Capítulo 2441
Deja de presumir
Jaime se burló de sus afirmaciones y argumentó:
—Deja de barte a ti mismo. No eres más que un montón de huesos después de que alguien
arrojara tu cuerpo al océano.
El anciano espetó furioso:
—?Ni?o insolente! No tienes ninguna previsión. No me habría molestado en ayudarte si no fuera por tu
Vena de Dragón.
—Si conoces mi Vena de Dragón, ?sabes quién soy? ?Quién es mi padre? —preguntó Jaime.
Esperaba recibir noticias sobre su padre del misterioso anciano.
Para su consternación, Renzo respondió:
—Ya está bien que pueda ver tu Vena del Dragón. ?Por qué iba yo a saber de tu padre? Si puedo ser
revivido, tal vez pueda usar mis poderes para determinar identidad de tu padre.
Jaime ignoró de inmediato al anciano de despistado y se centró en correr más rápido.
Acababa de pasars estribaciones cuando dos extra?os le cerraron el paso. Por su atuendo, Jaime
supuso que eran miembros de una secta del reino oculto.
Aparte de rencores contra Secta de Estre Vdora y Secta de Vientofuerte, no tenía
interiones o agravios conocidos con otras sectas. Por lo tanto, cuando Jaime vio a los dos
miembros de secta, pensó que podría rodearlos y continuar su camino.
Los dos hombres extendierons manos y bloquearon a Jaime.
El más bajito de los dos, un hombre mado Ronan, miró a Jaime emocionado y murmuró:
—La suerte nos sonríe hoy.
Jaime se percató de nefasta mirada de Ronan y frunció el ce?o. Preguntó:
—?Quién eres? No creo que haya m sangre entre nosotros.
—Eso no es importante. Sí, no somos enemigos, pero Secta Estre Vdora ha ofrecido tres a?os
de recursos por tu cabeza, ?así que ni sue?es con escapar! Podemos acabar con tu vida sin dolor si te
rindes. Si insistes en ser terco, no nos culpes por jugar rudo.
Ronan desenvainó con lentitud surga espada y miró a Jaime con avidez,o si éste fuera un
tesoro.
Jaime se quedó atónito y por instinto retrocedió. Nunca imaginó que Winsor ofrecería una rpensa
tan lucrativa por su vida.
?Parece que Mateo no pudo detenerlos. ?La Secta Luminosa no puede permitirse enemistarse con
todass sectas del reino oculto, después de todo!?.
Jaime miró con atención a sus dos asaltantes. Eran Dioses des Artes Marciales de Quinto Nivel que
apenas merecían una segunda mirada sis propias habilidades de Jaime no hubieran sido
reprimidas.
Por desgracia, no fue así, y Jaime no estaba en condiciones de derrotar a los dos hombres.
Reflexionó sobre sus opciones y llegó a conclusión de que usar Espada Matadragones era su
mejor opción. La espada poseía su propio espíritu y podía atacar de forma autónoma sin el control de
Jaime.
Eso era suficiente para luchar contra un atacante, pero aún se quedaba corto para vencer a dos
Dioses des Artes Marciales de Quinto Nivel.
—Si tan sólo Tigre meante estuviera aquí…
Jaimeenzó a extra?ar a Tigre meante.
?Si aún estuviera vivo, no sentiría tanto miedo yendo contra esos dos hombres?.
Su falta de ión incitó a Ronan a agitar su espada. El movimiento desató un rayo brinte que se
dirigió hacia Jaime a una velocidad asombrosa.
Jaime apretó los dientes y reunió toda su energía espiritual para proteger su cuerpo.
?Bang!
El golpe aterrizó en el cuerpo de Jaime y lonzó por los aires. Una herida sangrienta apareció en su
cuerpo.
—Su cuerpo es bastante fuerte. Ese golpe solo le dejó una herida —pronunció Ronan con asombro.
Upstodatee from Novel(D)ra/m/a.O(r)g
Supa?ero más alto, Granate, sacó su propia espada y dijo:
—Esperemos que su cuello no sea tan resistente. Tendremos que darle unos cuantos tajos más.
Mientras sus pbras flotaban en el aire, los dos hombres se acercaron a Jaime con sonrisas
arrogantes.