Capítulo 134
Capítulo 134: E encuentra un pasaje
e
Me limpios lágrimas de cara y escaneo habitación, voz de Sinir resonando en mi mente.
Todavía estoy enojada con él por obligarme apartir mi ubicación, pero estoy decidida a escapar
antes de que pueda ponerse en peligro si viene tras de mí. Si hay una manera de salir de esta
habitación, encontraré.
?Déjame ayudar! Mi lobo pide con entusiasmo, tan entusiasmado con adrenalinao yo.
Estás ayudando. Pongo los ojos en nco. ?Los instintos de quién crees que estoy usando aquí?
Ciertamente no mis inútiles humanos.
Y es verdad, cuanto más fuerte se ha vuelto mi lobo, más fuertes se han vuelto todos mis sentidos.
Mis oídos están atentos a los sonidos de cualquiera que se acerque a habitación, mis ojos recorren
con agilidad cada rincón del dormitorio, buscando los detalles más peque?os ens paredes y los
pisos. Mi nariz huele el aire, tratando de determinar si hay corrientes de aire extra?as más allá del
interior del peque?o espacio. Más que nada, estoy aprovechando los extra?os y misteriosos
sentimientos viscerales que últimamente se han vuelto cada vez más pronunciados, con esperanza
de que este sexto sentido me ayude a orientarme en dirión correcta. Todas estas son cosas que
no habría podido hacer antes, al menos no con el mismo nivel de nitidez.
Me doy palmaditas en el vientre. “Mami tiene un lobo tonto, Rafe”.
El canino en cuestión reso en mi cabeza. No es tan tontoo sus padres.
Es posible que tenga un punto allí. Comento con cari?o, pensando en el animal interior posesivo y
sobreprotector de Sinir que tiene un ataque si su olor se desvanece de mi piel o intenta sobornarme
con ni?os robados para que le deje vengar mi honor. Una profunda punzada sube en mi pecho cuanto
más me detengo en mi pareja, el amor y elrgo tiempo me abruman a vez.
Está bien, lo volveremos a ver. Mi lobo me asegura, tan doloridoo yo, si no más. La visión del
cuerpo marcado por bata de Sinir está fresca en mis recuerdos, y el dolor que siento por el
dolor que amo sufrir es casi demasiado para soportar. Nunca me perdonaré si está más herido de lo
que ya está por mi culpa.
Tienes razón. Respondo con renovada determinación. “Mami nos va a sacar de esto”. —agrego a
Rafe, frotándome el ombligo.
Empiezo a caminar a lorgo des paredes interiores, revisando detrás de cada cuadro, levantando
cada jarrón, empujandos estanterías e inclinando y tirando de todos y cada uno de los libros.
Recorro el espacio con un peine de púas finas, palpando el yeso y tratando de no dejarme disuadir
cuando llego cons manos vacías. Aún así, es difícil no sentirme un poco pesimista cuando todo lo
que intento fa.
Por fin llego a chimenea, hurgando y empujando repisa, aplicando presión as pesadas piedras
grises y levantando reji. No pasa nada. Paso mis dedos por parte inferior de abertura
cuadrada, rezando para encontrar algún tipo de botón o manija, pero nuevamente no encuentro nada.
Aún así, algo me dice que siga intentándolo. He tenido esperanzas con los demás objetos y muebles,
pero ahora tengo sensación surrealista de que esto es correcto.
Como último intento, empiezo a juguetear cons herramientas situadas junto a chimenea,
levantando el cepillo, p ys tenazas. Finalmente intento levantar el atizador, pero no se mueve.
Tiro del mango, pero permanece firmemente en su lugar,o si estuviera pegado al suelo. Mi
corazónienza a acelerarse y, en lugar de levantarse, trato de moverlo de undo a otro. Con un
fuerte tirón, finalmente se despliega, deszándose hacia el suelo con un clic pronunciado. Se oye un
estruendo y el choque de roca contra piedra y, de repente, pared trasera de chimenea
desaparece.
Se necesita toda mi moderación para no saltar y animar. Mi espíritu se eleva y me apresuro a
revolotear por habitación, cerrandos cortinas y deshaciendo cama. Estoy escuchando
atentamente el sonido de alguien que se acerca, aterrorizado de que un guardia pueda entrar mientras
el pasillo está abierto, pero también temeroso de hacer más ruido del que ya hago al cerrarlo. Corro
hacia el escritorio y trato desesperadamente de pensar qué escribir. El cifrado que sugirió Sinir no
es el problema: pregunta es qué diablos debería decirle al hombre que me secuestró.
Al final me decido por lo siguiente:
N?velDrama.Org owns this text.
