Capítulo 162
Capítulo 162 Dándole algo de sentido al Alfa
E “Dominic, ?de qué estás hando?” Pregunto, increíblemente sorprendida por su última
deración. Cualquier cansancio que hubiera sentido después de mi díargo y emocionalmente
agotador se disipó en el momento en que Sinir asumió responsabilidad de guerra. Por si
acaso, me levanto hasta sentarme para que mi astutopa?ero no pueda adormecerme de m
gana.
Content ? N?velDrama.Org 2024.
Sinir respira profundamente y no llega a mirarme a los ojos. “Si no hubiera convocado esa
conferencia de prensa, si no lo hubiera acusado públicamente de traición, nada de esto habría
sucedido”.
Por un momento reflexiono sobre esto, probando su validez. No quiero invalidar los sentimientos de
Sinir, así que consideraré su deración y le daré mi evaluación honesta. Desafortunadamente
para él, no tardo mucho en llegar a conclusión opuesta. “Eso es ridículo.” —objeto, aparentemente
olvidando mi intención de no invalidarlo. “Dominic, si no hubieras convocado conferencia, prensa
habría bombardeado tu campa?a por ma?ana. Habríamos perdido y él habría llegado al poder de
todos modos. Hiciste todo lo que estuvo a tu alcance para evitar que eso sucediera”.
“Sí, pero si les hubiéramos dejado contar historia y aceptados consecuencias de nuestras
mentiras, no habría necesitado dar un golpe violento, simplemente habría ganados eliones. El
Rey, el consejo Alfa y los Ancianos seguirían vivos si no hubiera intentado vencerlo en su propio
juego”. Sinir razona miserablemente, alejando mi cuerpo del suyo para que él también pueda
sentarse. Para mi inmenso dolor, me da espalda, aunque sé que sólo actúa por su propia culpa y
vergüenza.
“No podríamos haber sabido lo que pasaría, mi amor”. —digo suavemente, arrastrándome detrás de él
y masajeando sus anchos hombros.
“?No, debería haberlo sabido!” exma Sinir. “Sabía lo que era Damon, sabía de lo que era capaz.
Dejé que mi ira y mi odio se apoderaran de mí y ataqué en lugar de usar mi cabeza”.
“Y dime. ?Cómo habría sido usar tu cabeza? Exijo, esperando que trabajar con lógica le muestre
que hicimos lo mejor que pudimos con información que teníamos. “Estábamos entre espada y
pared, estabas tratando de proteger a tu familia y a tu gente. ?Qué se suponía que debíamos hacer en
esa situación?
“Debería haberlo matado cuando tuve oportunidad”. Sinir se queja. “Habría perdido el trono, pero
al menos todass personas que él asesinó y torturó seguirían aquí. No tenía que ser yo”. Sacude
cabeza y cierra los pu?os cons manos. “Era mi jodido orgullo, mi ego, pensar que era mi deber y
sólo mío. Tratando de cumplir con el trabajo inconcluso de mi padre”.
La profundidad de angustia de Sinir me hace tambalear, y de repente me doy cuenta de por qué
ha estado ocultando tantos de sus sentimientos desde que llegamos. Pensé que me estaba
protegiendo de su estrés y luego de su culpa por mi propia situación, pero era mucho más. No sólo se
estaba culpando a sí mismo por traerme a su mundo… se estaba culpando a sí mismo por toda
guerra. Mi loboienza a aur en mi cabeza y tengo que conteners lágrimas. No puedo hacer
esto sobre mí. Si cree que su dolor me molesta, lo cerrará de nuevo y se concentrará en consrme, y
no lo permitiré. Mi valiente y desinteresadopa?ero está sufriendo, cargando al mundo entero
sobre sus hombros y arrastrándose a sí mismo simplemente porque trató de hacer lo correcto para su
pueblo.
Respiro profundamente y trato de que mi voz sea firme y uniforme. “Hiciste lo mejor que pudiste con
información que tenías”. Empiezo, orgullosa de mi tono firme. “Ninguno de nosotros podría pedir más a
nuestros líderes
“?Las buenas intenciones no niegan todo el dolor, muerte y el caos que causé!” Sinir interrumpe,
levantándose de cama y terminando abruptamente mi masaje. “Podría haber hecho más. ?Podría
haber trabajado más duro, haber sido mejor y más inteligente! No tenía por qué ser así”.
Mi temperamento está tenso ahora, porque esta lógica retorcida no sólo está da?ando a mi pareja,
sino que simplemente no es justo. “Quizás tengas razón.” —espeto de repente, sorprendiéndonos a
ambos. “Tal vez tengas un problema de ego, porque si crees que eres tan poderoso y omnisciente que
podrías haber detenido todo esto por tu cuenta, entonces estás ramente delirando”. Salgo de
cama y sigo a mi inquietante Alfa. “Deja de darte tanto crédito, Dominic. No estabas solo en esto.
?Dónde estaba el consejo Alfa, los ancianos, cuando Damon estaba haciendo campa?a? Se supone
que este gobierno debe tener todos estos controles y contrapesos, y aun así terminaste en un limbo, y
no fue porque fueras el único que podía hacerlo. ?Estabas solo porque nadie más tuvos agas para
enfrentarlo!
‘?No actuaron porque nopartí lo que sabía!’ —argumenta Sinir, mirándome con ira apenas
contenida. “Si hubiera acudido a ellos con mis preocupaciones, tal vez podríamos haber detenido
esto”.
