Capítulo 97
Capítulo 97- Lydia está embarazada
“Bueno, supongo que eso lo resuelve”. reflexiono, mirando imagen que domina estrecha panta
de mi teléfono inteligente. Por supuesto, fue enviado por mujer que guardéo “La amante de
Satanás” en mis contactos y está centrado justo debajo de foto de Lydia y Sinir juntos en
cama, pero no hay duda de que se ve una prueba de embarazo positiva.
He realizado suficientes pruebas caseras en mi vida para entender lo que significans dos líneas
rosadas que llenan peque?a ventana de resultados: son lo que deseé mil veces pero nunca vi.
Estoy tratando de mantener el dolor y decepción fuera de mi voz para que Sinir no sepa lo
molesto que estoy, aunque no sé por qué me molesto. Parece que puede leermeo un libro,
incluso en el mejor de los casos.
Ya sea que él pueda sentirlo o no, estoy devastada al saber que Lydia está embarazada y que su n
funcionó. Aunque esto resuelve algunos de nuestros problemas, odio pensar que e está siendo
rpensada por su duplicidad, y desprecio idea de que Sinir forme una familia con alguien
más, incluso si es por el bien de mi bebé.
“Todavía no, no es así”. Responde Sinir, su gran cuerpo todavía envuelto a mi alrededor en nuestra
cama. “No hasta que sepa que prueba es real, e incluso entonces, puede que no sea mi cachorro.
No dejaría nada fuera de Lydia en este momento”.
“?Entonces tienes que ir a ve?” Supongo, luchando contra el extra?o pero cada vez más familiar
impulso de gru?ir.
“Sí.” él confirma, sin parecer más entusiasmado que yo. Mueve mi cuerpo debajo del suyo,
equilibrando su peso sobre sus codos. “Iré a su hotel durante mi hora de almuerzo”.
“?Estás seguro de que es una buena idea?” —cuestiono, deslizando mis manos sobre su musculoso
pecho. “?Qué pasa si intenta drogarte otra vez o hacer algún otro tipo de truco?”
“Lo logró última vez porque sobornó a una camarera para que pusiera algo en mi bebida”. Me lo
recuerda,partiendo los detalles que supimos después de que sus guardias investigaron al
personal del bar que había visitado esa fatídica noche. “No sabía que e estaba cerca, o habría sido
mucho más cuidadoso. No voy a bajar guardia con e”.
“Bien”, resoplo, “pero si te pone mano encima, le arrancaré cabeza”. Comento, ya fantaseando
con hacer precisamente eso.
“Oh, ya veo”, responde Sinir, con una nota burlona en su voz. “?Entonces tú puedes arrancarle
cabeza a gente pero yo no?”
“Sí.” Respondo remilgadamente: “porque en mi caso es sólo una fantasía, en el tuyo es una posibilidad
real”.
Sinir se ríe, acaricia mi cuello y se detiene para mordisquear el lugar donde se encuentra con mi
hombro. “Apuesto a que podrías arrancar algunas cabezas si realmente quisieras”. Afirma, sonando
como si idea le agradara mucho. “Deberías haberte visto tratando de perseguir al conductor que me
atropelló”.
“Bueno, supongo que nunca lo sabremos, porque no me dejaste vengarte”. Me quejo hoscamente.
“Pobre E, maltratada”. Sinir canta, moviéndose para sumergir su lengua en el hueco de mi
víc. “No se te permite salir de cama, no se te permite masacrar a tus enemigos. ?Qué hiciste
para merecer tal abuso?
“Dime, eres tú quien tienes ves de mi celda”. Lo desafío, arqueando mi pecho en un intento
descarado de animarlo a bajar. Desafortunadamente (o supongo que afortunadamente), tiene
suficiente control para resistir.
“Te prometo que te llevaré a donde quieras ir tan prontoo el médico te dé el visto bueno, cari?o”.
—Promete Sinir, levantando cabeza de mi cuerpo.
