Capítulo 208
Capítulo 208: Isabel consu a E
e
Cuatro días. Cuatro días desde que bombardearon el coche de Sinir en West Vanara, y cuatro días
desde última vez que oí su voz.
Me niego a creer que se ha ido. Sé que los demás han perdido esperanza, pero no conocen a mi
parejao yo y no tienen nuestro vínculo. No sé dónde está ni por qué no hemos sabido nada de él,
pero sé que está por ahí en alguna parte. Si el doctor me dejara salir de esta cama, iría a buscarlo yo
mismo.
Desafortunadamente, me mantiene bajo ve, y se ha asignado una lista de ni?eras para cuidarme.
Sinceramente, es un insulto, pero supongo que mis primeros intentos de fuga podrían haberle dado
motivos para preocuparse. La primera vez que escapé de mis guardias, bajé hasta el segundo piso
antes de que Philippe me alcanzara y me arrastrara hacia atrás. La segunda vez, solo logré caminar
por el pasillo, y tercera estaba muerta en el agua antes de que pudiera terminar de hacer una
cuerda cons sábanas de mi cama. Fue entonces cuando los lobos mandones que parecen creer que
pueden decirme qué hacer ahora que Sinir está… fuera de mi alcance… decidieron que necesitaba
supervisión constante.
Sé que todos están tratando de ser pacientes conmigo, novelxo, pero ellos también están lidiando con
su propio dolor y el médico los asustó por mi condición. Si me escucharan, les diría que mejor
solución posible para mi estrés sería encontrar a Sinir y traerlo a casa. Nada ayudará más que
tenerlo conmigo… pero no me escuchan, así que estoy atrapado aquí, tirado en mi nido y sin poder
trabajar.
“Esto es estúpido”. Me quejo, mirando a Isabel. “?No deberías estar en guardería?”
“El Rey pensó que mi experiencia tratando con bebés quejosos me hacía ideal para cuidar de ti”.
Isabel responde fríamente. “Y James está con los cachorros”.
La miro con curiosidad. “?Como va eso? ?Tú y James?
Isabel menza una mirada fulminante. “?Por qué no te preocupas por ti misma, princesa?” Aunque
mucha gente ahora se dirige a mí seriamente con este título, por parte de Isabel es pura bu. “No has
dormido, no hasido ni te hasvado el pelo sucio. Si realmente crees que tu pareja está ahí
afuera, entonces tal vez quieras rponerte para que él no tenga que regresar a casa con un
desastre”.
Tiene razón, pero sólo por poco. Anoche no dormí, pero estaba tan descansado después de mirga
sedación que mantenerme despierto ni siquiera fue un desafío. ?Y cómo puede una loba tener apetito
o pensar en higiene cuando su pareja está en peligro de muerte? novel.xo “?No crees que estoy
loco?” pregunto vte.
“?Importaría si lo hiciera?” Isabel arquea una ceja. “No te importa que los demás piensen que has
perdido cabeza”.
“No…” confirmo, mirando mi regazo. “Pero has perdido a unpa?ero, sabes lo que se siente”.
‘Eso es diferente.” Isabel espeta: “Yo estaba allí cuando murió mi pareja. Lo vi y lo sentí, no había
duda de que se había ido y no había lugar para esperanza”. E me mira con una mirada ilegible en
sus ojos. “Si yo estuviera en tu lugar…
Espero hacer exactamente lo mismo que tú”.
“?Puedo preguntar…” su rostro se contrae tan prontoos pbras salen de misbios, nuevo
pero ya heenzado. “?Cómo ha ocurrido?”
Al principio estoy segura de que no responderá pregunta, pero Isabel se revuelve en su asiento y
frunce losbios. “Fue hace más de un a?o, antes de que todo estoenzara”. E explica,
sorprendiéndome. Aún así, emoción en su voz alpartir estos detalles básicos me hace
arrepentirme de haberle preguntado esto. “Nuestra bebé, Sophie, tenía solo un mes y ambos
estábamos exhaustos y muy felices. Daniel estaba absolutamente enamorado de e y, en muchos
sentidos, era mejor con e que yo. Tuve un parto realmente difícil y mi cuerpo quedó destrozado.
Nada parecía ir bien, nictancia ni mi recuperación; fue abrumador y estaba tan preocupada por
hacer todo bien que me olvidé de disfrutarlo. Yo también estaba enamorado de e… simplemente no
lo llevé tan bien”.
‘Entonces, un día estábamos en el parque, haciendo un pic familiar. Oímos a alguien gritar y luego
vimos a unos pícaros corriendo hacia nosotros. Daniel empujó al bebé en mis brazos y me dijo que
corriera… No me di cuenta en ese momento de que tenía intención de quedarse y luchar,
mantenerlos a raya para que pudiéramos escapar. Pensé que estaría justo detrás de nosotros, pero
todos mis instintos eran proteger a Sophie, así que corrí. Entonces lo sentí. Sentí que nuestro vínculo
se rompía y desaparecía,o si mi propia alma se estuviera escapando de mi cuerpo”. Isabel
comparte, con lágrimas corriendo por sus mejis. “Y cuando me volví… lo vi tendido en el suelo con
la garganta arrancada, y un pícaro todavía de pie encima de él, nv?lx.o corneándolo con sus garras”.
