17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 88

Cap铆tulo 88

    Capítulo 88


    Capítulo 88: Sinir lleva a E a casa.


    e


    Era fácil ser razonable cuando solo estábamos Cora y yo.


    Cuando voz baja y firme de mi hermana me haba de todas mis racionalizaciones equivocadas,


    no luché por mantener calma, no tuve que luchar contra una marea de emociones furiosas


    demasiado enredadas yplicadas para resolves. Pude escuchar y realmente cuestionar mis


    suposiciones, usar lógica y razón sin quedar atrapado en mis emociones. Sin embargo, tan pronto


    como aparece Sinir, todo se va por ventana.


    Sólo ver su hermoso rostro me da ganas de romper a llorar, y me siento tan miserable y furiosa que no


    sé qué hacer. Una sensación de total traición me invade y por primera vez entiendo por qué tenía tanto


    miedo de que me bombardearan con amor. Puede que no me haya estado manipndo, pero creo


    que me he estado enamorando de Sinir todo el tiempo, sin importar lo mucho que intenté luchar


    contra ello.


    El poder de Sinir me inunda en el momento en que entra a habitación. Apenas se detiene para


    saludar a Cora, su atención ramente en otra parte mientras sus ojos prantes escanean


    habitación, deteniéndose solo cuando se posan en mí. Inmediatamente cruza hacia el sofá donde


    estoy sentado y se arrodi frente a mí. “E”, mi nombre es un suspiro de alivio, y él separa mis


    brazos de mi cuerpo para poder mirarme,o si le preocupara que de alguna manera haya resultado


    herido en su ausencia. Intento resistir su fuerza, pero emite un sonido sordo y profundo y me rindo


    instintivamente. Su mirada hambrienta recorre cada centímetro de mi piel antes de finalmente elevarse


    para encontrarse con mis ojos. Toma mi cara entre sus manos. “?Estás bien?”


    Sabiendo que estoy jugando con fuego y que me importa unino, lenzo una mirada enfurru?ada.


    “?Que te importa?” Me odio a mí mismo tan prontoos pbras salen de misbios. Sueno


    Sus cejas se fruncieron, “Eso es un no”. Lo evalúa con brusquedad, frunciendo losbioso si se


    estuviera maldiciendo internamente. “Lamento mucho lo de anoche. Puedo explicarlo-“


    “Estoy bien.” Contraataco bruscamente, no queriendo que él vea lo gravemente herido que estoy. “Me


    importa un carajo lo que hagas o a quién veas cuando no estamos juntos”.


    ? N?velDrama.Org - All rights reserved.


    Sinir arquea una ceja oscura, nivelándome con una expresión tan severa que quiero arrastrarme


    debajo del sofá y esconderme. “En ese caso, podemos ir a casa y discutir forma en que te


    escapaste anoche, sin tus guardias, sin que nadie supiera adónde ibas”. Su poderosa mano se desliza


    hasta mi nuca y algo profundo y primitivo en mis huesos se enrosca sobre sí mismo. “Por no har de


    arrastrarse por los enrejados bajo lluvia, especialmente cuando llevas una carga preciosa”.


    “No quiero ir a ningúndo contigo”. Grito, odiando que me recuerden lo imprudente que fui con mi hijo


    por nacer. “Vine a casa de Cora porque quería estar con mi hermana y me voy a quedar aquí”.


    “Entonces tienes una opción”. Sinir me informa, su vozo grava. “Porque no te dejaré cuando


    estés así. Así que podemos tener esto aquí, frente a Cora, o podemos ir a casa y hacerlo en privado”.


    Miro por encima de su hombro a Cora, que actualmente me está mirandoo si nunca me hubiera


    visto antes. Sé que me estoyportandoo unpleto mocoso, pero no puedo evitarlo. Sinir


    me convierte en alguien que no reconozco en momentoso estos, y aunque una parte de mí


    piensa que debe ser influencia del bebé, mentiría si dijera que no me siento bien. Rechazar a


    Sinir parece lo más natural, algo que voz en mi cabeza exige a pesar de mi mejor juicio.


    “Necesitas irte.” Gru?o, un estruendostimero sonando en mi pecho.


    Los ojos de Sinir brin peligrosamente y muestra sus colmillos, mostrándome su lobo interior.


    “Hazlo a tu manera”. Lo siguiente que sé es que su hombro se hunde en mi pelvis y me inclina hacia


    arriba. Antes de darme cuenta, estoy colgado sobre su hombroo un saco de harina. Grito de


    sorpresa, sintiendo que sangre se me sube a cabeza. Antes de que pueda orientarme, mi cabello


    cae hacia el suelo, bloqueando porpleto mi visión de todo lo que hay más allá de musculosa


    espalda de Sinir.


    “?Dominico! ?El bebé!” —objeto, retorciéndome vigorosamente.


    “El bebé está perfectamente bien”. —Promete Sinir, cerrando su brazo sobre mis rodis para


    detener mis intentos de escapar. “Tú, por otrodo…”


    “?Bájame ahora mismo!” Ordeno, pateando mis pies hacia sus tonificados abdominales y recordando


    que su cuerpo está construido de acero puro. El dolor en los dedos de mis pies sólo me enfurece más,


    así que empiezo a golpear con los pu?os cerrados su firme trasero. “?Esto no es justo, tirano!” Gru?o,


    luchando por todo lo que valgo.


