Capítulo 170
Sinir
A ma?ana siguiente, E y yo nos quedamos en cama todo el tiempo que podamos.
Me despierto temprano, pero mi pareja está tan dulcemente acurrucada en mis brazos y no puedo
soportar molesta, ni siquiera para repetir el acto sexual de anoche.
Después de que resolvimos nuestra pelea, estaba perfectamente listo para llevar a E a cama en
ese mismo momento; sin embargo, antes de que pudiera ponerle una mano encima, e me miró con
esos grandes ojos dorados y dijo: “Pensé que estábamos juntos”. ?Vas a correr?
Ronroneé conplicidad, sintiendo inquietud de su loba a pesar de que había tratado de escapar
de mis nes para nosotros. “Entonces el lobo de alguien quiere salir y jugar antes de que te deje sin
sentido, ?eh?”
“Bueno”, respondió e con picardía, enredando sus brazos alrededor de mi cuello. “Si quieres darme
estabilidad, entonces sería muy importante cumplir cons expectativas que estableciste, ?no crees?”
No pude evitar reírme, echando cabeza hacia atrás y soltando una risita estruendosa. “Recuerdas
segunda parte de promesa que te hice, ?no?” Bromeé, una vez que pude har de nuevo.
Ahora toda travesura, E batiós pesta?as, “?algo sobre no poder caminar hasta que vuelvas a casa
conmigo?”
“Así es.” Confirmé, pasando mi mano por su espalda y sobre su delicioso trasero. “Solo después de
tus payasadas de esta noche, creo que deberíamos agregar: tampoco estar sentado durante una
semana”.
Mi descaradapa?era puso los ojos en nco, incluso cuando su pulso se aceleró y el aroma de
su excitación se elevó parabinarse con su ya embriagadora fragancia”. Dominic, ?estás
obsesionado! Me acabas de azotar ayer”.
“Porque ayer también fuiste traviesa, y no actúeso si no te gustara tantoo a mí”. Advertí,
bajando misbios a mi marca y mordisqueando el delicioso cuello de E. Sabía que dulce humana
todavía estaba luchando por aceptar estedo de su sexualidad, pero no iba a mostrarle ninguna
piedad. “Puedo oler tu emoción, peque?o amigo”. Le recordé. “Además, esta vez no estaba hando
de azotes. Realmente probaste tu suerte hoy, así que tendré que ser más creativo”.
E parpadeó sorprendida, o lo intentó. Su cabeza colgaba hacia undo mientras levaba el punto
ndo detrás de oreja, y e luchaba por mantener los engranajes funcionando en su mente.
Cuando me retiré para cambiar al otro oído, su mente rápida obviamente estaba tratando de armar
este rompecabezas. Estaba tan distraída y consumida por su lujuria febril que eventualmente envió su
confusión a través de nuestro vínculo, pero si no es eso, entonces ?por qué no podría hacerlo?
Decidiendo ayuda, deslicé un dedo hacia abajo entre los globos redondos. de su trasero, golpeando
con punta de mi dedo su entrada trasera a través de su traje de ba?o.
?Oh! Un escalofrío recorrió su peque?o cuerpo mientras curiosidad, euforia y inquietud se
combinaban para formar un fuerte cóctel en sangre de E, que fluía desde sus sentidos hacia los
míos. Fue unabinación deliciosa. Nunca había hecho eso antes. E murmuró después de un
momento, iluminada por una excitación nerviosa.
Me imaginé tanto. Compartí, encantada con esta confirmación. Puede que haya sido irracional, ya que
cada primera vez con mi pareja ha sido increíble, pero siempre he sentido un cierto cer engreído al
presentarle cosas nuevas a E. Especialmentes cosas que hacen sonrojar, aques pors que
su educación humana le ense?ó a avergonzarse pero que no puede evitar disfrutar. E incluso si lo
hubieras hecho, dudo que tu abominable ex pudiera haberte preparado para mí.
Mis pbras hicieron exactamente lo que pretendía y los ojos de E se abrieron al considerar nuestra
diferencia de tama?o. ?Dolerá? Preguntó tímidamente, inclinándose hacia mí en busca de consuelo a
pesar de que era yo quien escandalizaba su sentido del decoro.
Lo será al principio. Se sentirá extra?o y prohibido. Pero eso tomar mi marca. Le expliqué con una
sonrisa letal, cerrando mis dientes sobre ese lugar especial una vez más. Si tu pareja sabe lo que está
haciendo, puede sentirse mejor de lo que jamás imaginaste.
Entonces ?por qué es un castigo? E preguntó con sospecha.
Porque te hará falta un poco de iodidad antes de que empieces a disfrutar, y porque te pone en
una posición muy vulnerable, amiguito. Tienes que confiar en mí implícitamente, y no hay mejor
manera de hacerte sentir tanpletamente remado, porque no hay ninguna parte de ti que esté
fuera de mis límites. Ninguna parte que no haya poseído.
E se estremeció de nuevo y no me molesté en mencionar cuánto iba a disfrutar viénd sonrojarse
y retorcerse antes nuevas sensaciones. Y Diosa lo hice.
Después de regresar de unarga carrera a oris delgo, pasé mucho tiempo preparando a E,
llevánd hasta el borde del orgasmo tres veces mientras me estiraba y jugaba con su apretado canal
trasero. Sólo entonces finalmente saqué mi po, meciénd suavemente con mucho aliento y elogios
mientras e luchaba con intrusión.