La estoy alcanzando y, para mi sorpresa, e viene a mis brazos. “Al principio no quería vivir sin él.
Caí en una depresión terrible y nada de lo que nadie intentó pudo sacarme de e. No fue hasta un
par de meses después, cuando Sophie me despertó en mitad de noche”. Isabel suspira: “Yo no
había sido… había deseado tanto antes de que e llegara, y luego con todass dificultades y
pérdida de Daniel, no era madre que debería haber sido, digámoslo. Pero esa noche fui a darle de
comer y sus ojos habían cambiado de color. Eran azules cuando e nació, pero ahí estaba e
mirándome, con los ojos ámbar de Daniel”.
Isabel reso. “Fue una mada de atención. Darme cuenta de que siempre tendría un pedazo de
Daniel mientras tuviera a Sophie. Y Dios, cómo me odiaba por descuida, por permitir que mi dolor
me hiciera olvidar el mgro que e era. Todo cambió esa noche. Finalmente me convertí en madre
que debía ser, que habría enorgullecido a Daniel, que Sophie merecía”. Se seca una lágrima.
“E era todo mi mundo… y luego Damon tomó el control y nos vimos obligados a huir”.
Espero a que continúe, pero me temo que esta pérdida fue demasiado reciente. De todos modos ya sé
lo que pasó… Isabel lo logró y su hija no. “Lo siento mucho, Isabel.” Profeso, abrazánd contra mí,
con lágrimas en mis propios ojos. “Nadie debería tener que pasar por lo que tú tienes. Ojalá hubiera
alguna forma de solucionarlo”.
“Has hecho mucho”. Isabel tiene hipo. “Tú me diste guardería. Nos trajiste a todos aquí”.
Durante unrgo momento nos quedamos acostados uno en los brazos del otro, y luego el bebé
patalea en mi vientre, golpeando con su pie el costado de Isabel. Para mi sorpresa, Isabel sonríe y
extiende mano para apoya en mi ombligo. “H munchkin”.
N?velDrama.Org owns this text.
“?Puedo preguntarte algo?” Pregunté con incertidumbre.
E asiente y confieso: ‘El otro día, después de mada telefónica con Dominic, me preocupaba
alterar al bebé. Entonces traté de airme de él”.
“Todos hemosetido ese error”. Isabel responde con conocimiento. “Es una lión que todo padre
debe aprender: que tenerte a ti es mejor para ellos, incluso si estás molesto”. E hace una mueca, “y
te dice cuán traumatizante es realmente para un cachorro perder a un padre… Cuánto te necesita,
confía en ti para guiarlo y protegerlo”.
“?Es posible establecer un vínculo con un ni?o adoptado de esa manera?” Pregunto, pensando en
todos los ni?os de guardería.
“Por supuesto, al igual que lospa?eros elegidos se unen”. Isabel lo confirma. “Te enamoras y los
remas. Es un tipo diferente de marca, pero es igual de poderosa”.
“?Remarás a Sadie?” Pregunto, me duele el corazón al pensar que el bebé se ha sentido igual que
mi propio bebé el otro día.
“Cuando esté listo.” Isabel rev, luciendo desgarrada. “Sé que sería mejor para e tenerlo antes,
pero no puedo evitar sentir que es una traición a Sophie”. “Eso es una tontería”. Le digo, sabiendo que
James yapartió este sentimiento con e. “Sabes tan bieno yo que amar a un ni?o no
significa amar menos a otro o que lo olvides”.
“No es solo eso… es que creo que si se cambiarans tornas y Sophie hubiera vivido en mi lugar…
habría sentido celos si e se uniera a una nueva madre tan rápido. Yo era su madre, yo, no una loba
al azar que identalmente se topó con e”. Isabel rta con sentimiento de culpa.
“Isabel.” Murmuro seriamente. Piensa en lo que sentiste cuando intentaste separarte de e, en lo
asustada y desatada que estaba. ?Realmente preferirías que e sufra ese dolor antes que conectarte
con alguien que ameo sólo tú podrías hacerlo?
E cierra los ojos con fuerza y se ahoga cons lágrimas. “No.” E llora, jadeando. “No, me
entristecería si e me olvidara, pero preferiría que siempre se sintiera segura y feliz”.
“Exactamente.” Yo digo: “No hagas esperar a Sadie. Ya amas y no sirve de nada negarlo”.
Antes de que Isabel pueda responder, siento un tirón en lo profundo de mi pecho, una punzada de
intenso amor que siento muy lejana. Me levanto de golpe en mi nido. ?Conozco ese sentimiento!
Un momento después de haberlo pensado, escucho una voz familiar y amada en mi mente. ??E?!
Salgo de cama en un instante, desalojando a una Isabel repentinamente contrariada. “Es