    “Así es, simplemente lo sacas todo de tu sistema, cari?o”. Sinir se ríe y me da palmaditas en los


    muslos. “Pero será mejor que creas que estoy tomando nota”.


    Me lleva fuera de puerta y dentro del ascensor, dejándome desahogar mi ira con tan poca reión


    que me pregunto si siquiera se da cuenta de mi ataque. “?Puedes siquiera sentir esto, ogro?” exmo.


    “Como peque?as picaduras de mosquitos feroces, cari?o”. Sinir se bu, ganándose otro gru?ido


    indignado. Por supuesto, el gran lobo sólo se ríe. Me saca del edificio y me lleva a calle, donde


    cualquiera puede vernos.


    “?Dominic, gente lo verá!” —objeto, deteniendo mis movimientos por primera vez.


    “Entonces tal vez quieras dejar de hacer todos esos peque?os y adorables gru?idos. La gente


    comenzará a buscar si creen que hay un gatito enojado suelto”. Sinir me informa sabiamente.


    “?Esto no es gracioso!” Lloro, odiándolo por tomar a ligera mi miseria. Sinir me deposita en


    parte trasera de su limusina, e inmediatamente me deslizo sobre los asientos e intento salir por el otro


    lado. Desafortunadamente, velocidad de pnca de cambios de Sinir vuelve a apoderarse de


    mí y soy arrastrado de regreso al auto. Furiosa, me siento en el asiento frente a él, mordiéndome el


    labio inferior para evitar que tiemble y dte lo cerca que estoy des lágrimas.


    “No creo que esto sea gracioso, E”. Sinir responde, sonando tan sobrio que me pregunto si este


    es el mismo hombre que se estaba bundo de mí hace un momento. “Esto es muy serio para mí,


    pero no puedo evitar que tu desafío provoque a mi lobo, asío tú no puedes evitar sentirte


    provocado por mí”. Sus brintes ojos esmeralda me están tdrando, atravesándome con tanta


    intensidad que no puedo dudar de su honestidad. “Y lo admito, te encuentro demasiado lindo para


    soportar que te enojes de esta manera… pero no encuentro nada divertido en situación en que


    nos encontramos”.


    Cruzo los brazos sobre el pecho y de repente siento el sabor de sangre. Supongo que me estaba


    mordiendo demasiado fuerte y ahora, por supuesto, Sinir está a mido, chasqueando y sacando


    mibio manchado de carmesí de prisión de mis dientes. Me alejo de él, no quiero que me


    tranquilicen ni me mimen cuando todavía estoy tan furiosa. La mandíb de Sinir se aprieta, pero


    me suelta. “E, si dejaras de pelear conmigo por un minuto, podría contarte lo que pasó”.


    “Es posible que puedas intimidarme físicamente, pero no puedes obligarme a escucharte”. Yo disparo.


    “Lo que sea que quieras decir, no quiero oírlo”.


    Más bien tienes miedo de escuchar lo que él necesita decirte. La vocecita en mi cabeza observa.


    ?Y qué si lo soy? Yo respondo. No es que vaya a cambiar nada. La escritura ya está en pared. No


    necesito que me diga cómo pensó que había superado a Lydia y no se dio cuenta de que no lo estaba


    hasta que fue demasiado tarde. No quiero escuchar sus disculpas o promesas que no puede cumplir,


    acerca de que esto no tiene por qué cambiar nuestro n.


    Quizás no, pero al menos podrías intentar ser menos mezquino al respecto.


    E tiene razón. No sé por qué me pongo así con él, nunca sufrí de inmadurez antes de conocer a


    Sinir.


    Nunca antes tuviste opción. Mi conciencia me lo recuerda. Siempre tenías que ser adulto en cada


    situación en que te encontrabas.


    Entonces debería poder actuaro tal ahora. Pienso miserablemente, aunque sé que es una bata


    perdida. Estoy a punto de ser madre. No puedo retroceder sólo porque me hirieron los sentimientos.


    Sinir todavía me observa y lucho contra el instinto de retorcerme bajo su escrutinio. Respiro


    profundamente unas cuantas veces, tratando de prepararme para disculparme por miportamiento,


    pero no estoy segura de cómo expresarlo sin abrirnos también a una discusión. Antes de que pueda


    encontrar respuesta correcta, el familiar bajo de Sinir irrumpe en mis pensamientos. “?Qué te


    molesta más, E, forma en que lo manejé anoche o el hecho de que sucedió en primer lugar?”


    “?Qué?” Respondo, sintiendo que se me ponen los pelos de punta a defensiva. Seguramente no


    está sugiriendo lo que creo que es.


    Sin embargo, un momento después, mi pulsoienza a acelerarse cuando Sinir repite su


    pregunta, esta vez yendo directo al meollo del asunto. “Te pregunto: ?estás enojado o celoso?”
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)