Capítulo 184
Sustituto idental de Alpha por Caroline Historia anterior Capítulo 184
e
Oscuridad, terror, dolor: mi lobo siendo arrancado.
Luz cegadora, pérdida… vacío.
Me despierto gritando por sexto día consecutivo. Ha pasado una semana desde que León descubrió el
recuerdo de tener atado a mi lobo, y todass noches han transcurrido con el mismo patrón agotador.
Permanezco despierto el mayor tiempo posible, hasta que ya no puedo mantener los ojos abiertos y
entonces no hay tiempo para considerar mar a mi pareja. Los demonios descienden en el momento
en que rjo mis defensas y soy incapaz de mantenerlos a raya.
Phil!ppe entra corriendo, con una familiar expresión de preocupación en su rostro. Sus ojos se dirigen
directamente a mí en lugar de escanear habitación en busca de amenazas, porque ya ha aprendido
ques mayores amenazas están en mi cabeza. “?Estás bien?” Pregunta, frunciendo el ce?o.
Asiento, sentándome en mi nido y apartandos mantas, “Es más de lo mismo”.
Mi teléfono suena aldo de mi cama y respiro profundamente antes de contestar mada de
Sinir. “Buenos días, amigo”.
“Buenos días, problema”. él retumba cálidamente: “Te perdiste otra cita so?ada”:
“Lo sé”, digo con pesar. “Lo siento, estoy tan exhausto que me quedo dormido antes de poder pensar
en los sue?os”. En verdad,s pesadis me reman antes de que pueda escuchars madas de
mi pareja, pero que me condenen si voy a admitirlo ante el sobreprotector Alfa.
Phil!ppe frunce el ce?o con desaprobación y cruza los brazos sobre el pecho en evidente advertencia
por mi mentira. Lenzo una mirada de advertencia para mantener boca cerrada y él me ofrece una
última mirada antes de retirarse de habitación para que podamos terminar nuestra mada en
privado.
“Enciende tu cámara, bebé”. Sinir instruye: “Quiero verte.
Hago lo que me pide, esperando no tener círculos oscuros debajo de mis ojos. “?Dónde estás ahora?”
Pregunto, recostándome contra mis almohadas.
Su hermoso rostro aparece en panta, sus profundos ojos verdes me absorbeno un ciego que
acaba de recuperar vista. Sinir también está en cama, y puedo ver un indicio de su pecho
desnudo en parte inferior de transmisión, sus músculos se flexionan y rjan a medida que se
siente cómodo. “El territorio de Garra nca”. Sinir responde, sonando todavía somnoliento. “
Esta Alfa esplicada: muy astuta y difícil de leer. él también es impredecible y no estoy seguro de
cuál es mejor manera de acercarme a él”.
“?Su pasado político no da ninguna pista?” Pregunto, sintiéndome más despierto de lo que parece mi
pareja. “?Su historial de votación?”
“Está por todosdos”. Sinir explica: “Y él no es de los que hacen tratos y alianzas. Vota basándose
en lo que es mejor para su manada, pero no está ro cómo decide sus prioridades”.
“Siempre puedes jugar a que Damon pondrá su mirada en Vanara una vez que conquiste carta del
continente, o se?r escasez de recursos que implica aceptar tantos refugiados”. Sugiero,
frotándome barriga.
Una vez más, Rafe se había sorprendido y alterado por mis pesadis, pero escuchar voz de su
padre siempre funciona de maravi, posiblemente porque me calma tantoo a él.
“Ambas buenas ideas”. Sinir murmura: “Pero realmente no quiero har de estrategia en este
momento, cari?o”.
“Oh, ?de qué quieres har?” Pregunto con picardía: “?nes de cumbre? ?El campo de refugiados?
?Qué color de vestido debería conseguir para el baile?
Sinir se ríe, “Diablillo. ?Qué tal si discutimos por qué diablos estás usando ropa en mi cama?
