17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2412

Cap铆tulo 2412

    Capítulo 2412


    Descuidado


    —Está bien. Deja que Kerem defienda arena. —Jaime no quería hacerlo porque no sabía mucho


    sobre los Ocho Reinos Secretos Mayores. Por lo tanto, quería observar los duelos desde fuera para


    averiguars verdaderas fortalezas y capacidades de los reinos secretos.


    Como Jaime ya había hado, Casio lo obligó y dejó que Kerem defendiera su arena.


    Pronto empezaron a aparecer retadores ens arenas. Sigfrido, persona que ocupaba el primer


    puesto en sificación de Honor Supremo, se quedó solo en arena porque nadie sería tan tonto


    como para enfrentarse a él.


    En ese momento, Sigfrido estaba sentado en su arena con suficiencia. Sentía que había recuperado


    dignidad que perdió durante el incidente de Campana del Dragón.


    ??Nadie se atreve a desafiarme porque todos me tienen miedo!?.


    Justo en ese momento, Sigfrido sorprendió a Jaime dirigiéndole una mirada, así que el primero saludó


    a Jaime con mano y le preguntó:


    —Jaime, has podido convocar a nueve dragones dorados hace un momento, así que debes de ser


    fuerte, ?no? ?Estás listo para un desafío?


    Sigfrido estaba ansioso por luchar contra Jaime porque si lograba derrotarlo, podría recuperar el


    protagonismo que Jaime le había robado.


    This text is property of N?/velD/rama.Org.


    —Oh, no. No soy rival para ti... —pronunció Jaime sin vacr y agitó mano en se?al de negativa.


    Sigfrido estaba desconcertado.


    ?Los cultivadores se entrenan para luchar y hacerse un nombre. ?Ningún cultivador cedería antes de


    presentar bata! ?Por qué Jaime admitió que no era rival para mí? ?Qué es lo que pasa??.


    Jaime ignoró a Sigfrido y fue de una arena a otra para vers batas entre los distintos reinos


    secretos y averiguar los puntos fuertes de los contendientes.


    —Se?or Casas, ?no está luchando? —preguntó Zero.


    —Ya veremos. Primero quiero observars batas. —Jaime negó con cabeza.


    Zero sabía que Jaime esperaba encontrar oponentes más débiles para aumentar sus posibilidades de


    ganar.


    —Se?or Casas, tendrá tres oportunidades. Mientras no pierda tres batas, podrá seguir desafiando a


    los demás —sugirió Zero.


    Jaime se limitó a esbozar una leve sonrisa en respuesta.


    ?Aún no voy a desafiar a nadie. Necesito observar antes de decidir qué hacer?.


    —Ya que no va a retar a nadie, se?or Casas, ?yo iré primero!


    Zero saltó al aire y aterrizó en una arena para desafiar a un hombre de aspecto débil.


    Jaime le dedicó una mirada a Zero antes de negar con cabeza y darse vuelta para marcharse.


    Evangelina vio expresión de Jaime y preguntó:


    —Se?or Casas, ?cree que Zero perderá?


    —Está superado. A lo sumo, Mono sólo podrá resistir un movimiento de su oponente —respondió


    Jaime.


    —?Un movimiento? —Evangelina estaba incréd—. Zero no es fuerte, pero…


    Antes de que Evangelina pudiera terminar frase, sonó un golpe seco.


    Zero salió vndo de arena y se estrelló contra el suelo.


    Evangelina se quedó muda al ver lo que le había ocurrido a Zero.


    Momentos después, Zero se levantó y pronunció avergonzado:


    —Fui demasiado descuidado…


    Jaime sonrió y no dijo nada en respuesta.


    Justo entonces, el grito de una mujer mó atención de Jaime.


    Jaime se volvió y vio a Hada en una des arenas, luchando contra un hombre vestido de nco.


    Hada ndía unarga espada y ndía en el aire mientras atacaba a su oponente. La espada


    parecía una víbora despiadada, atacando sin piedad a su presa.


    Con una sonrisa en cara, el hombre de nco esquivaba con calma los ataques de Hada.


    Era evidente que el hombre de nco no tenía prisa por derrotar a Hada.


    —?Por qué eligió se?orita Higareda luchar con ese hombre? Está ro que no es rival para su


    oponente. —Zero estaba perplejo.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)