente


    diferente. Estas personas no se están recuperando, semens heridas y tratan de decidir qué hacer


    ahora que están a salvo. Estas personas todavía están en plena lucha o huida, sin estar seguras de si


    vivirán o no para ver salir el sol nuevamente.


    El olor de su miedo es astante, y me pregunto cómo James ses arre para hacer esto todos los


    días: saber que solo puede salvar a unos pocos y rezar para que no les pase nada a aquellos que


    debe dejar atrás. Apoyo una mano firme en su hombro mientrass delegaciones se dispersan entre


    multitud, escuchando sus historias con expresiones graves. “Lamento no haber venido antes”. Se lo


    confieso al soldado. “Quiero que sepas cuánto respeto y aprecio el trabajo que has estado haciendo.


    Si no hubiera estado tan decidido a regresar de manera correcta, habría entendido antes por lo que


    has estado pasando”.


    “Alfa, esa es tu culpa hando”. James responde simplemente. “Estas personas están encantadas de


    verte, sin duda, pero saben que no puedes estar aquí y near una guerra al mismo tiempo”.


    “El tiene razón.” Interviene una loba. Hay tantos cambiaformas rodeándonos ques conversaciones


    privadas son imposibles, no es que me importe. “Créeme, Alfa. No te queremos aquí todos los días”.


    “?Qué deseas?” Pregunto, notando a un ni?o apoyado contra sus piernas. “?Hay algo que pueda


    hacer por usted mientras esté aquí?”


    “Puedes subirnos a uno de esos aviones hoy”. —Pregunta loba, con un marcado estallido de


    vulnerabilidad cruzando su rostro. “Hemos estado esperando tres semanas”.


    Asiento, incapaz de rechazarlos. “?Y tú?” Le pregunto al ni?o: “?Te gustaría vr hoy?”


    Me mira con el ce?o fruncido y confundido: “?Puede mi papá venir con nosotros?”


    Miro a su madre, que se arrodi a sudo: “Finn, sabes que papá está luchando en resistencia.


    Hemos hado de esto, cari?o”.


    él mira con tristeza y luego vuelve sus ojos hacia mí, obviamente esperando que le diga lo contrario.


    “No quiero ir sin papá”.


    “Tu papá debe estar muy orgulloso de ti”, le digo suavemente. “Tendría que confiar mucho en ti para


    dejar a su pareja bajo tu protión. Es un trabajo muy grande”. Continúo solemnemente. “Y estoy


    seguro de que él te extra?a tantoo tú a él, pero creo que él querría que llevaras a tu mamá a un


    lugar seguro, ya que él no puede estar aquí para hacerlo él mismo. Después de todo, e estará bajo


    tu cuidado hasta que él regrese.


    El ni?o me mira con los ojos muy abiertos, su pecho se hincha de orgullo mientras toma mano de su


    madre. “Vamos entonces, mami. Deberíamos subirte al avión antes de que esté todo lleno”.


    La loba me dice entre lágrimas un agradecimiento entre lágrimas mientras se van y siento una frión


    de segundo de calidez mientras los veo moverse hacia el avión, pero rápidamente es reemzado por


    un nuevo aluvión de culpa e impotencia a medida que más cambiaformas se apresuran hacia


    adnte, ansiosos. para obtener el mismo privilegio. Sé que he abiertospuertas, pero no puedo


    arrepentirme de haber ayudado a esos dos. Quiero ayudar a todos los que pueda, pero es difícil


    escuchar historias individuales con tantas vocespitiendo por ser escuchadas.


    Please check at N/?vel(D)rama.Org.


    “?Por favor, tengo cachorros!” Una mujer llora.


    “Mi nieto está herido, ?necesitamos ayuda!” Un lobo anciano responde, agitando los brazos.


    Sigue y sigue, rompiéndome el corazón. “?Qué pasará si nos quedamos?” “?Cuánto falta para que el


    usurpador venga tras nosotros?” “?Los humanos se están acercando cada día más!”


    “?Los ejércitos humanos?” Aro, centrándome en esta sorprendente noticia y preguntándome por


    qué mis espías no han informado de tales movimientos.


    “No se?or. Me refiero a los refugiados humanos. Los campos empezaron siendo peque?os pero los


    gobiernos no ayudan, por lo que están increíblemente desorganizados. Cuanto más numerosos se


    vuelven, más cerca están de invadirnos”. El mismo hombre responde.


    “?Me estás diciendo que hay campos de refugiados humanos cerca de aquí?” pregunto, atónito por


    esta noticia y sintiéndomepletamente ipetente por no haberme enterado antes.


    “Sí, Alfa”, confirma el hombre vte, ramente confundido por mi tono brusco. “Hay uno a sólo


    tres mis de este lugar”.


    “Tómame.” Yo mando, “ahora”.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)