“Oye, este es mi nido”. Lo corrijo descaradamente. “Y además, no estás aquí. Sólo porque me quieres
desnudo todo el tiempo
“Ciertamente me gustaría verte desnuda ahora”. Sinir interviene, su voz baja y ronca. Su brazo se
mueve justo fuera del cuadro, y por el brillo hambriento en sus ojos, puedo decir que se está
acariciando a sí mismo.
“Mmmm, no lo sé.” Bromeo, jugueteando con el tirante de mi camisón. “Me parece recordar a cierto
lobo mandón diciéndome que mi cer le pertenece a él. y prohibiéndome tocarme porque es su
responsabilidado mi pareja”. Bajo t para exponer uno de mis senos, ahuecando el sensible
montículo en mi mano mientras admiro a mi pareja. “Creo que si estuviera desnudo y tuviera vista
de un Alfa tan hermoso y viril frente a mí de esta manera… estaría muy tentado a portarme mal”.
“?Es eso así?” Sinir pregunta sombríamente, sus ojos de lobo brin.
Muerdo mi l!p inferior y asiento. “No puedo evitarlo”. Confieso, dejando al descubierto mi otro seno y
quitándome el camisón. Levanto el teléfono para que pueda ver mis dedos descendiendo sobre mi
vientre y entre mis piernas. “Ha pasado tanto tiempo desde que sentí tu toque, Dominic”. Puede que
esté haciendo esto para mostrar, pero es demasiado cierto. Mi loba se ha estado volviendo loca sin el
afecto de su pareja, y no estaba lejos de tomar el asunto en mis propias manos talo estabans
cosas. Rodeo suavemente mi clítoris hinchado cons yemas de los dedos y mis ojos se cierran con
deleite.
Sinir gru?e, enviando un delicioso escalofrío por mi espalda, “Compa?ero travieso”. él canta: “Si no
supiera nada mejor, pensaría que estás tratando de ganarte una paliza. Pero esto te lo perdonaré
porque estoy fuera, siempre y cuando no vayas más lejos.
En ese momento, hundo mis dedos en mi canal empapado, jadeando y gimiendo ante sensación,
incluso cuando desearía que fueran sus manos sobre mi cuerpo, su dureza llenándome. “Oh,
realmente te espera esto ahora”. Sinir me advierte, todo gru?ón y premonitorio. Mi pulso se acelera
y mi lujuria aumenta a medida que sus propios movimientos se vuelven más pronunciados. Me mira
como un hombre hambriento mientras frota su duro miembro, haciéndome sentir be y poderosa a
vez. “?En qué estás pensando, en problemas? Hmm, ?qué te tiene tan nervioso que estás dispuesto a
arriesgarte a provocar a mi lobo de esta manera?
“Tú.” Confieso que desearía tener ambas manos libres para poder prestar algo de atención a mis
pechos doloridos.
Estoy pensando en todass cosas ms que me vas a hacer cuando regreses”.
“Dime.” Sinir ordena seductoramente, moviendo su propio teléfono para que pueda ver debajo de
su cintura.
Lamiendo misbios, me distraigo por el calor que se acum dentro de mí, tanto que mipa?ero
tiene que mar mi atención hacia él con un suave ronroneo. “Empezarás despacio”, respondo
finalmente, mi voz es poco más que un susurro. “Me besarás hasta que mis rodis se debiliten… y
luego me quitarás ropa y explorarás cada centímetro de mi cuerpo con tu boca y tus manos,
descubriendos formas en que mi forma ha cambiado y provocándote hasta que me Me retuerzo
debajo de ti… y luego… y luego, ohh. Mi vaina se aprieta alrededor de mis dedos y mis caderas se
bncean hacia mi mano.
No puedo continuar, entonces mipa?ero se hace cargo. “Y entonces no podré esperar más”.
