17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 132

Cap铆tulo 132

    Capítulo 132


    Capítulo 132: E advierte a Sinir


    e


    ? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.


    “?Qué quieres decir con que no me lo dirás?” Sinir retumba, lleno de presentimientos. Me está


    mirando con el ce?o fruncido, emitiendo pura autoridad Alfa y desaprobación inquebrantable. La idea


    de que alguien pueda alejarme de él (incluso yo mismo) parece ser más de lo que puede soportar. Aun


    así, sé que tengo que hacerlo: si viene a por mí, el Príncipe lo matará.


    Apreté mi mandíb tratando de parecer feroz y determinada, a pesar de que mi lobo gime ante su


    ira. “?No lo haré! No me importa lo que hagas o lo que digas, no te lo voy a decir”.


    “E, ?de qué estás hando? ?Por qué no?” Demanda Sinir, sus manos apretando reflexivamente


    mi cuerpo y luego aflojándose cuando se da cuenta de lo fuerte que me está abrazando.


    “Escuché al Príncipe y Lydia hando, saben que no les darás su rescate. Creen que intentarás


    organizar un rescate y, cuando lo hagas, estarán esperando. Es todo un montaje. Si vienes aquí te


    matarán”. Susurro frenéticamente, sabiendo que esto no lo disuadirá, pero esperando que mi


    explicación al menos lo ayude a entender por qué no puedo responder su pregunta.


    Los ojos de Sinir brin de color verde neón y muestra sus colmillos. “Entonces, ?qué quieres que


    haga, E? ?Dejarte simplementeo su prisionero? Antes de que pueda evocar algún tipo de


    respuesta, continúa: “No es probable, problemas”.


    “No tengos respuestas”. Gimo, inclinándome hacia él con esperanza de que se calme.


    Desafortunadamente, él sabe lo que hago y me mantiene a distancia: “Sólo sé que el rescate no es


    una opción. No voy a dejar que nadie más muera por mí, ?especialmente tú! Me pica garganta y mi


    voz está espesa por emoción mientras miro a mi pareja. “No puedo perderte, Dominic”.


    “Cari?o, si sé que hay una emboscada esperando, puedo prepararme para ello”. Razona Sinir,


    sonando más amable ahora. Creo que mi malestar ha calmado su propio temperamento, porque mete


    mi cabeza bajo su barbi yienza a acariciarme columna con movimientosrgos y


    tranquilizadores. “Sé que estás asustado y probablemente te sientas terriblemente culpable por tus


    guardias, pero sus muertes fuerons más honorables para un guerrero. Se unieron a mis fs porque


    querían defender manada a toda costa”.


    “No los viste”. Hipo, “no lo fue – pensaron que habían fado. Murieron creyendo que no habían hecho


    su trabajo, que no me habían protegido”.


    él chasquea, presionando susbios contra mi cabello. “Serán recordadoso héroes, E.


    Lucharon hasta el final, incluso cuandos probabilidades estaban tan en su contra que sabían que no


    podían ganar”.


    “?Pero no quiero que tú también mueras!” Lloro. “Te necesito,s manadas unidas te necesitan”.


    “Shhh, no tengo nes de morir pronto”. Promete Sinir, acariciando curva de mi vientre. “Pero


    necesitas decirme dónde estás para que podamos hacer un n… para que podamos evitar eso a


    toda costa. ?Escuchaste a Damon y Lydia porque estás en el Pcio?”


    Sacudo cabeza obstinadamente. “Ya he tomado una decisión, Dominic”. Yo insisto. “Estoy mejor en


    cautiverio que si te perdiéramos. Miedo a ti es lo único que les impide hacerme da?o.


    Sinir gru?e bajo y profundo, pasando su pulgar por el hematoma de mi meji. “?Es esto lo que


    mas ileso?”


    Inclino mi cara en su mano, acariciando y mordisqueando su palma, “no es tan malo”. Insisto: “Unos


    pocos moretones no son nada en el gran esquema”.


    Se queja: “Son algo para mí y me amenaza con hacerlo mucho peor si no finalizo mi campa?a ens


    próximas 24 horas. No tenemos tiempo que perder”.


    “Estoy seguro de que amenazó con matarme, pero ni siquiera Damon es tan tonto. Mientras estés ahí


    afuera haciéndoles vida difícil, necesitarán retenermeo pnca. Razono, esperando tener


    razón.


    “Ese no es un cambio que esté dispuesto a aceptar, E”. Sinir responde con firmeza. “E incluso si


    tienes razón, no puedo ayudarte durante este embarazo si estamos separados. Ya eres de alto riesgo,


    estar prisionera podría empeorar aún más tu condición y poner en peligro al bebé”.


