17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2394

Cap铆tulo 2394

    Capítulo 2394


    Demasiado extravagante


    Toda familia Gabaldón estalló en un frenesí cuando vieron que Jaime regresaba montado en el Tigre


    meante, y de inmediato se reunieron a su alrededor para echar un vistazo a bestia.


    Nadie esperaba que Jaime tuviera capacidad de domar al Tigre meante y convertirlo en su


    montura.


    Después de todo, nadie de los Ocho Reinos Secretos Mayores era capaz de lograr tal haza?a.


    De hecho, incluso una bestia demoníaca de bajo grado era imposible de dominar.


    —Se?or Casas, ?cómo ha podido dominar a este Tigre meante? Estoy seguro de que es más


    poderoso que usted —preguntó Bruno con curiosidad.


    Por supuesto, Jaime no quería revr verdad, así que mintió:


    —Yo tampoco estoy seguro. Todo lo que sé es que este Tigre meante empezó a correr cuando me


    vio,o si me temiera.


    Como si supiera algo que los otros no sabían, Casio le dijo a Bruno:


    —Tal vez este Tigre meante está destinado a servir al Se?or Casas. Por eso se somete a él. Dejen


    ya de dudar de verdad. El se?or Casas debe de estar agotado después de visitar el reino secreto de


    las bestias demoníacas. Creo que deberíamos dejarlo descansar.


    Con eso, Casio despidió a todos para que Jaime pudiera descansar.


    This belongs to N?velDrama.Org - ?.


    De hecho, Jaime no podía descansar bien con todos reunidos a su alrededor.


    Así, Jaime y el Tigre meante permanecieron en finca de familia Gabaldón durante varios días.


    Durante ese período, llegaron a conocerse mejor y desarroron un vínculo tan fuerte que podían


    entenderse sin necesidad de pbras.


    —Se?or Casas, mi padre me ha dicho que Conferencia del Reino Secretoenzará hoy. ?Cómo


    se encuentra ahora? ?Se ha recuperado bien? —preguntó Evangelina.


    —Estoy muy bien —respondió Jaime con una sonrisa.


    —Vamos, entonces. Papá y los demás te están esperando.


    Dicho esto, Evangelina sacó a Jaime de finca de familia Gabaldón.


    Ya había mucha gente reunida fuera. Incluso habían llegado miembros de Secta Zahrin, entre ellos


    Kerem.


    Había diez zas en total parapetición. Tanto familia Gabaldóno el adamantino


    ocupaban tres cada una, mientras que Secta Zahrin ocupaba cuatro. Después de todo, Secta


    Zahrin era secta más poderosa de Puerta del Fuego.


    Kerem se quedó hdo cuando vio a Jaime salir de residencia en un Tigre meante. La expresión


    de su rostro era desterninte: se quedó boquiabierto, con los ojos casi saliéndosele des órbitas.


    Incluso alguien con tantos conocimientos y experienciao Lope se quedó boquiabierto ante Jaime.


    —Se?or Gabaldón, ?qué está pasando? —preguntó Lope se?ndo a Jaime con el dedo.


    —?Qué quiere decir? Este Tigre meante es mascota del se?or Casas que domesticó hace unos


    días en el reino secreto des bestias demoníacas. ?Y bien? ?Sigues menospreciando al se?or


    Casas? ?Aún crees que perderá con el Tigre meante a sus órdenes? —preguntó Casio a Lope con


    una mirada de desdén.


    Lope no dijo nada y se limitó a mirar con frialdad a Jaime.


    La confusión invadió a Jaime cuando percibió hostilidad que Lope destba. Después de todo, él y


    Lope no parecían tener ninguna enemistad entre sí. Sin embargo, Lope parecía detestar a Jaime


    desde el momento en que se conocieron.


    Aun así, a Jaime no le molestó. Tan solo siguió a Casio y a los demás, acercándose a Red de


    Teletransporte.


    —Se?or Casas, ?hay alguna forma de esconder este Tigre meante? Así podrá usarloo carta


    de triunfo. Si lo muestra así, los demás desconfiarán de usted. Además, muchos estarán celosos por


    el hecho de que haya logrado someter a una bestia demoníaca. ?Quién sabe? Algunos podrían


    atacarlo y causarle problemas innecesarios —informó Casio a Jaime mientras se dirigían a Red de


    Teletransporte.


    Jaime estaba de acuerdo cons pbras de Casio, pero el Tigre meante era demasiado grande


    para su Anillo de Almacenamiento.


    —Sé que es bastante extravagante, pero este Tigre meante es demasiado grande. Es imposible


    que quepa en mi anillo de almacenamiento. No tengo forma de esconderlo —dijo Jaime con


    impotencia.


    Justo cuando terminó de har, el Tigre meante soltó un rugidoo si hubiera entendidos


    pbras de Jaime. Su cuerpo brilló y se encogió ante los ojos de todos.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)