“Cualquiera con dos céls cerebrales podría darse cuenta de que ese hombre era un lunático
trastornado”. Me burlo. “Viste lo fácil que fue para los periodistas en conferencia creer en nuestras
afirmaciones y volverse contra él. Todo el mundo sabía de lo que era capaz desde el principio, pero
nadie quería alterar el status quo”.
“?Incluyéndome a mí!” Sinir explota. “?Seguí campa?a cuando debería haberlo eliminado!” Aprieta
la mandíbo si intentara contenerse y luego a?ade. “?Y lo peor de todo es que dejé a mi gente!
Los abandoné tan prontoos cosas empeoraron. ?Podría haberme quedado y luchar por ellos,
pero en lugar de eso me salvé y huí!
?Deja de culpar a mi pareja por cosas que no son culpa suya! Mi loba gru?e, su volumen es tan
asombroso que hago una mueca.
Sinir parpadea sorprendido y no lo culpo. Nunca he sido alguien que grita, y ciertamente nunca he
estado tan furioso con mi pareja. “No me quedaré aquí y dejaré que te tortures por los crímenes de
Damon”. Aprieto el nuestro, empleando toda ferocidad que posee mi peque?o cuerpo. “Siempre
habéis intentado ayudar, cuidar y proteger as manadas unidas. Renunciaste a tener tus propias
ambiciones o sue?os porque sentiste el peso de responsabilidad que conllevaba tu poder y nunca
intentaste eludirlo. ?Incluso ahora eres tan devoto de ellos que noes ni duermes ni empleas
lógica básica!
“Tú no hiciste esto y tampoco lo pusiste en marcha”. Estoy gru?endo y mostrando mis colmillos, y
puedo sentir a mi lobo ara?ando para salir. Mientras tanto, mirada brinte de Sinir está fija en mí
mientras lo rodeo, sus manos apretándose y abriéndoseo si quisiera extender mano y
agarrarme. “La única persona responsable de esta guerra es Damon, y si lo hubieras matado y dejado
que alguien más tomara el trono, entonces no se sabe qué otras consecuencias imprevistas podrían
haber sucedido”. Sacudo cabeza y aprieto mandíb. “Y si no nos hubiéramos ido, el Ejército
Real nos habría matado /?
“No me refería a ti, siempre iba a sacarte”. Sinir interviene, su vozo grava.
“Oh, entonces está bien que me escape para que podamos pelear otro día, pero cuando lo haces,
?eres un cobarde?” Muerdo, disparando dagas al hombre imposible. “Tienes m costumbre de
sentirte culpable por todo lo que va mal en el mundo, y odio decírtelo, pero ni siquiera tú eres tan
poderoso, Dominic”. Cierro distancia entre nosotros y levanto barbi para mirar con furia al
hombre que amo. “De nada sirve torturarse por cosas que estaban fuera de nuestro control y que no
podemos cambiar. Y te agradecería que dejaras de decir yo y yo y mi cuando estemos juntos en esto”.
Agrego con rencor, más que molesto de que me siga absolviendo de cualquier culpa con sus ridícs
deraciones. “Deja de acaparar toda culpa”. —Enunciado, vando mi dedo en su pecho con
cada pbra.
El lobo de Sinir gru?e en mi cabeza, pero aún no he terminado. “Y otra cosa”, siseo. “La gente que
huye de aquí necesita verte. Necesitan ver a su líder y no los ayudarás si te quedas aquí encerrado
neando violencia. Están sufriendo y afligidos y podría ser un consuelo para ellos saber que usted
también lo está”. Me muerdo elbio mientras considero mis siguientes pbras, sin querer socavar
mis deraciones anteriores. “Y si estás tan decidido a culparte a ti mismo (lo cual, por cierto, es una
idiotez), pero si lo estás, entonces lo mínimo que puedes hacer es mirarlos a los ojos y afrontars
consecuencias de tus iones. Esconderse des consecuencias no sólo sería un co favor para
ellos, sería una traición, y tú eres mejor que eso”.
Sinir continúa elevándose sobre mí con misma expresión premonitoria y enfurecida, pero cruzo
los brazos sobre el pecho y hundo los talones. “Y si quieres azotarme o atarme o cualquier otro tipo de
castigo retorcido que tu cerebro de lobo pueda idear para desafiarte, entonces adnte. ?Pero no me
disculparé por decir o pensar algo de esto porque es verdad y tú lo sabes!
Empiezo a alejarme de él poco a poco, dolorosamente consciente de línea que acabo de cruzar
ahora que adrenalina se está desvaneciendo. Lasisuras de boca de Sinir se arquean y me
persigue, todo depredador. Me estoy preparando para dar media vuelta y correr, cuando él salta y me
levanta en un abrazo de oso. Lo siguiente que sé es que está ronroneando en mi oído, su amor
derramándose sobre mío un maremoto a través de nuestro vínculo. “Gracias.” él respira en mi
oído. “Necesitaba escuchar eso.”
Parpadeo, chindo. “?En realidad?”
“Sí, bebé.” él canta, besando mi frente. “Tienes toda razón. Ma?ana a primera hora iré contigo a los
campamentos. Lamento haber sido tan ogro”.
“Sabes que si me hubieras dicho que te sentías así, podría haberte gritado antes”. Bromeo,
aferrándome al enorme Alfa con todas mis fuerzas.
Sinir se ríe y me pellizca el trasero desnudo. “No fuerces tu suerte, problema”.