Capítulo 141
Capítulo 141: E aprende a har sucio.
e
Sinir se eleva sobre mí, sus ojos de lobo brin mientras me observa resolver mis sentimientos. Me
muerdo elbio inferior mientras trato de encontrar valentía para pedirle lo que quiero, y él ronronea
profundamente en su pecho, ahuecando mi meji y sacando mibio de mis peque?os dientes
afdos. No me apura, no me exige, simplemente me deja procesar el dilema y evita que me rompa
piel con mis nuevos colmillos. Su gentil afecto me da confianza que necesito y me acerco un poco
más, anhndo su fuerza constante.
“?Puedo tocarte por favor?” Pregunto temblorosamente, mirándolo por debajo de mis pesta?as.
“?Tocarme dónde?” Sinir responde, su profundo bajo vibrando a través de mi cuerpo
sobrecalentado mientras subio se arquea.
Sientoo si me hubieran sumergido en agua hirviendo y estoy segura de que él lo sabe. “Aquí.” —
digo, se?ndo el enorme y duro miembro entre sus piernas.
“Uh-uh problema, si quieres hacerlo, tienes que darmes pbras”. Responde Sinir, acariciando
mi columna con su mano libre. “Somos sólo tú y yo, ángel. No hay nada que temer.”
“Por favor, Dominic”. Lo intento de nuevo,miendo misbios, “?Puedo tocar… tu po?”.
Una parte de mí desea que el suelo se abra y me trague entero, pero el miembro en cuestiónte
cuando pbra sale de mi lengua, y me sorprende darme cuenta de que tengo un efecto tan
poderoso en este hombre. Tiene el mundo entero en palma de su mano, pero una pbra mía y su
cuerpo responde.
“Mira, eso no fue tan malo, ?verdad?” Sinir ronronea, mirándome con una adoración tan pura que
olvido mi vergüenza. “Por supuesto que puedes tocarme, E”.
Empiezo lentamente, recorriendo con mis dedos su gruesa longitud y pasando mi pulgar por cabeza
morada, explorando con curiosidad los contornos nervudos y sintiéndome más audaz minuto a minuto.
Puedo sentir los músculos del pecho y los hombros de Sinir tensarse en respuesta a mis cuidados,
pero él no dice una pbra. Cuando levanto vista descubro que sus ojos están en mi cara en lugar
de en mi mano, y cuando cierro mi pu?o alrededor de él tiene que ahogar un gemido de satisfión.
Bombeo mi mano hacia arriba y hacia abajo a lorgo de una longitud considerable, amando forma
en que sus manos aprietan mi cuerpo en respuesta. Sinir silba respirando aire, dejando caer su
cabeza sobre curva de mi cuello y besando mi garganta, respirando mi aroma. “Diosa, te amo”.
Murmura, y su lobo emite los más deliciosos sonidos gru?idos de satisfión y deseo. “Mi pareja, toda
mía”.
Me arrodillo con caut y me sorprendo de verdad cuando Sinir pasa del tierno afecto a un
repentino presentimiento. Enreda su enorme mano en mi cabello, tirando mi cabeza hacia atrás, “?Y
qué crees que estás haciendo?” Exige siniestramente, su dominio se desprende de su forma masiva
en poderosas oleadas.
“Iba a usar mi boca”. Murmuro, sintiéndome repentinamente inseguro de mí mismo.
“No recuerdo que hayas pedido permiso”. él responde, arqueando una ceja escéptica.
Mi lobo se estremece y se agita al mismo tiempo, y levanto barbi desafiante: “?Puedo usar mi
boca?” —digo, pero mi tono es menos de pregunta y más de desafío.
Los ojos de Sinir brin peligrosamente y sacude cabeza, denunciando mi farol. “?Usarlo cómo?
?Quieres besarlo?
Una de puro poder Alfa me hace estremecerme de instinto sumiso, y sé exactamente lo que quiere
oírme decir. Si no estuviera tan borracho de pasión, tal vez no sería lo suficientemente valiente para
maneja, pero ya estoy más allá del punto sin retorno. “Por favor, Dominic”, jadeo delirantemente.
“Quiero chuparte po”.
él asiente con aprobación, guiando misbios hacia punta acampanada de su virilidad. “Continúa
entonces, hermosa”. Mientras paso mi lengua sobre una gota de humedad que emerge de su raja, me
deleito en forma en que puedo disfrutar que me feliciten. Durante mucho tiempo, losentarios
sobre mi apariencia sólo sacaron a superficie mi trauma, pero me siento tan segura con Sinir que
puedo disfrutar de ser admirada por primera vez en mi vida.
Después demerlo a lorgo, cierro misbios alrededor de cabeza de enorme po de Sinir,
chupando mis mejis y metiéndolo en mi boca. Sinir silba con evidente cer y yo me siento
absolutamente poderosa. Una cosa es cuando un ser tan formidable elige arrodirse ante ti, y otra
muy distinta es llevarlo allí a través de tu propio vigor: hacerle perder el control con un simple toque.