“?Qué pasó con ese conductor de todos modos?” Pregunto, dándome cuenta de que estaba tan
distraído por mi condición médica ys intrigas de Lydia que casi me olvido de nuestro posible
asesino.
“Podemos har de eso más tarde”. Sinir anuncia: “Tengo algunas otras actualizaciones para
usted, pero no hay tiempo ahora”.
Deslizo mis rodis hacia arriba para poder enredar nuestras piernas. Sé que se está preparando para
olerme, lo que significa que también se está preparando para irse por el resto del día. Sin embargo,
estar atrapado en el mejor descanso me ha vuelto un poco pegajoso, ya que no puedo ver a Sinir
excepto cuando está en casa.
Cuando siente que mis piernas se envuelven alrededor des suyas, Sinir se ríe entre dientes,
reservando una de sus manos para acariciar longitud de mi pierna. “?Estás tratando de impedir que
me vaya, problema?” Pregunta, deteniéndose para masajear los músculos de mi pantorri.
“Por supuesto que no.” Miento, adoptando una expresión inocente. “Simplemente me gusta sentirme
cerca de ti”.
“Mmm, a mí también me gusta estar cerca de ti”. Sinir profesa cálidamente, besando mi pulso.
“Ahora sé una buena chica y déjame marcarte con tu olor”.
Queriendo detenerlo, mantenerlo en cama conmigo para siempre, pregunto. “Dominic, si estoy en
reposo en cama, ?por qué necesitas marcarme con el olor? No voy a ver a nadie”.
Sus ojos brin con una luz esmeralda y sé que su lobo ha estado a altura de mi desafío. “No lo
sabemos con seguridad, ?qué pasa si algún otro lobo viene olfateando mansión?”
“?Cómo podrían pasar a todos tus guardias?” Poso, entrecerrando los ojos con sospecha.
“Mmm, nunca puedes confiar en los lobos”. Dera, sus colmillos se extienden en una sonrisa
depredadora.
“Dice el lobo hambriento en mi cama”. Me río, tratando de no retorcerme mientras él arrastra esos
colmillos sobre el lóbulo de mi oreja.
“?Qué pasa, peque?o humano? ?Te preocupa que pueda devorarte?” —bromea Sinir, su voz es un
gru?ido bajo que hace que mis entra?as se vuelvan gtinas.
Copyright by N?v/elDrama.Org.
“Me pregunto por qué necesito olero tú simplemente para estar en cama todo el día”.
Respondo, tratando de sonar indiferente.
“Porque siempre necesitas olero yo”. Sinir insiste, recorriendo mi cuerpo con su oscura mirada
con deleite. “Eres mía ya sea en público o en privado”.
Realmente tiemblo cuando él me remao suya, y aunque mi feminista interior quiere estar
indignada, no puedo negar lo delicioso que se siente ser deseada de esta manera, especialmente por
un hombreo Sinir. “?Por qué siento que estoy hando con tu lobo ahora mismo, en lugar de
contigo?” Bromeo, sabiendo muy bien que este es exactamente el caso. Desde el momento en que lo
cuestioné sobres marcas de olores, su animal interior salió a superficie, empujando al hombre
lógico que he llegado a adorar al asiento trasero.
“Bebé, mi lobo y yo somos uno mismo”. Razona Sinir, incluso mientras me quita el camisón y
comienza a frotar su cuerpo contra el mío.
“Tal vez, pero es muy obvio cuando él tiene el control. Empiezas a actuaro un dragón
obsesionado con los tesoros que me confunde con una baratija brinte.
Sinir retumba en se?al de protesta y se detiene para mirarme con una expresión premonitoria.
“?Cómo te atreves? Eres mucho más que una baratija o un trofeo, E”.
“Usted sabe lo que quiero decir.” Me río y pongo los ojos en nco.
“Sí, sí”, admite, con los ojos brintes. “Pero verdadera pregunta es por qué estás retrasando algo
que necesitas tantoo yo”.
