17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > Alfa Dom y Su Sustituta Humana > Cap铆tulo 70

Cap铆tulo 70

    Capítulo 70


    #Capítulo 70 – E pierde los estribos


    E


    Me desperté en una espesa neblina de confusión, sintiéndomeo si me hubiera atropedo un


    camión, pero sin recordar por qué. Músculos que ni siquiera sabía que poseía me gritan, exigen bolsas


    de hielo y analgésicos, y tengo un dolor de cabeza punzante. Por un momento me pregunto si de


    alguna manera tengo resaca, recordando los aturdidores días después de ma?ana que solía


    experimentar después des noches de fiesta en ciudad.


    Lentamente los recuerdos fueron llegando: caza salvaje tomando un giro horrible; el perseguirme en


    el bosque; mi casi rasgu?o con hipotermia; y luchar por mi vida mientras


    los lobos rebeldes saben que todo terminará una vez que me atrapen. Cuando llego al punto en el que


    estoy reviviendo estar atrapado ens rocas, sintiendo sus garras desgarrando mi piel mientras trato


    de mantenes a raya, corro al ba?o.


    Al vaciar mi estómago en el inodoro por razones que no tienen nada que ver con mi embarazo y sí con


    el puro terror que siento, me desplomo sobres baldosas y trato de expulsar los horribles recuerdos


    de mi cerebro.


    Otras imágenes no deseadas se agolpan en mis pensamientos incluso mientras lucho por enterrar


    este horror más reciente, fantasmas de mi pasado ven oportunidad de levantar sus terribles


    cabezas. Respirando profundamente, los obligo a regresar a caja fuerte de hierro en el fondo de mi


    mente, empujando los recuerdos de anoche dentro con ellos. No es fácil, pero tengo mucha práctica


    en guardar cosas desagradableso ésta, protegiéndome de su tormento. Cuando termino el


    trabajo, me siento aturdido y entumecido, pero eso es mejor que revolcarme en agonía.


    Levantándome del suelo, estudio mis brazos vendados en el espejo y me doy cuenta de que chocarán


    con el corte sin hombros de mi vestido de fiesta. Lo primero que hago es mar a modista y pedirle


    que se apresure a venir a mido. Los periódicos de ma?ana me dicen que los sangrientos


    acontecimientos de mi primera cacería salvaje pasaron desapercibidos para los medios y el público en


    general, pero hoy, en el solsticio, es más importante que nunca que Sinir y yo demos una buenaText ? owned by N?velDrama.Org.


    actuación.


    La modista llega poco después, sorprendiendo a mis guardias quienes aparentemente no se dieron


    cuenta de que estaba despierta. E sugiere mangas ajustadas del mismo color que mi piel, para


    disimr mis vendajes sinprometer el dise?o del vestido, y también se ofrece a coserme un par


    de guantes a juego para ayudar a ocultar mis heridas. Estoy de acuerdo y e rápidamente hace los


    ajustes. A primera hora de tarde, el vestido está terminado y estoy parada frente al espejo


    estudiando el efecto.


    Cuando Sinir irrumpe a mitad de prueba, espero que felicite mi rapidez de pensamiento. Le


    sonrío, sintiéndome orgullosa de mis esfuerzos, pero él sólo me mira. “?Qué crees que estás haciendo


    en nombre de Diosa?


    Su voz gru?ona envía un escalofrío por mi espalda, pero provoco una suave risa. “Bueno, no puedo ir


    al baileo una momia”. Respondo, se?ndo mis vendas ncas.


    Sinir avanza y despide a modista con un breve “Déjanos”. Una vez que puerta se cierra detrás


    de e, él se abnza sobre mí, elevándose sobre mí con una expresión premonitoria en su hermoso


    rostro. “E, no irás al baile”.


    “Lo siento, ?estás audicionando para ser mi malvada madrastra?” Bromeo, asombrado por su


    enojo.


    aparente


    “Esto no es una broma”. Sinir me informa con severidad. “Hace unas horas estabas jodidamente


    catatónico”.


    “Estoy mejor ahora.” Me encojo de hombros, me vuelvo hacia el espejo y finjo que no veo su expresión


    de asombro. “Al principio me sentí un poco aturdido por todos los medicamentos del médico, pero eso


    pasó hace mucho tiempo”.


    Sinir niega con cabeza, murmurando algo parecido a incredulidad. “Diosa, Cora tenía razón”.


    “Justo sobre qué-” empiezo, procesando sus pbras demasiado tarde. Tan prontoo lo hago, me


    giro hacia él yprensión me golpea. “?maste a Cora? ?Le dijiste? ??Por qué harías eso?!”


    “Porque es tu hermana, te ama y tenía derecho a saber que estabas herido”. Dera, girándome hacia


    el espejo y desabrochándome el vestido. Intento alejarme de él pero no funciona.


    “?Parada Dominica!” Insisto, alejándome de su alcance y apretando prenda contra mi pecho.


    “Deberías haber hado conmigo antes de mar a Cora. No era necesario molesta”.


    “?Al menos uno de ustedes está molesto!” Exma, desconcertándome porpleto.


    “?Qué diablos te pasa?” Exijo, sintiendo que mi molestia se convierte en indignación”. ?Por qué actúas


    así?”


    “Bueno, para empezar, madre de mi cachorro casi muere anoche, ?pero finges que no pasó nada!”


    Sinir esta. Siento una familiar oleada de decepción al verme reducido a  madre de su


    cachorro”, pero no me sorprende.


