Capítulo 232
Capítulo 232- Poder
e
Me agarro el vientre en estado de shock y me giro para localizar a Sinir. Está apoyado en puerta
de nuestra habitación, con sus poderosos brazos cruzados sobre el pecho. Los brintes ojos verdes
de Sinir me atraviesan, una expresión premonitoria en su hermoso rostro mientras espera mi
respuesta.
“En ningún lugar.” Chillo, demasiado sorprendida para pensar con ridad.
Sinir retumba sin decir pbra y avanza, agarrando mi nuca con su fuerte mano. “Me dijiste que
volverías aquí después de cenar, pero ramente estabas en otro lugar, problemas. La pregunta es si
pretendías volver y te desviaste o si me mentiste.
él inclina mi cabeza hacia atrás así que me veo obligada a mirarlo, y aunque tiene su expresión más
intimidante, mi lobo interior sólo se desmaya. Se deja caer boca arriba y se frota contra el suelo,
intentando atraer a su pareja. Puedo sentir al lobo de Sinir luchando contra el impulso de ceder,
reafirmando su desaprobación a través de nuestro vínculo. La enorme criatura se eleva por encima de
mi lobo en el ojo de nuestra mente, sus rasgos caninos hambrientos, feroces y absolutamente
irresistibles.
La mano libre de Sinir recorre mi cintura y se posa sobre mi ombligo. El bebé patalea emocionado,
compartiendos emociones eufóricas ys tonterías que había estado sintiendo a través de nuestro
vínculo cuando yo estaba conspirando con Roger. Por una frión de segundo, creo que Sinir
podría estar luchando contra una sonrisa: “?Has estado haciendo travesuras, peque?o lobo?”.
“Por supuesto que no.” Lo prometo, deslizando mis brazos alrededor de su cuello y poniéndome de
puntis para darle un beso: “Ni siquiera sabría cómo”.
Sinir se ríe sombríamente, remando misbios durante un interludio prolongado que enciende
fuego en mis venas. “No me hagas preguntarle a Philippe dónde has estado, peque?o lobo”. Advierte
que cuando nos separemos, “solo empeorarás cosas”.
“Sólo fui a ver a Roger”. Me encojo de hombros, batiendo mis pesta?as y tratando de parecer
inocente, “Lo siento si te preocupé”.
“Gracias. Pero no respondiste mi pregunta, E”. Sinir responde, pasando su palma sobre curva
de mi trasero y apretándome, acercándome más.
Me muerdo elbio inferior. “Bueno, estaba neando venir directamente aquí… después de que me
detuviera para har con él”.
“UH Huh.” Sinir retumba, dejando caer su cabeza sobre curva de mi cuello y rozando sus
colmillos de undo a otro sobre mi marca de apareamiento. Hace una pausa para mordisquear el
lugar especial, convirtiendo mis entra?as en líquido. “?Y qué negocio tenías con Roger que fuera tan
importante que sentiste que merecía mentirle a tu pareja?”
“En realidad no fue una mentira”. Insisto, ganándome un gru?ido de rega?o. Le doy una mirada
suplicante mientras levanta cabeza de nuevo, sabiendo ya que estoy librando una bata perdida,
“sólo una omisión”. Sinir arquea una ceja devastadoramente dudosa y yo suspiro. “Bien, queríamos
hacer que Kieran pagara por ser tan idiota con Cora. Fue nuestra lucha, no tuya”.
Por primera vez, Sinir parece genuinamente cautelosa: “E, ?qué hiciste?”
Mirando mis pies – o más exactamente, mirando mi barriga de bebé, que ahora oscurece
completamente mis pies – le cuento los detalles de nuestro n, preguntándome qué tan enojado se
pondrá. Cuando termino de explicar trama, lo miro por debajo de mis pesta?as, solo para
encontrarlo sonriéndome. Toma mi meji con su mano y, sintiéndome envalentonada, le ofrezco una
sonrisa tímida. “Eres el diablillo más dulce y diabólico que he conocido”. anuncia Sinir, riendo a
carcajadas. “Va a perder maldita mente de Diosa”.
Ahora no puedo contener una sonrisa, “está bueno, ?no?”
“Es brinte, pero sigues siendo una chica muy m por actuar a mis espaldas”. A pesar de sus
pbras, su tono es puro cari?o. “Estaba preocupado cuando no estabas aquí, y además tus peleas
ahora también son mis peleas. Así eso funciona esto”.
Asiento, “Lo siento, debería habértelo dicho”.
“Sí, deberías haberlo hecho”. Confirma, tomándome en sus brazos. “Y haremos más sobre eso más
adnte, pero por ahora estoy más preocupado por el poder que aprovechaste antes”.
—?Te refieres al brillo? Supongo que realmente no quiero har de esto cuando finalmente estemos
solos y sus besos me hayan hecho sentir más que un poco acalorada y molesta. “?No preferirías
hacer otra cosa?” Me inclino hacia adnte para besarle mandíb, atrapando el lóbulo de su oreja
entre mis dientes y mordisqueando ligeramente: “?Algo que no requiera har en absoluto?”