Lo terrible es que tiene razón. Estoy tratando de retrasar el marcado del olor porque sé que se irá una
vez que termine, pero necesito que me marque. Necesito sentir su remo sobre mí, sentir prueba
de que pertenezco a Dominic Sinir.
Cuanto más crece el bebé, más agudos se vuelven mis sentidos. Puedo oler a Sinir ahora, de
forma en que sólo un cambiaformas puede hacerlo. No eso ocurre con los humanos, cuyos
aromas sonbinaciones de olores corporales, jabones y colonias que permanecen en piel. Los
olores de lobo son mucho más profundos que eso; Esencias poderosas que exudan de los poros y
contienen magias extra?as y misteriosas. Sinir’s es todo bálsamo y miel cálida y especiada,
además de un almizcle embriagador y masculino propio.
Puedo sentir cuando fuerza de su aroma se desvanece de mi cuerpo después de unrgo tiempo
separados, y me hace sentir extra?amente ipleta,o si de repente me faltara una parte de mí
mismo. También hay una parte primaria de mí que quiere asegurarse de que él no vaya a ver a su
pareja, loba que lleva otro de sus bebés, sin remarme primero.
Ya estoy luchando contra una gran congración de celos ante idea de que e esté embarazada de
él. Quiero destrui, quiero asfixiarlo con mi propio olor antes de que vaya hacia e, remarlo para
que Lydia sepa que es mío sin importar lo que haga.
De repente me encuentro haciendo precisamente eso. Tan prontoo se me ocurre idea, me
encuentro frotando mi cuerpo contra el suyo, retorciéndose agresivamente contra él, decidida a cubrir
cada centímetro de su piel con mi propia esencia. Por supuesto, esto es mucho más difícil para mí que
para Sinir.
Es tan grande que fácilmente puede envolverse alrededor de mí y cubrir todo mi cuerpo. Yo, por otro
lado, tengo que tener mucho cuidado para asegurarme de no perderme ningún lugar. No entiendo lo
que me pasa, eso si hubiera sido poseída por un espíritu salvaje que no descansará hasta que
este hombre lleve mi marca; por otra parte, gran parte del embarazo se siente así. No tengo ningún
control sobre lo que hace mi cuerpo estos días.
Sinir ronronea y se ríe a vez,cido y divertido al mismo tiempo por miportamiento
lobuno. Hago una pausa y lenzo una mirada sospechosa: “?Te estás riendo de mí?
Sinir sonríe. “Me gusta verte así. Tan posesivo, tanta ferocidad en un paquete tan peque?o”. Sus
manos acarician mis costados, explorandos curvas de mi cuerpo desnudo en una danza sensual
que avivas mas que ya me consumen. “Es adorable e increíblemente sexy”.
Puedo sentir que me sonrojo. También puedo sentir un calor muy familiar y peligroso acumulándose en
mi vientre. Si seguimos así, vamos a empezar a besarnos, y si empezamos a besarnos… bueno, no
estoy seguro de cuánto tiempo más podremos contenernos el uno del otro. Este pensamiento es
suficiente para finalmente enfriar mi sangre recalentada: hemos acordado ser amigos, noplicar
demasiados cosas.
Me dejo caer de nuevo en cama y me tapo los ojos con el brazo para no poder ver el hermoso rostro
de Sinir ni su cuerpo duroo una roca. “Deberías ir.” Suspiro, tratando de ser fuerte. “Esto se
está saliendo de control.”
Hay unrgo momento de silencio, pero cuando Sinir vuelve a har, sé que debe haber reinado en
sus propios deseos, reconociendo pendiente resbdiza por que nos dirigíamos. “Lo siento, E.”
Su peso se levanta de cama y siento sus suavesbios rozar los míos. —Te maré tan pronto
como vea a Lydia. Y si puedes prometer que intentarás ser menos irresistible, te prometo no decirte
cuánto me excitas. ?Trato?”
No puedo evitar reírme, moviendo mi brazo para poder ver su sonrisa sensual, “trato”.