    “No niego que sucedió”, lo corrijo simplemente. “Pero no fue gran cosa. Tú estás bien, yo estoy bien.


    Fue aterrador en ese momento, pero todo salió bien”.


    Puedo ver que Sinir quiere alcanzarme, agarrarme y girarme para mirarlo, pero obviamente tiene


    cuidado de tocar mis heridas. En lugar de eso, da vueltas frente a mí, imponiendo nuevamente mi


    espacio personal con su gran cuerpo. “?E, nada de esta situación está bien!” Afirma con firmeza,


    buscando en mi rostro se?ales de que sus pbras están asimndo y enojándose aún más cuando


    no lo hacen. “Y no creo ni por un segundo que todo esto no te afecteo finges”.


    “No estoy fingiendo.” Yo insisto. “Sé que piensas que soy una cosa frágil, pero no lo soy, Dominic”.


    Suspira, con expresión asediada de alguien que está al límite de su ingenio. “No es frágil ni débil


    verse afectado por una experiencia cercana a muerte, E”.


    “Yo sé eso.” Le informo obstinadamente: “Eso no es lo que quise decir, solo que quieres que me


    comporte de acuerdo con tus expectativas… pero cada uno maneja el trauma de manera diferente”.


    “Bueno, si pensara que lo estás manejando, no me importaría el método que elijas”. Sinir se queja.


    “Lo que me molesta es ver que lo ignoras”.


    “?Y qué? ?Quieres que me enfade?” Pregunto, horrorizado. “?Por qué, para que puedas apresurarte y


    hacerte el héroe?”


    “?Por supuesto que no quiero que te enojes!” él retumba, agarrando mi cintura. “Pero tampoco quiero


    que testimes reprimiendo tus sentimientos. Estas cosas no desaparecen simplemente, E, si nos


    dejas salir, se pudren y se vuelven tóxicas dentro de ti”.


    Levanto barbi y mi propia sangre empieza a hervir ahora. “Tengo el resto de mi vida para procesar


    lo que pasó, pero que me condenen si voy a dejar que el Príncipe gane esta campa?a. ?No crees que


    quiere que nos quedemos en casa y nosmemoss heridas? Exijo, sorprendiéndome con fuerza


    de mis conviones.


    Quiero convencer a Sinir de que no me mime, pero también quiero que el Príncipe pague por


    intentar da?ar a mi hijo nonato. “?No debería salirse con suya por lo que hizo anoche! No me importa


    lo que me haga, pero no toleraré que intente matar a nuestro bebé”.


    “?Bueno, debería importarte lo que te haga!” Sinir explota, caminando frente a mí y luciendoo si


    no pudiera decidir si estar molesto o impresionado con mi desafío. “Y tu bienestar es más importante


    que mostrarlo”.


    “Esa es tu opinión. “Siseo, cruzando los brazos sobre el pecho. “No estoy de acuerdo.”


    Sinir entrecierra los ojos, acerca mi cuerpo al suyo y me deja sentir todo el peso de su


    desaprobación. “No vamos al baile, E”. Dera, sus dedos vándose en mi tierna carne. “Vamos a


    har de esto te guste o no”.


    “No puedes obligarme”. Lucho, mibio se curva con desdén, “Y no necesito que me hagas sentir


    mejor, porque estoy bien”.


    “No, no lo eres”. Sinir insiste, pareciendo resignado pero decidido mientras se cierne sobre mí. “Lo


    sé, porque no lo soy y ni siquiera me pasó a mí”.


    “?Sólo detenerlo!” Grito, luchando por conteners lágrimas. ?Por qué no deja pasar esto? ?Por qué


    no me deja afrontarlo a mi manera? Puedo sentirme fuera de control. Puedo sentir los malos


    sentimientos golpeando contra puerta cerrada de mi mente, alentados por calidez yprensión


    de Sinir. Algo dentro de mí quiere ceder ante su dominio, pero no puedo permitir que eso suceda.


    No puedo liberar toda esa oscuridad; me tragará porpleto. “?Ya he tomado una decisión!” “?Has


    llorado siquiera, E?” Sinir continúa, acechándome por habitación. “?Te has permitido sentir lo


    que te hicieron?”


    “?Dije que bastara!” Repito, empujando su amplio pecho: “?Déjame en paz!”


    “No voy a hacer eso, cari?o”. Afirma gravemente, continuando persiguiéndome.


    “?Por supuesto que no!” Lo acuso: “Finges que estás haciendo esto por mí, pero en realidad te estás


    ayudando a ti mismo. No te importa lo que quiero”.


    “Sí, pero lo que quieres y lo que necesitas no siempre son lo mismo”. Dice Sinir, repitiendos


    mismas tonterías de Alpha que ha estado predicando desde el primer día.


    Antes de que pueda detenerme, estoy avanzando, impulsado por un coraje extra?o e imprudente.


    “Estoy tan harto de tus golpes condescendientes”, lloro, golpeando sus manos, “Eres un lobo, así que


    puedes mandarme, eres un hombre, así que sabes lo que necesito mejor que yo”. bueno, ?no acepto


    eso!”


    Mis débiles golpes, rechazando sus intentos de consrme, se vuelven cada vez más desesperados,


    hasta que arremeto con todas mis fuerzas y golpeo a Sinir en cara. Un fuerte auso resuena en


    el aire y demasiado tarde me doy cuenta de lo que he hecho. El lobo de Sinir cobra vida en sus


    ojos, y yo sólo puedo gemir, girar c y correr.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)