A Su Alteza Real y su impío dolor en el trasero, Lydia,
Por si sirve de algo, tu n no fue peor idea. Sin embargo, fue un absoluto error de cálculo pensar
que simplemente me sentaría aquí y aceptaría mi destino. Realmente, si vas a secuestrar a alguien,
primero debes aprender algunas cosas sobre esa persona. Aunque parezca una damis indefensa,
no está en mi naturaleza rendirme. Considere investigar más antes de su próximo n, o me temo que
estará condenado a fracasar nuevamente. Perder puede ser algo a lo que estás acostumbrado, pero si
te esfuerzas y te esfuerzas, te sorprenderás de lo que puedes lograr. Y mientras ofrezco este humilde
consejo para tus nes diabólicos por bondad de mi corazón (me preocupa que si continúas siendo
un fracaso tan total ypleto, podría degradar aún más tu salud mental y ya eres bastante psicótico).
, Debo advertirte que no vuelvas a atacarme. Continuar actuando contra Sinir no sólo es peligroso,
sino tremendamente estúpido. Con el tiempo, perderá paciencia paracer tus patéticos
nes y contraatacar, y tú sufrirás una muerte insoportable pero bien merecida.
Atentamente,
E Sinir
PD: Vete a mierda.
Dejo el bolígrafo y hago una pausa para echar un vistazo a bolsa de viaje que llevé a casa
segura. No quiero que me pese, pero no puedo darme el lujo de perders hierbas que me dio
Adolpho. Agarrota, dejo el resto atrás y guardo en mi bolsillo. Rápidamente regreso a
chimenea y me deslizo dentro, cada nervio de mi cuerpo cantando de emoción. ?Lo hicimos! ?Esto
realmente va a funcionar!
Mi lobo aú de alegría y busco una forma de cerrar el paso desde el interior, y pronto encuentro una
pnca simr a que está disfrazada de atizador. La piedra se cierra detrás de mí y de repente me
encuentro en una oscuridad total ypleta. Si mi lobo estuvierapletamente despierto,
probablemente podría ver a través del túnel negroo boca de lobo, pero en cambio solo puedo
distinguir sombras tenues. Aún así, ciertamente es mejor que nada. Agradeciendo a diosa por el
primer paso de mi escape, rezo para que este pasaje me lleve directamente fuera del pcio y que no
tenga que navegar por unplicadoberinto de túneles que podrían dejarme salir a otra habitación
o algo peor… hazme perder. Si quiero avisar a Sinir antes de que pueda organizar un rescate,
tengo que ser rápido.
Empecé a trotar antes de recordar que se supone que debo estar en reposo en cama. Estará más
estresado si permanece en peligro que si hace un poco de ejercicio. Mi lobo razona, pero no estoy
seguro. Reduzco velocidad para caminar rápidamente, diciéndome a mí mismo que de todos modos
es mejor en caso de que el suelo esté irregr o me encuentre con un paso inesperado.
Me siento aliviado cuando el túnel continúa recto con sólo algunas vueltas y vueltas, pero sin
intersiones con otros pasillos. Sin embargo, mi alivio pronto se convierte en miedo, porque camino
cada vez más hacia oscuridad sin un final a vista. No estoy seguro de cuánto tiempo pasa, pero
los segundos se convierten en minutos y los minutos se convierten en lo que parecen horas. No tengo
forma de saber si mi mente simplemente me está jugando una m pasada o si realmente estoy
caminando tan lejoso me parece.
Cuanto más trabajo, más paranoico empiezo a sentirme acerca de mi n. ?Qué pasa si no hay fin?
?Qué pasa si sigo caminando para siempre y nunca salgo?
Estás siendo irracional. Mi lobo responde en un tono tranquilizador. Este túnel está aquí por una razón,
no puede durar para siempre y el hecho de que sea tanrgo es una buena se?al, no hay manera de
que sigamos en el pcio.
?Pero por dónde va a salir? Me preocupo. A este paso nunca llegaré a tiempo para ponerme en
contacto con Sinir.
Lo resolveremos. E responde. No te estreses más de lo necesario. Piensa en el cachorro.
Asiento con cabeza y le pido disculpas al peque?o ser dentro de mí. “Lo siento, Rafe. Está bien,
estoy bien”.
Ojalá pudiera decir que el túnel terminó pronto, pero en cambio continúa por mis. Camino hasta que
mis piernas se debilitan por el cansancio, y cuando finalmente llego al final, me siento tan aliviado que
las lágrimas llenan mis ojos. Por supuesto, mis lágrimas se transforman de felicidad a horror cuando
finalmente salgo del pasillo.
Si ese túnel estaba destinado a evacuación, entonces ciertamente cumplió su trabajo. Desemboca
en el desierto hdo des monta?as fuera de ciudad, tan lejos de civilización que ni siquiera
puedo ver el Valle de Luna en distancia. Es el mes más frío del a?o y el paisaje queda enterrado
bajo un espeso manto de nieve. Estoy usando ropa senci que el Príncipe me proporcionó para
poder cambiarme del traje sucio y ensangrentado del secuestro: sin abrigo, sin guantes, gorro o
bufanda.
De repente estoy rezando para que Sinir organice su rescate antes de lo neado, porque si no me
encuentra pronto… voy a morir aquí afuera.