Sinir me dice sensualmente. “Ha pasado demasiado tiempo y estaré casi desesperado por estar
dentro de ti. Después de todo, esta es sólo primera vez de muchas, así que no me preocuparé por
contrr mi ritmo ni por dejarte en paz con todas tus travesuras mientras he estado fuera. Me meteré
en tu peque?o y apretado co?o de un solo empujón y te foré tan fuerte que verás estres.
El teléfono tiem en mi mano y estoy luchando por sofocar mis gemidos mientras me acerco al
borde. “No te atrevas a dejar caer ese teléfono, peque?o lobo”. Sinir retumba, sonandoo si
apenas pudiera mantener el control. “Y no te atrevas a venir todavía, porque aún no he terminado de
contarte mis nes”. Me quejo con necesidad y él sólo ronronea de satisfión. “?Te gusta que te
observen de esta manera, E? ?Te gusta tocarte frente a cámara por mí? Asiente, apenas
conteniendo un sollozo. “Por favor, Domingo.
Estoy tan cerca.”
“Aun no bebe. Estoy disfrutando ver lo sucia que eres. él dera.
Sacudo cabeza, sin estar segura de si estoy tratando de negar sus pbras o de contener de
éxtasis que crece sobre mí. Sinir se ríe conplicidad.
?No? ?Me equivoco?” él canta: “?No te encanta montar este espectáculo para mí, peque?o
exhibicionista?”
“Solo para ti.” Jadeo, mordiéndome piel con tanta fuerza que saco sangre. “Nadie más.”
“Maldita sea.” Sinir responde, su vozo grava. “Diosa, no puedo esperar a estar dentro de ti otra
vez. Te haré suplicar, asío así. Te quitaré mi poder hasta que finalmente estés chorreando por
toda mi po, y luego te daré todo lo que tengo. Voy a-“
No puedo soportar más, detono en ese mismo momento, gritando en habitación vacía. Capto una
mirada de triunfo de mi pareja, incluso cuando vista de mi éxtasis desafiante envía a Sinir al
límite y sus lujuriosos gru?idos llenan mis oídos cuando encuentra su liberación en su mano. Luego
ronronea, rega?ándome y elogiándome a partes iguales, y tarde me doy cuenta de que siempre quiso
hacerme perder el control, sólo para tener una excusa para infligirme tormentos más sensuales más
tarde. Floto en el embriagador resndor, absorbiendo sus dulces cosas y luchando por mantenerme
despierto.
“Vuelve a dormir, cari?o”. Me anima después de un rato, al ver mi valiente lucha.
“No, quería har contigo sobre mi próxima sesión de hipnosis”. —digo, forzando mis ojos a abrirse.
Ha pasado una semana. El médico dijo que podía intentarlo nuevamente después de una semana”.
“E, decidimos que próxima sesión tendría que esperar hasta que yo regrese”. Me recuerda
Sinir, recordando conversación que habíamos tenido cuando mencioné mi interés en regresar a
León a principios de esta semana.
“No, lo decidiste”. Suspiro, “necesitamos respuestas, Dominic”.
“Respuestas que pueden esperar hasta que tengas el apoyo que necesitas para descubris”. El
Insiste.
“Tengo a Henry, y es posible que él no pueda calmarmeo lo haces tú, pero sabes que es menos
doloroso para él que para ti”. Yo discuto.
“No me preocupa mi dolor, me preocupa tu bienestar y el de Rafe”. Sinir afirma firmemente.
“Pero el da?o ya está hecho”. Remo ferozmente”.
No puede haber nada peor que que me quiten a mi lobo”.
“No lo sabemos”. Sinir hace una mueca, “y odiaría descubrirlo pors ms”.
“Dominic, por favor-“
“No, E.” Me interrumpe, con cruda autoridad en su voz profunda. “Lo hacemos juntos, o no lo
hacemos en absoluto. ?Está ro?”
Me trago mis protestas y trato de sofocar rebelión que se agita en mi sangre. “Cristal.”N?velDrama.Org owns this text.