Efectivamente, a pesar de lo intrigada que estaba por idea, su timidez e inexperiencia salieron a
luz con toda su fuerza una vez queencé a toca en un lugar tan prohibido. Tenía el rostro
sonrojado y emitía los más lindos sonidos de reacio cer y vergüenza mucho antes de que
llegáramos al evento principal, y cuando finalmente estuve dentro de e yencé a decirle lo
maravilloso que se sentía, usandos ms pbras que escandalizan y deleitan en En igual
medida, e se hizo pedazos en mis brazos.
Por supuesto, eso no fue nadaparado con el éxtasis que encontró cuandoencé a rasguear su
clítoris hinchado y hundí mis dedos en su nto S ** encima de todo lo demás. E gritó de éxtasis y
se dejó caer contra mí, confiando en que yo sostendría mientras desaparecía en un no elevado
de felicidad erótica. Ese fue el punto en el que también perdí mi propio control, derramando mi semi
en su vaina apretada mientras llevaba al límite una y otra vez.
Estoy seguro de que E pensó que habíamos terminado después de un apareamiento tan abrumador,
pero no soy más que fiel a mi pbra. Mantuve despierta a mi pobrepa?era toda noche,
agotánd y poniendo a prueba mi propia resistencia. Afortunadamente, nuestro voraz apetito mutuo
se vio estimdo por el conocimiento de que esta era nuestra última unión en algunas semanas, por
lo que nos reunimos tantas veceso pudimos.
Así que esta ma?ana, mientras miro a mipa?era dormida, rebosante de amor y admiración
mientras acaricio su vientre embarazado yulgo con nuestro cachorro por nacer, sólo puedo
esperar haber hecho lo suficiente para satisface y tranquiliza ens próximas semanas. La he
estado observando por un tiempo cuando finalmente se estira y emite un gemido de sue?o,
haciéndome repensar si esta ma?ana debería reservarse para abrazos inocentes después de todo. Mi
lobo desvía su atención de Rafe, silenciando sus continuas promaciones de amor por el peque?o
bebé, para centrarse en nuestra pareja.
Cuandos pesta?as oscuras de E se abren y su hermosa mirada se centra en mí, su ce?o se
frunce demasiado rápido para mi gusto. “No quiero que te vayas”. Susurra, sonando tan vulnerable
que casi me rompe.
“Yo tampoco quiero ir”. Confieso, esperando que escuchar mi propia desgana le ofrezca algo de
consuelo. Entiendo a E lo suficientemente bieno para darme cuenta de que saber que e s
no sufre puede ser de gran ayuda para aliviar este dolor. “Pero volveré antes de que te des cuenta,
cari?o”.
Su peque?a mano se mueve hacia su ombligo y se une a mía para descansar sobre los pies de
nuestro hijo. “Estaré entrando en mi tercer trimestre cuando regreses. Espera, seré tan redondoo
una pelota de ya”.
Retumbo con pesar: “Odio tener que perderme un solo día de este mgro. Siempre pensé que si
alguna vez fuera padre, estaría ahí en cada paso del camino”.
E usa su mano libre para acariciar mi mandíb. “Estarás ahí en todos los momentos que cuentan.
Después de todo, este es el momento más fácil… Ya no estoy constantemente enfermo y todavía no
soy tan grandeo para no poder estar activo. Simplemente dormiré mucho y prepararé muchos
bocadillos extra?os”.
“?Pero quién te los dará deer?” Me pregunto, provocando su regordetebio inferior con mi
pulgar.
“Bueno, me estás dejando con muchos guardias grandes y fuertes”. E responde descaradamente:
“Supongo que podría preguntarle a uno de ellos”.
“Sobre mi cadaver.” Gru?o, remando susbios en un beso de castigo. E gime en mi boca,
desliza sus manos en mi cabello oscuro y sostiene mi rostro contra el de e. Cuando nos separamos,
lucho por mantener a mi lobo bajo control. “Diosa, ya te extra?o y ni siquiera me he ido”.
E sonríe con tristeza. “Sé que sólo vas a ir porque es lo correcto para manada. Y, mientras tanto,
haré todo lo que esté en mi poder para que estés orgulloso”. E promete. Ahora e conoce todos los
nes que arreglé con Gabriel y de inmediato los tomó en serio.
“Ya me haces sentir orgulloso”. Le informo honestamente. “Y con un poco de suerte, podremos saber
de dónde vienes cuando regrese”.
“Dudo que.” E frunce el ce?o. Aunque se había sentido honrada de tener responsabilidad de vr
por los refugiados y nificar cumbre política, le entusiasmaba menos idea de indagar en suContent ? N?velDrama.Org.
pasado, aunque sé que es sólo porque tiene miedo de lo que pueda aprender. Sin embargo, a pesar
de su ansiedad, continúa con seriedad. “Pero si realmente crees que es importante, haré lo mejor que
pueda”.
“Sí.” Confirmo, pasando mis nudillos por su meji. “Cuanto más tiempo pasa, más tengo que pensar
que tú y yo nos conocimos por dise?o… y dudo mucho que Diosa o quienquiera que puso todo esto
en movimiento lo hizo simplemente para hacernos felices. Es posible que tu pasado esté rcionado
con todo esto: guerra, revolución. Necesitamos descubrir quién eres, problema”.
E asiente. “Luego lo haremos. Vuelve conmigo, Dominic. Pase lo que pase, promete que volverás
conmigo”. “Prometo.” —digo besánd profundamente y rezando para que no sea última vez. “Pase
lo que pase.”