    Está usando al bebé en mi contra. Me doy cuenta, admirando su astuta estrategia. él sabe que me


    dejaré sufrir, pero idea de que nuestro cachorro seastimado… Emito un gemidostimero,


    odiando razón que tiene. “Tiene que haber otra manera. Tal vez pueda escapar por mi cuenta”. Las


    amenazas del Príncipe resuenan en mi mente, pero soy lo suficientemente inteligenteo para no


    repetirle estas cosas a mi pareja. Sé en mi corazón que si alguien va a ponerse en riesgo, debo ser yo.


    La posibilidad de muerte de mi bebé es demasiado dolorosa para contem, y mi mamá osa


    interior arremete ante ese pensamiento con rabia primaria. Aún así, Sinir es quien tiene que


    gobernar, es el responsable de proteger a millones de cambiaformas y humanos por igual.


    “Esa es una idea.” Sinir me mira con los ojos entrecerrados y demasiado tarde me doy cuenta de


    que todavía tiene una mano en mi barriga, sin duda canalizando mis sentimientos a través del bebé.


    “?Pero qué no estás diciendo, problema? ?Qué no me estás diciendo?


    Provoco un gru?ido, odiando su perspicacia. “Mira, si intento escapar y me atrapan, tal vez me


    maltraten un poco, pero no me matarán”. Afirmo, convencido de que el Príncipe no renunciaría a una


    moneda de cambio tan poderosa, o tal vez rezando para tener razón, ya que no estoy dispuesto a


    poner en peligro a Sinir. “Podré intentarlo de nuevo. Pero si intentas rescatarme y te superan, te


    matarán. El riesgo es menor si intento hacer esto por mi cuenta”.


    Sinir echa humo y sus pu?os se aprietan y se abren sobre mi cuerpo. “Escúchame ahora. Sólo


    tenemos unas pocas horas más para resolver esto y de una forma u otra, tienes que decirme dónde


    estás. No digo que vaya a entrar allí en un caballo nco para salvarte, pero no puedo encontrar


    soluciones si no conozco situación”.


    Lo miro con mal humor, sintiendo una feroz desesperación por mantenerlo a salvo pase lo que pase.


    “?A qué hora exactamente tienes para dar tu respuesta? ?Lo conocerás en persona? Cuestiono,


    pensando que si intento escapar cuando el Príncipe esté fuera de casa con todos sus guardias, tal


    vez pueda lograrlo.


    “?Por qué?” Demanda Sinir, su vozo grava.


    “Porque estoy tratando de resolver esto”. Respondo vagamente, sabiendo que cada minuto que pasa


    se frustra más conmigo.


    “Dime dónde estás y te ayudaré”. Repite con fuerza, prácticamente temndo por el esfuerzo que está


    tomando contrr a su lobo. “Este no es el momento de ponerme a prueba, peque?a”.


    “No.” Repito obstinadamente, sin poder mirarlo a los ojos. “Ya he tomado una decisión, Dominic. No


    voy a decirte.”


    La mano de Sinir agarra mi nuca con fuerza imcable, atrayendo mi mirada reticente hacia


    suya. “Dejemos una cosa ra, hermosa. No vas a seguir sacrificándote para proteger as personas


    que te rodean; ya has renunciado a suficientes cosas en tu vida y es mi trabajo asegurarme de que


    nunca más tengas que hacerlo otra vez. No podría evitar que lo hicieras con los guardias, pero que me


    condenen si voy a dejar que lo hagas por mí. Hay algo salvaje en sus ojos esmeralda, un salvajismo


    que nunca antes había encontrado. “Odio hacer esto, pero realmente no me estás dando otra opción”.


    Al principio no tengo ni idea de lo que quiere decir, pero lo siguiente que sé es que una  de dominio


    despiadado golpea contra mí, casi dondo mi cuerpo en dos con fuerza de su poder. Jadeo en


    estado de shock, sin entender, “Yo… ?Qué me estás haciendo?”


    “Esta es autoridad que tengo sobre otros lobos”. él gru?e sin disculparse: “No disfruto usarlo contra


    mi pareja, pero lo haré si es necesario. Ahora dime dónde estás”. él ordena sin piedad.


    Para mi sorpresa y horror, siento ques pbras suben por mi garganta y se bncean en punta


    de mi lengua. Lucho con todas mis fuerzas, asombrada y devastada de que pueda robars pbras


    de misbios sin mi permiso. Siempre supe que Sinir era poderoso, pero nunca antes había sentido


    toda fuerza de su dominio. No me di cuenta de que podía obligar a alguien a hacer algo en contra


    de su voluntad, con sólo unas pocas pbras.


    “?No!” Suplico,s lágrimas corren por mis mejis. “Por favor… no me obligues, te matarán”.


    “Dime.” Vuelve a decirlo y, para mi desgracia, fuerza de su orden no hace más que aumentar. Soy


    un desastre que suplica y lloriquea, pero Sinir no cede. Lo odio por hacerme esto, por hacerme


    decirs pbras que podrían enviarlo a tumba, pero no puedo evitarlo… soy incapaz de detenerlo.


    Siento que mi boca se abre y luegos pbras se derraman.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)