Sinir gru?e con anhelo, pero se mantiene firme. “Tenemos mucho tiempo para eso, problemas”.
Responde, sentándose en el sofá conmigo en su regazo. ‘Esto es demasiado importante para
posponerlo. Nunca he visto nada igual”. élparte, acariciando mi vientre.
“?Crees que todos se dieron cuenta?” Pregunto, apoyando mi cabeza contra su hombro. “Quiero decir
que sólo pasó por un segundo, ?verdad?”
Sinir se ríe y me abraza más cerca. “Sí, cari?o, me temo que tendrían que haber estado ciegos para
no haberlo hecho”. Explica: “No solo briba. Cuando haste fueo… no sé, lo único con lo que
puedopararlo es connzar un hechizo”.
“?Qué quieres decir?” Pregunto, no estoy seguro de que me guste cómo suena esto.
“Quiero decir, cautivaste a toda s tanpletamente que todos nos olvidamos de todo lo demás.
Cuando haste, no existía nada más. Ahora”, mostró una sonrisa sensual, “Eso podría ser lo habitual
para mí, pero no lo es para otros lobos, especialmente no para los Alfa de este calibre. Tus pbras
no fueron sólo persuasivas, sentío si estuvieras reescribiendo mis pensamientos personales. Ese
sentimiento se desvaneció tan prontoo te calmaste pero fue… bueno, sorprendente no parece
una pbra lo suficientemente fuerte”.
“?Pero cómo podría hacer algo así sin siquiera darme cuenta de que lo estaba haciendo?” Frunzo el
ce?o, sintiéndome más que un poco abrumada.
Sinir piensa por un momento: ‘Tu lobo estuvo atado durante tanto tiempo que nunca tuviste
oportunidad de aprender a contrr tu podero lo hacen mayoría de los cambiaformas. Y
cuando nos conocimos y e empezó a salir, fue un poco así también, ?recuerdas? —me insta,
besando mi cabello. “Seguimos viendo destellos de tu verdadera naturaleza: destellos del espíritu alfa
dentro de ti. El poder estaba y disminuía tan rápidamente que era fácil confundirlo con el bebé”.
“?Y crees que está pasando lo mismo ahora que mi lobo está libre? ?El poder está ahí en alguna parte
pero no sé cómo usarlo, así que simplemente esta cuando mis emociones se intensifican? Aro,
no estoy seguro de cómo me siento al respecto en absoluto.
Content is ? by N?velDrama.Org.
“Esa sería mi suposición”. Sinir lo confirma.
“Pero ?de dónde viene? Nunca he oído har de lobosnzando hechizos ni nada parecido a lo que
estás describiendo. No es que sea un experto, pero aun así”. Divago, sintiéndome más confundida
cada minuto.
Sinirienza a ronronear, obviamente sintiendo mi inquietud. “Pero no eres un lobo cualquiera,
E. El linaje de Diosa corre por tus venas. Puede que no sepamos cuánto de e misma te dio, o
qué tipo de magia imparte ese poder, pero tengo que pensar que esa es razón por que esto
sucede”.
Cierro los ojos con fuerza, tenía miedo de que dijera eso. “?Crees que nos hará da?o con los otros
Alfas,o si se sintieran enga?ados o manipdos?” Me pregunto en voz alta.
“Al contrario, creo que nos ayudará. Una cosa es rechazarme y otra totalmente distinta es rechazar a
la propia hija de Diosa”. él razona. “Aun así, necesitamos descubrir de qué más eres capaz;
necesitamos aprender sobre tu poder y encontrarte un maestro que te ayude a contrrlo”. Sinir
dera: “Tan prontoo concluya cumbre, podremos reiniciar sus sesiones de hipnosis, y esta
vez estaré a sudo”.
“Pero Dominic… no tenemos idea de qué otros recuerdos podría haber suprimido, o si hay alguno”. —
objeto, mirando mi regazo. He estado esperando el momento adecuado para sacar el tema aión
y parece que el destino me ha dado oportunidad perfecta, por necesidad, si no por gracia. “La única
forma en que hipnosis responderá a estas preguntas es si esos sacerdotes o propia Diosa
regresaran y me ense?aran sobre mi poder, y ciertamente no pueden haberme entrenado porque mi
lobo fue atado antes de que mi magia se manifestara”.
“Bueno, no lo sabremos a menos que lo intentemos”. Sinir suspira y me aparta el pelo de cara.
“Si hipnosis no ofrece más respuestas, encontraremos otra manera. Pero te prometo que lo
resolveremos, cari?o.
Respiro profundamente, me siento y me muevo para sentarme a horcajadas en su regazo. Las
grandes manos de Sinir se posan en mis caderas mientras espera que reúna valor. Cuando
finalmente lo hago, digo: “Creo que puede haber otra opción, pero no te va a gustar”. —Revelo,
mirándolo de cerca. “Dominic, creo que tengo que encontrar a mi madre.