Deslizo misbios y mi lengua arriba y abajo por su eje, usando cada habilidad que poseo para
comcerlo. Tal vez sea extra?o estar tan excitado por un acto que no me ofrece ninguna satisfión
física, pero me encanta ver cómo afecto a Sinir. Su agarre aprieta mi cabello y levanto mis ojos
hacia los suyos, dejando que su mirada me tdre mientras trabajo mi boca sobre él.
“Tócate, E”. Ordena Sinir, su voz ronca por lujuria apenas contenida. “Abre ese dulce co?o
para que pueda ver lo mojado que estás para mí”.
Me congelo, desequilibrada por idea de darme cer frente a él. Al mismo tiempo, mi lobo me insta
a ser valiente. Es lo que él quiere, le va a gustar aunque estés nervioso. Al sentir mi inquietud, Sinir
me da un ronroneo de aliento y lentamente muevo mi mano hacia mi hinchado S **, sin estar seguro
de si puedo seguir adnte con esto o no. Nunca me he tocado dnte de nadie y una parte de mí se
sorprende de que Sinir me pida esto. Cuando finalmente hago contacto, abriendo con cuidado mis
labios inferiores para él, hao si hubiera leído mi mente.
“Eso es todo, bebé”. él gime, sus caderas se mueven por el esfuerzo de contenerse. “Esta es única
vez que puedes hacer esto. Tu cer es mi responsabilidad, así que de ahora en adnte espero que
me digas si necesitas cari?o. Pero maldita sea si no me encanta verte hacerte sentir bien.
Me estremezco y lo chupo más fuerte, lo suficientemente envalentonadao para jugar con mi
sensible clítoris. Gimo por dureza de Sinir y él pulsa contra mi lengua, ramente disfrutando de
las vibraciones. él está empujando mi boca ahora, más allá del punto de contenerse, así que aumento
mi ritmo, con intención de provocarlo.
Sinir ahora tiene ambas manos enterradas en mi cabello y mi emoción solo aumenta. Olvido mis
dudas,ciéndomeo lo haría si estuviera s mientras él me mete boca. Levanto mano
para agarrar base de su po, apretando con fuerza porque sé que está más allá de capacidad de
mi peque?a boca. Paso mi lengua por parte inferior de su longitud, bnceándome en mi mano
mientras trato de concentrarme en satisfacer a mi pareja con mi propia liberación.
Después de unos minutos, Sinir se tensa y maldice: “Joder, detente o voy a correrme”. Intenta
liberarse de misbios, pero su admisión sólo me lleva a trabajar más duro y dejo de tocarme para
concentrar toda mi energía en él. Menzo hacia adnte, llevándolo a mi garganta y ahuecando sus
pesadas pelotas, giránds entre mis dedos. Sinir maldice de nuevo, metiendo mano en el pelo y
explota con un gru?ido gutural. Lo trago, decidida a no decepcionarlo, y Sinir niega con cabeza.
“?Estás tratando de matarme, mujer?” Pregunta, poniéndome de pie.
Le sonrío. “Te debía.” —digo con aire de suficiencia, más que un poco satisfecho conmigo mismo.
“Eso lo decido yo”. Sinir responde sombríamente, abrazándome contra su pecho. “Compa?ero
travieso”.
“Era justo”. Le digo, acurrucándome. “Has estado cuidando de mí todo este tiempo y sin recibir nada a
cambio.
“Bueno, sabes lo que acabas de hacer, ?no?” Sinir pregunta con picardía, acariciando mi cintura
mientras mordisquea mi hombro.
“?Qué?” Pregunto, todavía sonrojada y retorciéndome por mi propia necesidad. Ma?ana puede que
me sienta avergonzado por todass cosas que he dicho y hecho, pero ahora mismo mis inhibiciones
se han ido. En lo que a mí respecta, somos el único pueblo en el mundo y nada más importa.
“Acabas de hacer posible que dure bastante tiempo antes de volver”. él responde: “Y eso significa que
puedo dedicarme porpleto a ti sin preocuparme de que mi lobo pierda el control”.
Una de anticipación y temor me invadió. Ya estaba abrumado por los nes de Sinir para esa
noche, pero ahora parece que está aún más decidido a hacer que mi remo sea lo más abrumador
posible. Estoy increíblemente emocionado, pero también estoy ansioso por saber si podré hacer frente
a su feroz pasión.
Sinir me está mirando de nuevo, una sonrisa lobuna se extiende sobre sus rasgos, “?Qué pasa,
peque?o amigo? Pareces nervioso”.
Respiro profundamente, tratando de parecer más dura de lo que me siento. “Bueno, ahí es donde te
equivocas. En todo caso, me pregunto por qué estás tardando tanto.
Tan prontoos pbras salen de mi boca, quiero retiras. En un instante tengo un enorme Alfa
cerniéndose sobre mí, y acabo de cuestionar su devoción y virilidad, lo cual es nada menos que una
receta para el desastre.
Ups.? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.