17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2430

Cap铆tulo 2430

    Capítulo 2430


    Virgen


    Evangelina estaba confundida.


    —?Qué quiere decir, Se?or Casas?


    —Um... Um... —Jaime estaba avergonzado y sin pbras.


    —Se?or Casas, puede decir lo que se le ocurra. —Evangelina no sabía qué pasaba por cabeza de


    Jaime.


    —Se?orita Gabaldón,  violé cuando estaba inconsciente? —preguntó Jaime.


    —?Virme? —Evangelina estaba desconcertada—. ?Cómo ha podido virme cuando estaba


    inconsciente, se?or Casas?


    Jaime entró en pánico y soltó:


    —?Cómo le digo...? Sólo quiero saber si tuvimos sexo cuando yo estaba inconsciente.


    —?Sexo? ?Con usted? —Evangelina tardó un buen rato en darse cuenta de lo que acababa de


    escuchar. Para cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando, se sonrojó y dijo disgustada—: Se?or


    Casas, admito que siento algo por usted. Como ya me ha salvado vida, puedo darle lo que quiera de


    buena gana. Incluso puedo ofrecerme a usted ahora. Dicho esto, nunca me aprovecharía de usted


    cuando estuviera inconsciente. Aunque no soy flor y nata, tampoco soy una zorra…


    Jaime se puso nervioso cuando notó que Evangelina se había enfadado. Sabiendo que Evangelina no


    era chica con que se había acostado, se disculpó de inmediato:


    —Lo siento mucho, se?orita Higareda. No quise decir eso. Es sólo que pensé que lo había hecho en


    mi sue?o, pero lo sentí tan real. Tal vez no fuera más que un sue?o. Estaba pensando demasiado. Lo


    siento de verdad…


    Jaime siguió disculpándose, esperando que Evangelina lo perdonara.


    Evangelina se dio cuenta de lo sinceras que erans disculpas de Jaime, así que supo que decía


    verdad. Mientras se sonrojaba, preguntó:


    —Se?or Casas, ?por qué tiene esos sue?os cuando ya tiene tantas mujeres a su alrededor? ?No será


    que se siente solo desde que llegó aquí porque no ha tenido ningunapa?era?


    Jaime hizo un gesto rápido de desdén y contestó:


    —No, se?ora Gabaldón. Tiene usted una idea equivocada. Aunque hay muchas mujeres a mido,


    nunca he intimado con ninguna. Para ser sincero, aún soy virgen…


    Para evitar que Evangelina lo malinterpretara, Jaime tuvo que contarle su secreto más profundo.


    Sorprendida, Evangelina miró a Jaime con ojos llenos de admiración. Teniendo en cuenta cantidad


    de mujeres que tenía a su alrededor, nunca pensó que Jaime pudiera ser virgen.


    —No me extra?a que sue?e con sexo, se?or Casas. Tiene más de veinte a?os y aún es virgen. Si no


    le importa, estaré encantada decerlo, se?or Casas…


    Evangelina se mordió elbio inferior yenzó a desvestirse.


    En ese momento, Evangelina se sonrojóo una rosa y reunió todo el valor que tenía para ofrecerse


    a Jaime.


    Jaime estaba desconcertado. Al ver a Evangelina quitarse ropa, se despertó su impulso sexual.


    Sin embargo, Jaime reprimió su impulso y dijo:


    —No haga esto, se?orita Gabaldón. No me refería a eso…


    A Evangelina se le llenaron los ojos de lágrimas al ver que Jaime mantenía los ojos cerrados.


    —Se?or Casas, ?me rehúye? ?Por qué no me mira? —preguntó Evangelina.


    This text is property of N?/velD/rama.Org.


    ?No lo entiendo. Incluso con ropa puesta, ?los chicos suelen tener problemas para quitarme los ojos


    de encima!?.


    —Se?orita Gabaldón, no le estoy rehuyendo. Es que no estamos casados ni tenemos pareja. Me


    estaría aprovechando si me acostara con usted. Por favor, vuelva a ponerse ropa antes de que


    alguien vea esto…


    Con eso, Jaime salió corriendo de habitación.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)